Después de viajar bastante, llegamos a Lima, Perú. Nos recibieron con mucho cariño la señora Ana y el señor Fisher, de los LMC de Perú. Era la primera vez que pasábamos la Semana Santa fuera y lejos de nuestro país y familia.
Celebramos el Domingo de Ramos en la capilla cerca de nuestra casa. Nos gustaron las canciones y las oraciones. La gente estaba muy contenta de conocernos. Nos dieron un momento corto para presentarnos.
El Viernes Santo fuimos al barrio de Pamplona para el Vía Crucis. Fue una experiencia nueva. En todos los lugares compartimos la comida y la felicidad.
Otros días fuimos a visitar a las familias de los LMC que viven en Lima y también fuimos a la casa de los escolásticos, y a la casa provincial. Nosotras también visitamos el centro de Lima para hacer turismo y ver lugares muy bonitos.
Por ahora estamos teniendo una experiencia muy buena. Nos gustan las comidas de Perú. El clima es favorable para nosotras. Hemos aprendido sobre la cultura, sobre el dinero y cómo pagan los alimentos y otras cosas.
Actualmente estamos estudiando mucho para avanzar con el español. Deseamos aprender español bien para poder hacer el mejor servicio misionero posible. Aprendemos mucho sobre la cultura, la historia y también tenemos buena interacción con la gente.
Los días 30 y 31 de enero y 1 de febrero de 2026, el grupo de Laicos Misioneros Combonianos del Perú celebró en Lima su Asamblea Nacional, un encuentro que nos convocó para reflexionar, evaluar y revitalizar nuestro camino de vida y compromiso misionero.
Guiados por el lema “Signos de Esperanza en nuestro Ser y Hacer Misionero”, integrantes de las comunidades de Lima y Trujillo, acompañados por nuestro asesor P. Gianni MCCJ, nos congregamos en Chorrillos gracias a la cuidadosa organización del equipo nacional.
Durante estos días, realizamos una revisión profunda de nuestra labor misionera, compartiendo una evaluación sincera de logros, dificultades y aprendizajes. Fue un espacio para intercambiar experiencias, expresar inquietudes y alimentar sueños comunes, fortaleciendo así los lazos que nos unen como comunidad enviada.
La asamblea culminó con una Eucaristía de compromiso, que selló en nuestros corazones los signos de esperanza que, como laicos misioneros, queremos encarnar y ofrecer a lo largo del año 2026.
Entre los acuerdos más significativos, destacamos:
Asumir con mayor responsabilidad nuestros compromisos dentro de los LMC, incluido el sostenimiento económico mediante aportes voluntarios.
Prepararnos para recibir con fraternidad y acompañar a las laicas misioneras combonianas que se integrarán a la misión en Perú procedentes de Kenia, África.
Este encuentro ha reavivado nuestro espíritu misionero y nos ha confirmado que, desde la comunión y la entrega compartida, estamos llamados a ser signos tangibles de esperanza en nuestra tierra.
Ha sido una experiencia que tocó nuestro corazón con la luz del Evangelio, invitándonos a reconocer a Jesús incluso cuando nuestra ceguera humana nos impide verlo. Él se manifiesta en cada instante de nuestras vidas, ofreciéndonos la libertad de elegir nuestros caminos. Inspirados por la actitud de los discípulos de Emaús, quienes optaron por el camino del anuncio y la fracción del pan, comprendimos la urgencia de compartir esta experiencia con nuestros hermanos, transformando así nuestras vidas y nuestro compromiso en la misión.
Como Laicos Misioneros Combonianos, estamos llamados a seguir este mismo camino: anunciar con alegría y ponernos al servicio de los más necesitados. Este aprendizaje, profundizado durante el retiro realizado los días 1, 2 y 3 de agosto en el Centro Laudato Si’ en Lima – Perú, bajo el acompañamiento del P. Gianni Gaiga MCCJ, renovando nuestro compromiso de vivir y transmitir el amor de Cristo en el mundo.
Pronunciamiento de la Comisión “Justicia, Paz e Integración de la creación”
“Bienaventuradoslosquetrabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” Mt 5.9
Los Misioneros Combonianos (MCCJ), las Misioneras Combonianas (HMC) y los Laicos Misioneros Combonianos (LMC), presentes en la Costa, Sierra y Selva del Perú, nos sumamos al llamado de paz con justicia social, que diferentes instancias e instituciones de nuestra sociedad civil y de la iglesia, vienen solicitando, y haciendo eco a las palabras de nuestro Papa Francisco y de nuestros pastores: “La violencia, apaga la esperanza de una solución justa a los problemas, que nos anima a la vía del dialogo.” ¡No más violencia venga de donde venga!
Ante la grave crisis social que atraviesa nuestro país con niveles de violencia cada vez más preocupantes, invocamos a nuestras autoridades, convocar a representantes de todos los sectores posibles, a una mesa de diálogo fraterno para escucharnos y buscar soluciones a la crisis en el corto, mediano y largo plazo. ¡No nos estamos escuchando! Muchos de nosotros estamos utilizando términos que dividen, que estigmatizan, ofenden y discriminan. Busquemos términos y estrategias que nos unan, seamos puentes de unión y reconciliación. ¡Que cada uno de nosotros se convierta en un instrumento de paz!
La pandemia nos mostró con crudeza, como en una radiografía, las debilidades que tenemos como país: pobreza, desigualdades, la precariedad acumulada por décadas de nuestro sistema de salud, también de la educación desigual, regiones y pueblos olvidados por el Estado en donde se carece de los servicios básicos como son agua, desagüe, una posta médica, etc. ¿Cuántas de estas demandas están siendo ya atendidas?
Somos un país rico no solo por nuestros minerales, sino por la diversidad y riqueza cultural de nuestros pueblos. Basta ya de menospreciarnos por el color de nuestra piel o por el lugar de donde provenimos. Todos somos peruanos con los mismos derechos y con el mismo deber de sacar adelante nuestro país. Nuestras diferencias tienen que convertirse en un cauce de gracia y bendición para nuestro pueblo.
Hacemos un llamado a la clase política, y a nuestras autoridades a interpretar el descontento generalizado en nuestro país y utilizar todas las herramientas legales y democráticas para dar solución a la brevedad posible a esta crisis que viene cobrando vidas humanas y paralizando al país. Desde hace décadas, observamos cómo nuestra política se ha ido degradando cada vez más hasta niveles difíciles de entender. Hay una rabia contenida, que empieza a expresarse en formas de violencia cada vez mayores. Sin embargo, todos tenemos el derecho a manifestarnos de manera pacífica, justa y democrática, pero nunca de forma violenta y destructiva venga de donde venga! No es posible que el congreso actual esté más preocupado en aprobar proyectos de ley que favorezcan sus propios intereses, mientras el pueblo al que representan sufre pérdidas de vidas. Es inentendible que, en 6 años, vayamos ya por el sexto presidente y que, de los últimos 10 presidentes del Perú, 7 de ellos tengan problemas con la justicia por delitos de corrupción. ¿Cómo es posible que, de los 26 gobiernos regionales, la mayoría de estos están siendo investigados también por corrupción, lo mismo que muchas alcaldías tanto provinciales como distritales? ¡Corrupción significa menos escuelas, menos hospitales, menos carreteras y menos oportunidades para todos!
Pedimos, a todos los miembros de la familia Combonianas, en sus diversos sectores: misión, formación, animación y todas las personas allegadas y comprometidas con nuestro trabajo, a seguir apostando por la vida, por ser el don más grande que Dios nos ha regalado y a seguir trabajando por la paz y por el bien de nuestras familias, por ser la cuna y primera escuela de valores que hacen posible una vida digna. Sigamos trabajando para que estos momentos tan difíciles que estamos atravesando, nos vuelvan más humanos y más hermanos. ¡Que Nuestra Señora de la paz interceda por nosotros!
Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies, pero puede optar por lo contrario si lo desea.
This website uses cookies to improve your experience. If you continue to browse we consider you accept the use of cookies, but you can opt-out if you wish. Acepto Puede obtener más información - You may have more information here
Politica y privacidad de Cookies - Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.