Laicos Misioneros Combonianos

Laicos Misioneros Combonianos PCA, retiro cerrado anual

LMC Guatemala

LMC GuatemalaEl pasado fin de semana 9 y 10 de febrero, los LMC PCA, en Guatemala, vivimos el regalo de nuestro retiro cerrado anual.  Se llevó a cabo en las instalaciones de Casa Comboni, en la ciudad de Guatemala.

Asistimos 18 laicos participantes, fue organizado por el Hermano Humberto Rua, asesor nuestro, y por P. Victor Hugo Castillo, quien generosamente preparó el tema para la meditación de los dos días.

Objetivo del retiro: hacer una parada espiritual para recolectar dentro de nosotros lo esencial de la vida misionera, y tomar fuerzas para iniciar las actividades de este año.

Escudriñando la Palabra de Dios  en el Evangelio de Marcos, el día sábado, reflexionamos acerca de Jesús Hijo de Dios:

*la Buena Noticia es Jesús de Nazaret, hombre y Dios, el crucificado y el resucitado, Jesús es Señor de la historia.  A partir de esta verdad, la misión de la Iglesia es hablar de Dios, no sólo crear comunidades, sino llevar a las personas a hacer una profesión de fe.  Devolver la esperanza que tan frágil es en estos tiempos, y devolver la dignidad a quien cree que no la tiene.

*El Bautismo de Jesús y el nuestro, que nos hace hijos de Dios, se nos da el Espíritu, pero no nos hacemos exentos de las tentaciones, nos defendemos con la Palabra y empieza el anuncio.

*Las tentaciones en el desierto, Jesús venció al demonio con la fuerza del Espíritu.  El misionero no es un súper hombre o una súper mujer, es su experiencia humana la que lo capacita para acompañar a otros.  La vocación es lucha y conquista diaria, camino entre tentaciones y superaciones.

Además hubo confesiones, adoración a Jesús Sacramentado y tiempo para la meditación y el silencio.  Sin faltar la convivencia alegre que solo se vive en las cosas de Dios.

El domingo, “la Misión”, el gran don que Dios nos regala, no hay méritos propios.

*La misión surge cuando el discípulo se siente amado por el Padre.  Y va en busca de sus hermanos, los busca por todas partes.  Este amor no tiene ningún interés. La misión de los discípulos es exactamente la misma misión de Jesús.

*La vida apostólica no consiste en hacer tantas cosas, Jesús ha salvado al mundo, no a partir de lo que ha hecho, sino que a partir de un solo acto: la cruz.

*El más grande aprendizaje: “La misión consiste en enseñar la Palabra de Dios, la Buena Nueva.  La misión no es llevar cosas, dar Palabra es mucho más que dar cosas”

*La obra de Dios es que lo adoren en espíritu y en verdad.  El misionero es un obrero, colaborador de Dios, el anuncio del Evangelio, es el anuncio de la verdad que nos hace libres.

Estas fueron algunas de las enseñanzas del retiro.  Podría escribir mucho más, pero a grandes rasgos, en estos temas meditamos a partir de la Palabra.

Terminamos compartiendo un delicioso almuerzo.

Bendito Dios que nos ha llamado y nos capacita para “Ir por todo el mundo y anunciar la Buena Nueva a toda la creación” (Mc, 16, 15)

“Santos y capaces, haciendo causa común con los más pobres y abandonados”

(San Daniel Comboni)

LMC Guatemala

Lily Portillo, LMC-PCA

Visitantes desde Roma

LMC Guatemala

LMC GuatemalaUn saludo fraterno desde Guatemala!

Los Laicos Misioneros Combonianos, Provincia de Centro América, de Guatemala, nos sentimos felices por los pasos hacia adelante que Jesús nos ha iluminado para dar y crecer en el amor y el servicio misionero al estilo Comboniano.

A principios del mes de enero, los MCCJ de la Provincia de Centro América, tuvieron su asamblea anual.  Este año, fue especial, ya que contaron con la presencia del Superior General, padre Tesfaye Tadesse, y del padre Alcides Costa, Asistente General.

Dentro de su agenda, incluyeron un momento con nosotros, los Laicos Misioneros Combonianos Provincia de Centro América, (LMC-PCA).

El miércoles 9 de enero, para ser más exactos, acudimos a la invitación  que el padre Victor Hugo Castillo, Superior Provincial, y el Hno. Humberto Rua, asesor nuestro, (quienes también estuvieron presentes en la reunión), nos hicieron días antes.

Asistimos nueve miembros LMC, tuvimos la oportunidad de platicar con ellos, contarles un poco del camino que hemos recorrido en los últimos cuatro años, en cuanto a formación, experiencias de misión, experiencias de animación misionera, así mismo los proyectos a futuro.  Ellos escucharon atentamente, dieron espacio suficiente para que quien quisiera expresar algo lo hiciera.  Al final, padre Tesfaye, dijo que agradecía la respuesta que dimos a Jesús, así como la disposición para anunciar el Reino al estilo de Daniel Comboni.  Nos animó a seguir adelante y dijo que contamos con su apoyo.

Nosotros, LMC-PCA, agradecemos a los MCCJ del consejo provincial de Centro América,  quienes nos han apoyado estos cuatro años, en todo sentido.  En nuestra formación, en la asesoría, en incluirnos en la programación sexenal, realizada hace dos años, y en su disponibilidad para ayudarnos en cualquier momento.

Gracias al padre Tesfaye, y al padre Alcides, por el tiempo que dedicaron para escucharnos.  Nos sentimos motivados para continuar en esta locura de amor por Cristo, en esta pasión por la misión.

Lily Portillo, Guatemala

LMC Guatemala

..Santos y capaces haciendo causa común con los más pobres y necesitados.

San Daniel Comboni

Feliz año nuevo desde Brasil

LMC Brasil

LMC BrasilEstamos aquí ya hace 1 mes y medio para la Gloria de Dios. Nuestro agradecimiento hacia TODOS los que conocemos y por consiguiente a quienes forman parte de nuestra vida y parte de este proyecto-vida a quienes continuamente ponemos siempre en las manos de nuestro Señor.

Gracias a Dios nos hemos ido adaptando en la comunidad brasileña, especialmente en Ipê Amarelo. Ante todo creo que lo que nunca deja de sorprendernos es que Dios ya estaba aquí, es decir, la iniciativa siempre es de Dios y ninguna persona nunca está fuera de Dios, como una vez más en nuestra vidas lo podemos constatar estando hoy aquí, tan lejos de nuestro lugar terrenal donde nacimos y hemos vivido, pero donde también está el otro: mi hermano, nuestro hermano.

En este tiempo hemos celebrado con mucha alegría los 60 años de vida de Lourdes Viera. Una LMC incansable cofundadora de los LMC en Brasil hace ya más de 20 años.

Para nosotros como familia es una gran bendición tenerla, ella es nuestra Vovó, es especial para nuestros hijos. Nos ha ido introduciendo con mucha energía pero también con toda la caridad del mundo en esta comunidad y en la vida misionera en general.

También celebramos la Navidad (Natal en portugués) con mucha alegría y entusiasmo pues es nuestra primera navidad fuera de casa y lejos de nuestras familias. Nuestros hijos gracias a Dios la pasaron con mucha naturalidad y alegría. Como don de Dios, el hecho que estemos juntos ha sido nuestra mayor fortaleza.

Gracias a Dios, la familia de Laicos Misioneros Combonianos de Alejo y Tere de Ramirez, que ha sido de mucha inspiración para nosotros desde hace muchos años, decidieron pasar la Navidad aquí en casa. Es cierto que no los conocíamos hasta ahora, pues lo único que sabíamos de ellos era una foto que vimos hace 4 años. Ellos también tienen más de 20 años de ser parte de esta gran familia de LMC y si bien es cierto que no han podido salir de su tierra, han hecho esa salida que Dios nos pide hacer todos los días; Salir de ellos mismos hacia los demás y para ellos entre sí como familia, como muchísimos otros no han podido (o querido). Son un hermoso matrimonio con 3 hijas, que han trabajado en la formación espiritual de muchos LMC y que son ejemplo a seguir como familia cristiana.

LMC Brasil

Gracias a Dios se llegó el año nuevo, en donde tuvimos la oportunidad, que en lo personal nos gusta mucho, y es la de pasar en casa solos como familia. Tuvimos nuestro tiempo para platicar acerca de todas las bendiciones recibidas por nuestro buen Padre Dios en todo este año que cerramos. Y el momento más esperado; el de podernos bendecir entre todos, cada uno de nosotros entre sí para seguir reconociéndonos mutuamente como la familia con la que Dios nos ha bendecido y nos seguirá bendiciendo. Y se preguntarán ?Los niños estarán conscientes de lo que sucede y lo que están haciendo? Como muchas cosas en la vida, no lo sabemos a ciencia exacta, sin embargo, estamos juntos, y desde Lucia, la más pequeña, hasta Esteban, el más consciente, cada uno de ellos es valioso, importante, digno, querido, amado y así se sienten, así nos sentimos con ellos: Nuestro hermoso tesoro!

Ya lo decía nuestro párroco (aquí en Brasil) el Padre Agustinho el último domingo del año, en que nuestra buena Madre y Maestra la Iglesia, celebra la Sagrada Familia: “la familia es el mejor hospital, el mejor terapeuta, la mejor escuela, el lugar donde se vive el amor, el lugar que todos tenemos”.

Les deseamos a todos un Bendecido Inicio de Año del hombre y una bendecida vida, nos depositamos en las manos de Dios y en sus oraciones. Nos despedimos con la bendición que nuestro Padre a través de la Iglesia nos regala año con año para iniciar siempre de nuevo: ¡Yahvé te bendiga y te guarde! ¡Yahvé haga resplandecer su rostro sobre ti y te mire con buenos ojos! ¡Yahvé vuelva hacia ti su rostro y te dé la paz! (Num. 6, 24-26)

Familia Camey, LMC en Brasil.

Nuestra llegada a Brasil

Familia LMC a Brasil

Familia LMC a Brasil¡Nuestro corazón hinchado de amor, se llena hasta desbordar de felicidad!

El jueves 22 salimos de Guatemala, muy entusiasmados, con mucha alegría y esperanza,  Nos despedimos con nostalgia de nuestra familia y amigos y emprendimos el viaje tan esperado de venida a Brasil, un tanto cansado por el largo trayecto, pero los niños felices de subirse al avión.  También con sentimientos encontrados más con una dicha de poder venir.

Al llegar nos recibió Lourdes, con mucha alegría y nosotros nos sentimos muy felices de verla, asombrados por el panorama e inquietos por llegar a casa. Subimos a un bus y luego los MCCJ nos recogieron en la central de buses para traernos a casa, toda una odisea, ¡3 vehículos para tantos! Al llegar nos sentimos como en casa.  Yo meditaba que pudo haber sido mucho lo que dejamos en Guatemala, pero aquí estábamos recibiendo el doble de todo.  Sencillamente el Señor no se queda con nada.

Descansamos unos días del viaje y nos preparamos para la misa del domingo, Hermosa celebración que llenó nuestros corazones de un gozo que no se puede describir, ese día, día de Cristo Rey del Universo, nos recordó nuestras pequeñas experiencias de misión en San Luis Peten, donde el Señor nos conquistó de una manera profunda y donde logramos descubrir nuestro deseo de ser Laicos Misioneros Combonianos, ya que las veces que fuimos, culminábamos nuestro tiempo de misión con el domingo de Cristo Rey; ¡qué alegría saber que El Señor todo lo piensa para conquistar los corazones!  Es ahí en la intimidad donde nace el fuego del amor y hace brotar una fuerza que no se puede callar, es el purísimo amor que penetra hasta los huesos y te hace salir de donde estás.  En esa hermosa eucaristía nos recibieron muy bien, los niños hicieron un baile que representaba a Brasil, nos sentimos bienvenidos por toda la comunidad en donde la providencia y generosidad de las personas no se quedaron atrás.

Al terminar la eucaristía regresamos a la casa para el almuerzo, Lourdes tenía un banquete preparado, compartimos con Alejo, Tere y su familia con quienes compartimos muchos anhelos y deseos de ser misioneros desde nuestra realidad, ser familia. También compartimos con Neuza una vecina del barrio, reímos y nos empezamos a conocer, ¡que cercana se siente la gente! Es muy impresionante la apertura de los brasileños y más en este pequeño rincón de Brasil.

Ya estamos aquí desde hace una semana y la verdad la hemos sentido muy corta, entre largos viajes para cambiar el dinero, conocer el barrio y hacer compras de casi 3 horas, ha sido toda una experiencia. Mucha gente se acerca a hablarnos porque los niños llaman mucho la atención y también nuestro pobre portugués, que va mejorando con los días. Lourdes ha sido nuestra fuerza y alegría, nos lleva de aquí a allá, enseñándonos, explicándonos y mostrándonos todo, resolviendo nuestras dudas y amando a nuestros hijos ¡ya es oficialmente la abuela brasileña: Vovó! Sin realmente conocerla nos ha abierto las puertas de su casa y de su corazón, es reconfortante saber que los LMC somos todos uno, uno en Cristo, uno en el amor.

Familia LMC a BrasilCon muchas ansias tuvimos nuestra primera formación con Alejo, ¡dichosos los ojos y oídos que escuchan la palabra del Señor!, fue un oasis en medio del barullo, una pausa que reconfortó el alma, cantamos cantos misioneros- ¡y como vibra el alma cuando cantas el llamado que Dios te ha hecho! – y escudriñamos la palabra, Gen 12,1-4 Sal de tu tierra, deja a tu padre, a tu madre, a tu familia, tu país y anda a la tierra que yo te mostraré…  yo haré de ti una fuente de bendición… Otra vez el Señor se hace presente en lo pequeño, en lo grande, en lo sencillo, en lo personal. Esta lectura- que fue el tema principal de un retiro impartido por el MCCJ P. Victor Hugo Castillo- nos recordó el instante que definió nuestro discernimiento hace casi 3 años, cuando decidimos dejar todo y ser LMC, ese momento en que nos dispusimos como familia a la misión y hoy, en este día que iniciamos, el Señor nos vuelve a decir: “te conozco, te amo y estas aquí porque es mi voluntad”

¡Cuán grande es el amor de Dios! No tenemos medida, nuestra mente es tan pequeña que solo podemos dejarnos amar.

Hoy tenemos el corazón hinchado de amor y queremos compartir con todos esos detalles que Él ha tenido con nosotros.  No se puede negar a Dios y ¿cómo podemos ser tan ciegos ante sus expresiones dulces de amor?, solo viviéndolo se puede conocer y solo entregándose se puede sentir.

Nuestra esperanza esta puesta en Él, y porque nos sentimos muy amados estamos aquí. Esperamos que nuestra vida pueda ser ánimo y esperanza para la desolación, purificación para nuestras almas y luz para tantos que no conocen el verdadero amor.

Oren por nosotros, para que seamos instrumentos útiles de Dios.

Saludos desde Ipê Amarelo, Brasil

Ana Cris de Camey

Llegada de la familia LMC de Guatemala al Brasil

LMC Brasil

LMC BrasilOsados por la fe y por la misión

Con mucha alegría la comunidad Nuestra Señora Aparecida, en el pueblo de Ipê Amarelo, en Contagem, Estado de Minas Gerais, recibe a la familia que atravesó kilómetros y kilómetros para llegar a Brasil y juntos con el pueblo brasileño proclamar el evangelio y dar testimonio de que Jesucristo vive y reina.
La curiosidad es muy grande, quedaron admirados tanto por el coraje de quien los recibe y sobre todo de ellos que llegan con los cuatro hijos.
¡Muchas preguntas por ambas partes! ¡Qué hermoso!, ¿cómo descubrieron Ipê Amarelo?, ¿entienden portugués?, ¿cuántos días se quedarán? El carisma comboniano y la sonrisa de los niños y de los padres van dando respuestas sin que nadie necesite traducir, el corazón y los miran hablan, la fe, el coraje, el amor traducen parte de este misterio misionero. Ya en el aeropuerto, todos cansados, ¡ya les brillaba la mirada! Hicimos un largo camino en autobús hasta Contagem, donde nos esperaban los padres de Combonianos y un señor joven de la comunidad.

LMC BrasilTres coches, que osadía, jugábamos por el camino que era un carrusel, sólo nos faltaba bocinar como locos por la carretera hasta llegar a la casa de misión. El rostro cargado con la expresión del cansancio, pero con la sonrisa que esbozaba la alegría de la llegada.
¡Llevan dos días sólo en tierras brasileñas y parece que desde hace años están por aquí!
El valor de arriesgar les envuelve y aquí están. Ya en esta semana iniciaremos las clases inculturación, portugués y todo lo que la misión pide, descubriendo poco a poco las costumbres del pueblo minero.
Sean bienvenidos y juntos seguiremos los pasos de Jesús misionero en tierras de Minas.
Que San Daniel Comboni sea un fuerte intercesor.
Amén

LMC Brasil
Lourdes, LMC Brasil