Laicos Misioneros Combonianos

XVIII Congreso de Cenáculos de Oración Misionera (CPM)

LMC Congo

LMC CongoEl primer domingo de noviembre se conoce como el día de la reunión del Congreso de los CPM. Este año, el congreso se celebró el domingo 4 de noviembre de 2018 en la 15ª calle industrial / Limete-Kinshasa en R.D.Congo sobre el tema: “CPM, comprometido con la cultura de justicia y paz”. Las desigualdades e injusticias sociales, las amenazas ecológicas, el imperialismo y la dominación económica de los más ricos, la guerra y la migración humana son flagelos que no pueden dejar a nadie indiferente.

En su presentación, el Padre Boniface enfatizó que “el trabajo de la educación para la cultura de paz es de suma importancia. Porque la educación, la clave para el desarrollo sostenible de una sociedad, es el arma más poderosa contra la pobreza. Ningún país puede erradicar la pobreza sin educación. Desarrollar una cultura de justicia y paz es un compromiso que todos en su nivel están llamados a abrazar para hacer de este mundo un lugar mejor. Pero también requiere sacrificios como Jesús nos dio el ejemplo (1 Pedro 2:21). Durante el mismo día, nació un nuevo Coro llamado Afriquespoir.

Comenzó alrededor de las 9:30, el congreso terminó alrededor de las 15:00 con una celebración eucarística y una comida fraterna.

LMC Congo

LMC Congo

Llegó el día……..día del envío

LMC Guatemala

LMC GuatemalaAyer, domingo 4 de noviembre, en las instalaciones de Casa Comboni, ciudad de Guatemala,  vivimos el día tan esperado…..después de tiempo de preparación, animación misionera, ventas, fiesta, bulla, gozo, servicio, dificultades, cansancio, trámites legales, después de tantas inquietudes, inseguridades, pero también confianza, amor, oración, entrega……..los LMC de Guatemala,  vivimos un grandioso día, para toda la comunidad, pero especialmente, por supuesto, para Alejandro, Ana Cris, Esteban, Isabel, Agustín y Lucia.

Voy a citar palabras de la homilía hermosa que escuchamos de parte del Provincial de Centro América, P. Víctor Hugo Castillo, quien Inició el mensaje de esta manera:

Toda obra de Dios nace desde lo pequeño. Así como un niño primero es pequeño e indefenso…poco a poco crece. 
Así ha sido el camino de los Laicos Misioneros Combonianos de Guatemala”. 

“La misión  transforma: La manera de pensar, la manera de vivir nuestra fe. La manera de acercarnos a los demás. 
La decisión de partir es una decisión  que se forja en el tiempo”.

Dios realiza milagros todos los días, y no parte de la perfección, ni de lo grandioso, parte de lo sencillo, lo pequeño, es su estilo de amor.  Nosotros en Guatemala, somos pocos, sencillos, con dificultades económicas, pero aún así, cuando Dios quiere llevar a cabo su obra…….y nosotros ponemos nuestra disposición, simplemente…..como sin saber……como sin poder…..sólo confiando….dejándose llevar…..poco a poco, descubriendo el plan de Dios…..caminando juntos….tropezando y levantándonos……así, llegamos como comunidad a este día.

La Primera Lectura que Alejandro y Ana Cris eligieron nos habló de este proceso, para nosotros como comunidad, y especialmente para ellos como matrimonio:
Jeremías 1:4-9

“El Señor me dijo: “Antes de formarte en el vientre de tu madre te conocí; antes que salieras del seno te consagré; como profeta de las gentes te constituí”.  Yo dije: “¡Ah, Señor Dios, mira que yo no sé hablar; soy joven!”.  Pero el Señor me respondió: “No digas: ¡soy joven!, porque adonde yo te envíe, irás; y todo lo que yo te ordene, dirás.
No tengas miedo de ellos, porque yo estoy contigo para protegerte, dice el Señor”.  El Señor extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: “Yo pongo mis palabras en tu boca”.

Continúo con palabras de la homilía:

 “Somos llamados para algo grande.  Para recibir bendición. Somos bendición para  los demás. Hacer misión es hacer de la vida un riesgo. La vida vale la pena vivirla cuando tenemos proyectos.  Un proyecto se construye constantemente. Crece mientras nosotros también crecemos. 
En el proyecto de vida hay confianza… Sacrificio”

LMC GuatemalaEstas palabras, resumen el camino recorrido, y el camino por recorrer.  Es maravilloso vivirlo en comunidad.  Todos con el mismo sentir, el mismo deseo, de que la misión Adgentes se lleve a cabo, de que el carisma y la identidad comboniana crezca y sea el medio para anunciar a Jesús muerto y resucitado a todas las naciones, como dice la escritura.  Unos, no saldremos de nuestras fronteras, por circunstancias diversas, pero sí colaboramos para que quienes estén con la posibilidad, lo hagan.  Reflexiono, y agradezco el hecho de ser una comunidad generosa, sin egoísmo, sin envidia, somos familia y queremos lo mejor para cada uno de nuestros hermanos.  Alejandro y Ana Cris, han sido valientes al disponerse generosamente a partir…..los amamos….los admiramos y nos sentimos orgullosos de ellos.  Mientras ellos estén allá en donde Dios los ha enviado, nosotros aquí trabajaremos fuerte y confiados para que nada les falte.

“Aquella  misión doméstica, la que nos hace mirarnos sólo al ombligo. No es una misión que crece. La única manera de crecer es a través de la experiencia. 
El camino hacia la misión conlleva un proceso: sentirse llamado. Rezar. Dialogar Discernir. Pedir Consejo, todo para ponerse en camino…..para partir.

Llevamos este tesoro de la misión  en vasijas de barro. Tengamos presente el hecho de que no hay misión sin cruz”.   Agregó a su mensaje P. Víctor Hugo.

Fortalecidos por el amor, deseamos crecer, abrirnos, tanto a  nuevos miembros, como a espacios distintos…hoy será Brasil, mañana, Dios ya lo sabe, y ya destinó a quienes irán.  Nosotros oramos por discernimiento, por luz por seguir caminando.  Sin conformidad cómoda, todo lo contrario, en movimiento, con dinamismo, mientras hay vida, hay misión, hay proyectos, hay trabajo, hay sentido, hay razón para vivir.  ¿Qué más se puede pedir al cielo? Todo está allí desbordándose, así es el amor de Dios.

María, ejemplo de servicio:

“Sólo cuando se acoge el llamado se es capaz de ir en una actitud de servicio”. 

Dijo P. Víctor Hugo acerca del Evangelio, María se puso en camino, sin pensar, solo quiso servir a su prima Isabel.  Salió….de sí misma, de su casa, de su pueblo….para ir y servir.   A eso estamos llamados todos los bautizados, y este carisma hermoso, el comboniano que une a un montón de “locos”, locos por el amor recibido y experimentado.  Locos por que todos se enteren y lo experimenten…locos por la pasión de la misión.  Locos por Jesucristo.  Esta locura nos hace ir y servir, pocos lo comprenden, varios lo critican,  pero Dios conoce el corazón del misionero y regala los medios para vivir su vocación particular.

“La misión es una locura, cuántas veces escuchamos: ¿para qué te vas tan lejos?, ¿acaso no hay aquí tanto por hacer?  Sí, es la respuesta, solo que mi vocación me llama a ir más allá.  Y la vocación, no se explica, no se comprende, sencillamente allí está como don de Dios”. 

Dichosos nosotros Combonianos por esa herencia de nuestro fundador, San Daniel Comboni.  No se explica, casados, solteros, jóvenes, menos jóvenes, pero esta vocación vivida como regalo, en donde sea que estemos, como sea que seamos, es lo que da sentido a nuestra vida, sentido al regalo de nuestro bautismo.   Sigue el tema del amor infinito de Dios, que no se mide en generosidad.

Para terminar, P. Víctor hizo una exhortación a todos los presentes:

“La misión también es de los laicos. El Papa Francisco insiste en que los laicos somos un gigante dormido que hay que despertar!” 

El Corazón de Jesús y de María, son la causa de nuestra alegría

San Daniel Comboni, ruega por nosotros

LMC Guatemala

Lily Portillo

Misa de envío Pedro Nacimiento

LMC Portugal

LMC PortugalDespués de un fin de semana grande, en la Comunidad de Ervedal (Alentejo), parroquia que vio crecer al LMC Pedro Nascimento y que ahora lo envía, nuestra LMC Rufina comparte con nosotros la emoción de este momento tan especial.

Hoy el Alentejo, más concretamente Ervedal ha estado en fiesta.
Ya se adivinaba que fuera así, sin embargo, superó y con mucho las expectativas, lo que tampoco es de extrañar, principalmente, cuando encuentras una Iglesia hermosa, exquisitamente decorada, curiosamente, anunciando ya el Año Misionero Extraordinario, y cuyo Pastor logra, seguramente como fruto del trabajo que a lo largo de los años viene desarrollando, congregar todas las parroquias que le están confiadas a participar de forma responsable y alegre en el envío del querido Pedro Nascimento a Etiopía.
El momento culminante fue, sin duda, la Eucaristía, presidida por el Señor Arzobispo D. Francisco Senra Coelho y concelebrada por otros sacerdotes invitados, en particular, el P. Francisco Medeiros, Misionero Comboniano de la diócesis de Viseu.

También contó con la presencia de dos Diáconos, familiares, amigos y varios miembros de los Laicos Misioneros Combonianos (LMC), que, al igual que Pedro, forman parte de las “Mil Vidas para la Misión”.
Siguió un momento de convivencia, prácticamente, con todos, habiendo sido servido un gran almuerzo a la buena manera alentejana y que nos gustó mucho.
Pedro, como LMC y alentejana, no puedo dejar de dar gracias a Dios por tu envío en este Año Misionero Extraordinario, con la certeza de que será un momento de crecimiento y de enriquecimiento y que te permitirá desarrollar junto al pueblo etíope, una misión desbordada de amor, imbuida de carisma comboniano, e iluminada por la sonrisa que el Señor amorosamente colocó en tu rostro y que endulzó esa alma alentejana que te caracteriza, en los momentos de dificultades.

Como dice el Papa Francisco “Misión es ir al encuentro del otro”.
Y, como se ha mencionado en la Nota Pastoral de la Conferencia Episcopal Portuguesa el Año Misionero y el Mes Misionero extraordinario “Todos, todo y la misión siempre”.
Por tanto, ve, amigo, ve.
¡Estamos juntos! ¡Buena Misión!
Besos
Rufina (14-10-2018)
LMC Portugal
Gracias Rufina. Gracias Pedro. Gracias por la entrega de ambos.

Nuevo LMC en formación en la NAP

Darrel

DarrelTenemos un nuevo LMC haciendo el curso de formación en la NAP, preparándose para ir a la misión.
Darrel J. Vandeveld es abogado y oficial retirado del ejército, graduado por la Universidad de California, San Diego, y en la Universidad de California, Hastings College of the Law.
Viene de Erie, Pensilvania, donde crió a sus cuatro hijos y se desempeñó como jefe de la Oficina del Fiscal General de Pensilvania en Erie, de donde se retiró recientemente.
Después de septiembre de 2001, Darrel sirvió en el Ejército de EE. UU. En Bosnia, África, Iraq, Afganistán y Bahía de Guantánamo, Cuba. Se retiró de la Reserva del Ejército en 2015 como teniente coronel. En su destino final en el ejército, Darrel fue asignado a un juicio por asesinato en Joint Base Lewis-McChord en el estado de Washington.
Darrel ha sido elegido miembro de la junta escolar local y ha formado parte de las juntas directivas de organizaciones sin fines de lucro, incluida la Pennsylvania Artists ‘Collective Alliance, una organización dedicada a proporcionar a artistas locales, promover espacios de representación y otros recursos.
Es miembro de la Comunidad St Joseph Bread of Life en Erie.

!Experiencia de desapego!

LMC Guatemala

LMC GuatemalaSomos la familia Camey Figueroa y es una alegría compartir nuestros primeros pasos hacia la Misión Brasil.

Estamos en Santo Tomás, San Salvador desde el día 07 de septiembre y partiremos de regreso a Guatemala el 22 del mismo, en donde estamos viviendo nuestra Experiencia de Desapego y vida comunitaria, previo a nuestra partida formal de misión.  Ha sido una experiencia muy necesaria y enriquecedora.

Ciertamente podemos imaginarnos muchas cosas respecto al campo misión, podemos incluso llegar a pensar que esta experiencia no es necesaria pues basta ser muy precavidos pensando qué vamos a hacer, qué vamos a llevar, cómo trabajar, entre otros. Sin embargo no es hasta que se vive en carne propia que se ven y se viven realmente las cosas como son y eso ha hecho de esta experiencia una gran fortaleza para nosotros como para la comunidad LMC de la Provincia de Centroamérica, pues todo el trabajo que hemos hecho acá ha sido con el apoyo del nuevo grupo LMC que está naciendo en El Salvador.

Quizás la realidad más particular que hemos vivido es el mismo hecho de ser familia. Por misericordia de Dios, como familia tenemos muchas fortalezas pues nos conocemos, sabemos cómo complementarnos y seguir adelante. Pero también es cierto que la situación en la que estamos viviendo es fuera de lo común, nunca lo hemos vivido de esta forma y eso nos ha traído ciertas dificultades.

Éstas dificultades nos han hecho también darnos cuenta que es necesario estar aún más unidos, más conscientes de nuestras debilidades y la necesidad que tenemos de ser más pacientes y perseverantes respecto de ellas.

LMC Guatemala Ya propiamente en el trabajo misionero, y qué vale la pena decir que no se desliga en lo absoluto de nuestro ser individual y familiar, ha sido muy visual respecto a las realidades que viven las personas hoy en día.

Hemos visitado en su mayoría personas de la tercera edad, algunos pocos sanos, otros muy ancianos y enfermos pero en su mayoría todos aquejados por la soledad.

Ancianitos que han tenido familias numerosas, como es el caso de niña Hilda, que tuvo 6 hijos, 2 murieron a temprana edad y los otros 4 vivieron con ella. Claro, su esposo la dejó con los 4 hijos. Ella tenía que trabajar mucho y dejar a los niños solos largas horas. Ahora, los hijos posiblemente sin malas intenciones pero también heridos sin sanar, reflejan la misma situación.

Ella ahora vive con un hijo, que tuvo solo un hijo y que cuya esposa lo dejó. Ahora ese nieto, hijo único de su hijo también se va, en esta ocasión con una hermosa noticia, lleva varios años en el seminario y saluda constantemente a su abuela.

A pesar de que es un país vecino, al llegar nos encontramos con una situación de pobreza y violencia que es aún mayor que en Guatemala, la desigualdad social se ha vuelto más grande desde que cambiaron la moneda al dólar sin una consulta popular y la corrupción daña fuertemente todas las áreas de desarrollo. Sufren de mucho abuso de poder y la Iglesia trata de apoyar a las comunidades para que luchen contra ese mal.

Algo que nos llena de mucha alegría es ver como Monseñor Romero logró impactar en la vida de tantos Salvadoreños, quienes están esperando con ansias su canonización en octubre, no hay casa ni iglesia que no tenga la imagen de él, realmente es un símbolo de justicia y un signo del amor de Dios, ya que lucho por la mediación entre militares y guerrilleros.

Estas realidades no están fuera de lo normal, pues nuestras sociedades actualmente también sufren estas situaciones. Algunas veces por el afán del “vivir bien” y otras también a causa de la pobreza de nuestros países latinoamericanos.

LMC GuatemalaHoy por hoy, es más necesario que como familias vivamos nuestro ser familia. Creer en las promesas de nuestro buen Padre Dios, en donde no debemos preocuparnos por tantas cosas, si las flores del campo se visten hermosas y los pájaros del cielo no trabajan y comen. Así pues Él que es Buen Padre Dios Todopoderoso siempre se recuerda de nosotros.

Nuestra primera preocupación o mejor dicho, nuestra ocupación primera a de ser Amar a Dios y dejarse amar por Él. La vida de Él nos vino y a Él regresará (si así lo decidimos diariamente) y entonces no tener miedo de ser Padres o Madres, tampoco de ser hijos ni mucho menos de ser familia.

Damos gracias a Dios por darnos esta oportunidad de poder reconocerlo en la sencillez y en la cotidianidad, pero sobre todo porque nos permite ser testigos de la abundante generosidad de las personas quienes nos reciben en sus casas y nos dan todo, también nos permite darnos cuenta que esta es misión de Dios y no nuestra, que solo somos una familia dispuesta a amar y que busca hacer su voluntad, “Lo que es bueno, perfecto y agradable a Dios Rom 12,4”

Gracias a Dios también el tiempo abundó para otras actividades, como lo fue la visita de animación misionera a la Parroquia de Santo Tomás, el día sábado por la noche, en donde se reúne una comunidad Neocatecumal, que por cierto, también son misioneros ad gentes!

LMC GuatemalaAhí Participamos en la Eucaristía y el P. Santiago Piccinelli, MCCJ presidió la misma, nos presentó como comunidad de LMC junto a nuestro asesor MCCJ el Hno. Humberto. Nos permitió hacer la animación misionera así como vender nuestros productos misioneros hechos con materiales reciclados, y por nosotros mismos.

Como parte del trabajo misionero también está el Desarrollo Humano, en donde San Daniel Comboni insiste: ¡¡Santos y Capaces!! Así  pues,  en  una  tarde  logramos  hacer  un  taller  para  que  las mujeres de las colonias La Hermita y La Morán participaran para aprender  también  ellas  a  hacer  manualidades  con  materiales reciclados. Fue, como siempre, una experiencia maravillosa, pues también se acercaron niños. También  Niña  Betty,  a  quien  le amputaron  su  pie  derecho  hace  2  años  y  está  empezando  a aprender a usar prótesis, por ahora anda en silla de ruedas, pero quien no se rinde y se presentó.

Ana Cris y Alejandro, LMC Guatemala