¡Gracias por lo que son, por lo que hacen y por como lo hacen!
Agradecemos de manera especial a nuestras hermanas las Misioneras Combonianas y Misioneras Seculares Combonianas por su vocación y testimonio.
¡Gracias por lo que son, por lo que hacen y por como lo hacen!
Agradecemos de manera especial a nuestras hermanas las Misioneras Combonianas y Misioneras Seculares Combonianas por su vocación y testimonio.
Nuestro servicio misionero navideño tuvo lugar en San Lorenzo en la Provincia de Esmeraldas ubicada noreste de Ecuador, muy cercano a la frontera con Colombia. El grupo estuvo integrado por John integrante de LMC Ecuador, María Piedad candidata a LMC, además de Benedicta Cevallos y Jovita Castro laicas amigas de los MCCJ. (Ver foto)
LOS ENVIADOS y las COMUNIDADES VISITADAS
El período que estuvimos fue desde el 13 al 26 de Diciembre 2021; las comunidades visitadas fueron: San Javier de Cachavi, Chillavi del agua, Nueva Esperanza y Urbina; poblaciones que forman parte de la misión de la Provincia Comboniana en Ecuador.

Equipo misionero que visitó comunidades de San Lorenzo, aquí con pobladores del lugar.
En cuanto a la actividad económica, ahora muchos de los habitantes trabajan en las plantaciones de palma aceitera, que no es un cultivo tradicional de nuestro país y que, sin embargo, ha desplazado a los cultivos en los que la actividad agropecuaria de la provincia de Esmeraldas estuvo enfocada tradicionalmente. La actividad laboral de la gente que tiene ver con la agroindustria de elaboración de derivados y la exportación de aceite principalmente.
Sin embargo, estos cultivos de palma aceitera, son uno de los agentes deforestadores de los bosques, además de afectar severamente a la biodiversidad no solo en la zona de las comunidades mencionadas, sino en toda la región de esa provincia ecuatoriana. Adicionalmente la contaminación de los ríos a causa de la minería tanto la legal como la ilegal; tiene como consecuencia que la provisión de agua se efectúe mediante el uso pozos, así como también mediante la compra de bidones de 20 litros de capacidad para el consumo humano.

Rio Cachaví en San Javier. Cantón San Lorenzo Provincia de Esmeraldas – Ecuador
San Javier es una población pintoresca, su gente muy alegre, agradable que en medio de sus limitaciones y dificultades buscan seguir su caminar diario, sin interrupciones que los estanquen.

Calle de san Javier de Cachavi

Grupo Juvenil en san Javier de Cachaví.
MUSICA, DANZA Y RELIGIOSIDAD POPULAR
La cultura musical afro, danzas, canto de arrullos y la ejecución de sus instrumentos musicales propios, son fuente de energía para el pueblo; y su ejecución son despliegues de la religiosidad popular de parte del pueblo, en particular en los días de adviento y de navidad, pues los pobladores salieron a las calles a mostrar sus danzas y música con motivos de las posadas en particular las comunidades de Chillavi del agua y Nueva Esperanza.
En las comunidades de San Javier y de Urbina, nos reuníamos con la gente noche a noche en torno a la celebración de la novena del Niño, en la que se reflexionaba la Palabra de Dios mediante la lectura de experiencias de vida que permitan a los participantes concretizar las Escrituras con el vivir diario de cada uno.

Grupo musical y de danzas en Chillavi del Agua

Comunidad de Chillavi del Agua – Catequistas y líderes comunitarios.

Chillavi del Agua, grupo de niños al pie del río
La otra comunidad visitada fue Urbina:

Grupo de niños en Urbina – San Lorenzo
VISITA A LOS HOGARES
Una de las actividades que se llevó a cabo en estas comunidades, es la visita a cada una de las casas de estos poblados, una actividad muy cálida por el recibimiento de sus pobladores, incluso recibidos por aquellos que no con católicos, mostrando nuestros anfitriones alegría, atención a nuestra presencia. En las charlas que se entablaban, nos contaban sus experiencias de vida, anécdotas de otras visitas misioneras, así como de los sinsabores tanto en el plano familiar, como en la vida de sus comunidades. Dios y su Palabra estaban siempre presentes en cada visita, no sin antes recalcarles que el Dios hombre ha venido a este mundo por todos y no solo por unos pocos.
GRACIAS ……………….
A pesar de las dificultades provenientes de la pobreza en que viven, todas estas comunidades son lugares de esfuerzo, trabajo por parte de sus habitantes, quienes nos recibieron con mucha calidez y ganas de que la Navidad no pase desapercibida y/o oculta por eventos sociales mundanos, sino que la llegada del Hijo de Dios sea trascendencia para cada una de sus vidas.
Los LMC en Ecuador le damos gracias a Dios por habernos permitido participar en este servicio misionero, que lo vivimos con mucha alegría, y responsabilidad por parte de todos los misioneros quienes fuimos enviados a esas comunidades afroecuatorianas, envío que tuvo su origen en el P. Otorino Poletto Provincial en Ecuador MCCJ.
LMC Ecuador
¡Buenos días! Paz y bondad para todos.
Con gran alegría escribo este pequeño texto para contaros cómo están siendo estos primeros 15 días de misión en Mozambique.
Estamos en Anchilo y nos quedaremos aquí hasta finales de febrero.
Pero tuvimos la alegría y el privilegio de ir a Carapira para visitar la parroquia y la escuela técnica donde se ubicará nuestra misión.
Allí también conocimos al matrimonio de Laicos Misioneros Combonianos de Mozambique, papá Martinho y mamá Margarida, dos personas maravillosas que sin duda nos ayudarán mucho.

Caminamos mucho entre la gente, hablamos con algunas personas del barrio, de la comunidad.
Y vemos la alegría y la sonrisa de la gente cuando saben que estaremos en misión junto a ellos.
Pero lo que más me llamó la atención fue ver la cantidad de niños que hay aquí, que a los primeros buenos días que les damos se muestran recelosos y con la mirada fija en nosotros, pero después, cuando empezamos a jugar y a hablar, se les abre una bonita sonrisa.

Sabemos que la misión aquí será un gran desafío.
Pero con las oraciones de todos y la intercesión de San Daniel Comboni, el Dios de la vida nos fortalecerá, nos iluminará y tendremos una hermosa y bendita misión aquí.
Directamente desde Anchilo, Mozambique.
Tito y Regimar.

Querido pueblo de Dios
¡Paz y bien!
Habiendo escuchado esta llamada de Jesús, le he seguido. Y es con gran alegría que te lo digo. Estoy en África. El África tan amada por Comboni y tan soñada por nosotros, los combonianos.
El viaje fue muy bueno. Tuve algunos problemas de comunicación debido al idioma en los aeropuertos y en el avión, pero nada que me quitara el aliento.
En el primer vuelo se hablaba inglés y árabe. Y no entendía ninguno de los dos idiomas, lolrsrs. Pero Dios siempre pone ángeles en nuestro camino. Había muchos brasileños en el vuelo y tuve la ayuda de una mujer y un joven llamado Bruno, Bruno fue un ángel de Brasil a Maputo. Me ayudó mucho, especialmente en Qatar, me orientó en el aeropuerto, para llegar a la puerta de embarque que estaba lejos y era difícil de encontrar.
En el segundo vuelo conseguí comunicarme con el poco español que había aprendido.
Cuando llegué a Maputo sentí la presencia de Comboni con mucha fuerza, era como si estuviera allí, guiándome.
Hora de comer, hora de buscar comida. Uy, me faltan cinco meticais… añadió el asistente, otro ángel.

En la puerta de embarque, sorpresa, la maleta con sobrepeso, como varía según el país, pesaba 3 kg más. Resultado: una multa de cuatro mil meticais que el chico renuncia milagrosamente a cobrar. ¿Otro ángel? No hay duda de ello. Y Comboni seguro.
En el avión a Nampula, un niño se pone a jugar con nosotros, para mí la bienvenida estaba allí.
Finalmente aterrizamos en Nampula. Massimo nos estaba esperando en el aeropuerto. Otros dos misioneros, sacerdotes, estaban con nosotros.
Nos vamos a casa, cenamos y descansamos.
Estamos en el Centro Catequético Misionero, en Anchilo, tramitando los documentos mientras esperamos que comience el curso de inculturación.
Nos encontramos con muchos padres aquí, ya que están en asamblea. Fuimos muy bien recibidos por todos.
El primer domingo aquí, mientras los sacerdotes celebraban la misa en el centro, yo preferí ir a la celebración en la iglesia con la gente. Fue muy bueno ver la sonrisa, la alegría de la gente. El pueblo Macúa es muy alegre y acogedor.
Poco a poco empecé a conocerlos, a convivir con la gente, un buen día, una charla rápida, una sonrisa, y así vamos construyendo el día a día, lentamente para no asustar.
Consciente de la misión que tengo, de los retos ya conocidos y de los que surgirán, llego a la tierra de la misión. Soy consciente de la situación inicial. Ya es posible sentir que los desafíos serán grandes, pero confiando en el Señor seguiré, su palabra es mayor, y si la misión es de Dios, es santa, es segura.
Mi viaje acaba de empezar y me siento feliz de estar logrando lo que siempre quise.
Cada día me doy cuenta de que el trabajo de Comboni se concreta cada vez más. ” Yo muero, pero mi obra no morirá”.
Me gustaría compartir con vosotros un poco de lo que está pasando y una vez más agradeceros a todos vuestra ayuda, cariño y oraciones. Sin vosotros no sería posible.
Seguid rezando por la misión y por todos los misioneros. Desde aquí sigo en oración por cada uno de vosotros.

Estoy muy contenta y le pido a Jesús que bendiga esta nueva misión que se presenta.
Que Comboni, la Virgen y Jesús misionero os bendigan a todos.
Un cálido abrazo, directamente desde África.
Regimar
Laica Misionera Comboniano – Brasil/Mozambique

El 11 de diciembre, tres de nuestros miembros, Wotormenyo Christian, Amekor Benjamin y Justin Nougnui, emprendieron viaje a Togo. Tras cruzar la frontera entre Togo y Ghana, nos dirigimos a Tabligbo para encontrarnos con el párroco, el padre Shane Degblor, que nos llevó a la iglesia católica de San Joaquín y Santa Ana en Esse_Ana, donde residiríamos para la experiencia. Nuestra estancia de tres semanas nos sirvió para disfrutar de nuestra unión y también para salir a conocer a otras personas. Más tarde se nos unió nuestro hermano Godwin Ocloo.
A. Vida comunitaria
Tuvimos tiempo para rezar juntos como aspirantes al LMC, comer juntos, planificar juntos.
B. La vida con la comunidad eclesial
La reunión mantenida con el párroco el 15 de diciembre, tras nuestra llegada a Esse-Ana, nos allanó el camino en nuestro compromiso con la comunidad eclesial.
El culto era presidido por uno de nosotros o por el catequista Albert Adandjehoun.
El lunes y el jueves rezábamos el rosario.
Las fiestas de Navidad fueron muy disfrutadas con las celebraciones y la animación de la Santa Infancia y el Hosevu (grupo de tambores).

C. Encuentro con el mundo eclesiástico exterior

D. Visitas a otras misiones
Visitamos otras estaciones cercanas a Esse-Ana. En coche, motor o bicicleta, Christian Wotormenyo y Justin Nougnui fueron a Kodehoe, Tometykondji, Boevikorpe y Klohome. Ayudamos a compartir la Palabra, a preparar el coro y visitamos a algunos fieles que dejaron de venir a la iglesia. Reunimos a algunas parejas en Esse-Ana con el fin de facilitar su formación para el Santo Matrimonio.
E. Desafíos
El principal reto con el que nos encontramos fue la ausencia de electricidad, que dificultó algunas de nuestras actividades. El otro desafío fue el medio para llegar a las otras misiones alrededor de Esse-Ana. Llegamos a algunas misiones en moto (alquilada) y bicicleta.

F. Disposición para más
Esta experiencia ha aportado nuevos aspectos de lo que hicimos el año pasado en Cape-Coast (República de Ghana), que son la enseñanza (nuestra profesión) y la salida de la misión principal. Hemos visto la necesidad de enseñar y la necesidad de salir. Esperamos que posteriores experiencias nos abran el camino para ejercer nuestra profesión y tener tiempo y medios para llegar a más misiones.
Justin Nougnui, coordinador.