Laicos Misioneros Combonianos

Encuentro de Espiritualidad y Metodología con empleados y recuperandos en el APAC más nueva del Estado de Maranhão

APAC Brasil
APAC Brasil

APAC significa Asociación de Protección y Asistencia a los Condenados. Este acrónimo da nombres a las unidades que adoptan un método basado en la valorización humana, vinculado a la evangelización, para ofrecer a los condenados condiciones para recuperarse.

Desde una perspectiva más amplia, también busca proteger a la sociedad, promover la justicia y ayudar a las víctimas.

La principal diferencia entre APAC y el sistema penitenciario común es que, en APAC, los presos (denominados recuperandos en este método) son corresponsables de su recuperación y reciben asistencia espiritual, médica, psicológica y legal de la comunidad. La seguridad y la disciplina se proporcionan con la colaboración de los propios recuperandos, con el apoyo del personal, los voluntarios y los directores de las entidades, sin la presencia de oficiales de policía ni agentes de prisiones.

La FBAC – Hermandad brasileña de asistencia a los condenados, celebró hoy, 24/11, un encuentro de espiritualidad y metodología con empleados y recuperandos en la APAC más nueva del estado de Maranhão.

La APAC de Bacabal, inició sus actividades el 11/07, con la llegada de sus nuevos recuperandos, contando también con el apoyo de los recuperandos y empleados de la APAC de Pedreiras – MA.
Con gran felicidad comenzamos este CRS, que todavía está en obras, pero pronto estará listo para aplicar con mucho éxito toda la metodología de la APAC.

Valoramos el encuentro como muy positivo, con una participación efectiva de los beneficiarios y empleados, lo que facilitará el trabajo a realizar en este APAC.

Agradecemos a Dios por nuestra 53ª unidad en Brasil y pedimos oraciones continuas por la consolidación de las APAC existentes y la aparición de nuevas APAC, permitiendo así a cada preso recuperando un forajido menos en las calles.

APAC Brasil

¡Estamos juntos!

Regimar compartió este breve texto sobre su partida a Ipê

LMC Brasil
LMC Brasil

«Es hora de irse, dejar la familia, los amigos, el trabajo, la comunidad, salir de nuestra zona de confort.
Es una mezcla de felicidad y anhelo. Un latido en el corazón por dos motivos, partir dejando una vida, pero en dirección a otra, viviendo la misión. No consigues hablar mucho, porque no puedes identificar tus sentimientos en este momento, es una mezcla de todos. Pero estamos seguros de lo que queremos y confiamos que todo irá bien con Dios”.
Regimar, LMC Brasil

La misión lleva a luchar por la vida.

LMC Brasil
LMC Brasil

¿Puede la vida de un ciudadano común prepararle para la misión?

– Sí, cuando es asumida, se dona y se comparte. Así es como lo entienden los Laicos Misioneros Combonianos – LMC, incluidos Regimar y Valmir de Balsas – MA.

La última lucha que Regimar emprendió fue la implementación de un CVV – Centro para la Valorización de la Vida, en Balsas.

Durante un Simposio Misionero celebrado en Bacabal – MA en octubre de 2018, Regimar escuchó hablar por primera vez sobre los CVV, un centro de prevención del suicidio con profesionales de diversas áreas de atención, como psicólogos, trabajadores sociales, médicos y abogados. Luego pensó: «Esto es exactamente lo que Balsas, mi ciudad, necesita, porque es uno de los más golpeados en Maranhão, por la plaga del suicidio». Por lo general, la primera llamada es por teléfono, porque este medio de comunicación permite el anonimato, a través del cual la persona frágil y vulnerable se siente más protegida. Es por eso que se necesita una red de voluntarios.

El mismo día, Regimar habló con sus compañeros de región que participaban en el encuentro que se mostraron interesados ​​en la iniciativa.

En los meses siguientes, enfrentó el gran desafío de encontrar personas disponibles, a causa de los diversos compromisos ya asumidos. Casi se dio por vencido. Solo encontró una gran fortaleza en la familia, porque Valmir, su esposo, siempre creyó en ese compromiso y le dio su apoyo.

Fue la situación de angustia frecuente debida a la gran cantidad de suicidios lo que la llevó a dar un paso más. En agosto de 2019, se acercó al teniente de alcalde y, después de una conversación con la concejal Fransuíla, programó una audiencia pública para los días 30/09 – 01/10, con la presencia de Régis, coordinador nacional de expansión de los CVV, para presentar el método de trabajo y desplegar una presencia en Balsas.

La fecha se fijó a partir de los compromisos de Regimar: «Como usted está al frente de este proyecto, no puede perderse la audiencia para la implementación», le dijeron las autoridades municipales.

Resulta que la semana siguiente, exactamente el 6/10, Regimar celebró su misa de envío misionero como LMC. Junto con Valmir, su esposo, fueron a Ipê Amarelo, un vecindario en las afueras de Contagem – MG, el 23 de octubre, para la preparación inmediata para el servicio misionero, para profundizar en los temas de espiritualidad, vida comunitaria e inserción.

La pareja se fue, dejando a su único hijo, Lucas, de 22 años. Graduado en sistemas de información, tiene buenas posibilidades de conseguir trabajo a corto plazo y, al salir con Maria, tiene planes de casarse.

Valmir y Regimar viajan en silencio, reconociendo a su hijo maduro, listo para enfrentar la vida.

A Lucas y María, a las dos familias de origen y a las comunidades con las que compartieron el viaje, manifiestan gratitud, agradeciendo su apoyo y confianza, y cuentan con sus oraciones.

¡Oremos también por esta pareja y por su entrega a la misión!

LMC Brasil

P Carlos (párroco de la pareja)

Las mujeres, signo visible del amor de Dios

Grupo manualidades Brasil
Grupo manualidades Brasil

Con mucha alegría escribo hoy, recordando que ya tenemos 9 meses de estar aquí en Brasil, ha sido toda una experiencia de crecimiento humano y espiritual. Todos los días tenemos un encuentro con el Señor de formas tan maravillosa e inexplicables que sugieren una dulce planificación hecha por Él. Poco a poco hemos descubierto esos anhelos que tenía San Daniel Comboni y que Dios iba colocando en su corazón, hemos descubierto la Divina Providencia en cada uno de nuestros días y saber que lo que hoy estamos viviendo no es más que la voluntad de Dios.

Grupo manualidades Brasil

Parte de eso ha sido mi convivencia con las mujeres, en diferentes grupos de manualidades, en la Casa Comboniana he ido conociendo a cada una de ellas, cada lunes llegan entre 40 y 45 mujeres que están aprendiendo a tejer en croché, a pintar en tela, a hacer manualidades diversas y que ahora estoy ayudando a enseñarles a dibujar a mano alzada, esto surgió debido a que varias de ellas querían hacer sus propios dibujos para después pintarlos en las telas.  Al inicio del año no lograba reconocer a todas, ahora ya identifico a varias por su nombre y he logrado tener una relación mas estrecha con algunas de ellas. Fue muy interesante como al inicio solo tenía 5 alumnas, que con dedicación fueron trabajando después de unos meses tuve que dejar el curso porque en la pintura necesitaban apoyo, pero al finalizar el semestre se hizo una evaluación y varias de ellas estaban muy interesadas en aprender a dibujar, pienso que fue un gran logro porque ahora tengo 24 mujeres que están esmerándose para aprender a dibujar en libertad, para mi es un signo de confianza, el aprender a darle a cada una su lugar, el saludarlas lunes tras lunes a cada una, el estar atenta a sus necesidades va creando lazos de confianza que se resumen en eso, un deseo de estar juntas. Hoy me siento muy feliz por ese pequeño paso logrado, llevó tiempo y hoy comprendo más lo que dicen los misioneros, que se necesita por lo menos un año para conocer a la comunidad y en especial ganarte la confianza de las personas. También estoy trabajando con otro grupo de mujeres en Ype Amarelo que de igual manera empezamos 3 y ahora ya vamos 7 hemos hecho velas, manualidades con periódico y ahora empezaremos con bordado en tela. Lo que llamó mucho mi atención fue la respuesta de las mujeres en la comunidad de Santa Edwiges, este grupo nació después de una misión de evangelización que hizo nuestro párroco para animar a la comunidad, ahora ya son 16 mujeres constantes que están aprendiendo croché, después pasaremos a la pintura y dibujo.

Lo impactante de estas pequeñas comunidades son las relaciones de amistad que se van creando entre ella y lo bien que les hace en su desarrollo personal, muchas de ellas con sufrimientos por problemas con sus hijos, esposos, y problemas de trabajo: el alcohol y las drogas se hacen muy presentes en las vidas de estas familias y el “artesanato” es el espacio que tienen ellas para tomar fuerzas, para dedicarse un tiempo para ellas, para dejar de fumar, como una de ellas expresó, para calmar esos impulsos y transformar los malos hábitos en arte. Estas manualidades también les sirven a varias para ganar unos ingresos extra, porque no les alcanza para vivir lo que reciben. Con certeza me gustaría tener un ingreso extra para comprar materiales y ayudarlas más porque sin duda alguna tiene la posibilidad, pero para otras es muy difícil dar una pequeña contribución. Hoy me siento más cerca de ellas, logro comprender de mejor manera cada una de sus decisiones, alegrías y sufrimientos, porque estamos viviendo en el mismo barrio, bajo las mismas condiciones, con las mismas influencias y problemas sociales. Sé que en medio de todo esto está la esperanza y ver los rostros alegres de estas mujeres, animadas, saliendo de la depresión, encontrando dentro de si esa creatividad y el sentirse valoradas y útiles, no tiene comparación. Dios está presente sin duda y me permite conocerlo de esta manera, en sus hijas elegidas, las predilectas por las que vino a este mundo.

Grupo manualidades Brasil

Son mujeres valientes que luchan contra corriente, en medio de una sociedad que margina y juzga, pero el Señor hace resplandecer sus rostros con su luz.

La misión cambia la vida, está cambiando la mía y me hacer ser más compasiva con el que sufre y entender que en cada decisión tomada sea buena o mala existe un porqué, solo vale la pena arrancarse la piel y colocarse la del otro para tener los mismos sentimientos, los sentimientos de Cristo.

Un abrazo caluroso y sigan orando por nosotros, para que nuestra vida de familia cumpla la voluntad de Dios.

Ana Cris, LMC