Laicos Misioneros Combonianos

Seguimos caminando

Ipe 14.09.2026

Con alegría les compartimos que acabamos de cumplir 6 meses en Brasil, ha sido un desafío reincorporarnos y adecuarnos nuevamente. Gracias a Dios iniciamos con varias actividades y trabajos, ya que siempre es oportuna la mano que se coloca a disposición.

Estamos trabajando a nivel pastoral con dos comunidades, tratando de animarlas para que vayan creciendo poco a poco y a que sigan más personas comprometiéndose con el trabajo. También apoyando en la pastoral carcelaria, con los ministros de la palabra, con catequesis de catecumenado entre otras. 

Hemos hecho varias actividades, con matrimonios en la pastoral familiar, catequizando novios que van a casarse y participando en una jornada de evangelización y concientización con el tema BETS, esa sensibilización descubrió muchos casos de abuso de apuestas en el sector y deja la pregunta ¿Qué debemos hacer como cristianos para prevenir esto en nuestra sociedad?

También hemos caminado en la búsqueda y ejecución de proyectos que pueda ayudar al desarrollo de los niños, jóvenes y adultos de la región, con alegría iniciamos varios cursos de idiomas en la Casa Comboniana, curso de inglés, español y francés, asimismo en la asociación de Ype Amarelo. Nos anima ver que hay jóvenes y adultos interesados en tener nuevos conocimientos y herramientas, que les puedan ayudar para conseguir mejores oportunidades de empleo y cumplir sueños al mismo tiempo.

Seguimos con el grupo de formación y terapia para mujeres, enfocado en la evangelización, temas de auto ayuda y manualidades. Esperamos poder iniciar los cursos de dibujo, pintura y charlas mensuales que informen y sensibilicen sobre el uso de drogas y la violencia contra la mujer.

Las periferias siempre hablan de una marginalización que cambia de objetivo con el tiempo, un olvido que llega a las nuevas generaciones, hoy especialmente en el área de la educación y unidad en la familia.

Pedimos sus oraciones para que podamos hacer la voluntad de Dios, ayudar a quien está necesitando del consuelo en medio de tanta tristeza e incertidumbre.

Que San Daniel Comboni siga intercediendo por el trabajo misionero que todos los LMC hacemos como una gran comunidad y que todo sea para la Gloria de Dios y la salvación de las almas.

Un abrazo fraterno.

Alejandro y Ana Cris

LMC de Guatemala en Brasil 

Un retiro para renovar el corazón y fortalecer nuestra misión

Retiro Peru

Como Laicos Misioneros Combonianos del Perú, elevamos nuestro corazón a Dios y le damos gracias por el hermoso regalo de vivir nuestro retiro anual 4, 5 y 6 de septiembre en la ciudad de Trujillo, en un ambiente de encuentro, oración, fraternidad y profunda reflexión, acompañados por el MCCJ, P. David Nyinga Dunga. Este retiro nos permitió detenernos de nuestras actividades cotidianas para volver al corazón, escuchar la voz de Dios y renovar el sentido de nuestra vocación misionera. Fue también un espacio para compartir nuestras experiencias, inquietudes y esperanzas, fortaleciendo nuestros lazos como hermanos y reconociendo que no caminamos solos, sino como una familia llamada a servir.

A la luz de la encíclica Dilexit te, hemos podido mirar la realidad de la pobreza con nuevos ojos. Comprendimos que la pobreza no se limita a la falta de recursos económicos o materiales. También existen pobrezas espirituales, culturales y sociales que muchas veces permanecen ocultas y que pueden estar presentes incluso en nuestras propias comunidades eclesiales.

Esta reflexión nos ha invitado a detenernos, mirar con mayor sensibilidad y preguntarnos: ¿somos capaces de reconocer al hermano que sufre?, ¿somos capaces de acercarnos a él y caminar a su lado? Porque cuando aprendemos a mirar con los ojos del corazón, descubrimos que detrás de cada rostro hay una historia, una necesidad y, sobre todo, la presencia de Jesús.

Durante estos días hemos renovado también la certeza de que el rostro del pobre es el rostro de Cristo. Estamos llamados a encontrar a Dios en lo sencillo y cotidiano: en nuestra familia, en el trabajo, en la pastoral, en nuestras comunidades y en cada persona con la que compartimos el camino.

Pero este encuentro también nos ha llevado a mirar hacia nuestro interior y reconocer nuestras propias pobrezas y fragilidades. No podemos acercarnos a los demás desde una posición de superioridad o distancia. Somos hermanos que necesitamos de Dios y de los demás. Por eso, nuestra misión nace de la humildad, de la empatía, de la solidaridad y del deseo sincero de caminar juntos.

Cristo mismo nació, vivió y murió pobre. Se hizo cercano a los pequeños, a los excluidos y a quienes sufrían. Vino pobre para los pobres y nos mostró que el verdadero amor no se queda solamente en palabras, sino que se transforma en servicio, entrega y cercanía.

San Daniel Comboni comprendió profundamente este llamado. Entregó su vida por los pueblos más pobres y olvidados, convencido de que la misión debía ser una expresión concreta del amor de Dios. Como Laicos Misioneros Combonianos, queremos seguir sus huellas y hacer nuestro este carisma, poniendo nuestra vida al servicio de la evangelización y de nuestros hermanos, especialmente de quienes más necesitan nuestra presencia y solidaridad.

Al finalizar este retiro, llevamos en el corazón gratitud por lo vivido, alegría por el encuentro, esperanza para continuar caminando y el deseo de renovar nuestro compromiso misionero. Nos vamos de Trujillo con una mirada renovada hacia nuestra misión, dispuestos a reconocer cada día a Jesús en nuestros hermanos, especialmente en quienes sufren, se sienten solos o viven distintas formas de pobreza, y en aquellos que esperan de nosotros una palabra de esperanza, cercanía y una mano amiga.

Que el Señor nos conceda la gracia de no ser indiferentes ante el dolor de nuestros hermanos. Que nos dé un corazón sencillo, compasivo y dispuesto a servir. Y que, siguiendo el ejemplo de San Daniel Comboni, podamos hacer vida nuestro carisma y proclamar con nuestras acciones que la misión comienza cuando somos capaces de amar, servir y caminar junto al otro.

¡Gracias, Señor, por este retiro, por nuestros hermanos y por el regalo de la vocación misionera! Que sigamos caminando juntos, con fe, esperanza y corazón comboniano.

LMC-PERU

La misión continúa

Brasil

Durante la semana del 23 al 30 de agosto, mes vocacional, hemos vivido aquí, en la misión comboniana de Piquiá, en Açailândia, en el estado de Maranhão, al noreste de Brasil, momentos de gran espiritualidad comboniana.

Han sido días de gran participación de la gente de esta región, donde los combonianos —sacerdotes, hermanos y laicos— llevan 35 años trabajando.

Hubo misas, encuentros, visitas, momentos de intercambio y convivencia. Y el pasado domingo, día 30, se celebró la misa de Acción de Gracias por todo este camino misionero y por los 25 años de ordenación sacerdotal del P. Joseph Mumus Mumbere, actualmente párroco de la parroquia de Santa Luzia, en Piquiá.

La misa fue celebrada por D. Vilsom Basso, obispo de Imperatriz, y concelebrada por cuatro sacerdotes combonianos que han pasado por Piquiá a lo largo de estos 35 años de historia, además de contar con la participación de los laicos misioneros combonianos presentes allí.

Tito y Regimar

Matrimonio LMC en la Misión de Piquiá.

CONJUCOM 2026 – Perú “Pasión por la misión y vida en comunión”

CONJUCOM 2026

Los L.M.C.-TRUJILLO- PERU, compartieron actividades con los jóvenes en el congreso juvenil Comboniano desarrollado del 03 al 07 de agosto. Con mucho jubilo, y esperanza de crecer en la obra misionera, iluminados por el espíritu santo y el carisma de San Daniel Comboni. Los jóvenes nos llenan de entusiasmo, necesitamos jóvenes decididos a proclamar la justicia social por los más pobres y el anuncio del evangelio de Cristo, siguiendo las huellas de San Daniel Comboni, “Yo muero, pero mi obra no morirá”.

Fue un reencuentro de hermanos, con un mismo compromiso de caminar juntos con un solo corazón y una sola meta, de ser la iglesia viva donde nos encontremos. En esta oportunidad compartimos experiencias de nuestra pastoral Sagrado Corazón de Jesús- Parroquia Señor de los Milagros; interactuando con diversas delegaciones de las regiones y sacerdotes MCCJ, nuestros guías.

Una de nuestras actividades pastorales es el emprendimiento de un proyecto productivo:

“implementación de un taller de costura, utilizando como insumos residuos textiles y generando oportunidades sostenibles con impacto en la comunidad de Túpac Amaru.

Cuyo objetivo es generar ingresos, reducir costos, para la optimización de la productividad, promover el emprendimiento y la creatividad de los integrantes de la comunidad. Afirmar las practicas ambientalistas “cuidado de la casa común”, reduciendo la cantidad de basura que producimos, reutilizar, dando una nueva utilidad a los textiles en desuso y reciclar tela, para convertirlas en nuevos productos, principalmente la tela GIN; cuya degradación en el suelo genera contaminación química por tintes pesados, acumulación de microplásticos sintéticos que altera gravemente el PH y daña la microbiota, acelera la erosión de la tierra.

CONJUCOM202611
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 “EL CUIDADO DE LA CASA COMUN, ES TAMBIEN UNA EXPRESION DE FE” (LAUDATO SI, claves del numeral 210).

Teodolinda Chinguel Núñez, LMC Perú.