Familia Comboniana

Encuentro de los Consejos generales de la Familia comboniana en Pesaro

Consejos generales familia comboniana 2018El encuentro de la Familia Comboniana ha tenido lugar en Pesaro (Italia) los días 2 y 3 de junio, que como ya viene siendo habitual, reúne a los consejos generales de combonianas, seculares y combonianos, así como al coordinador de los Laicos Misioneros combonianos. En ocasión del Sínodo sobre la juventud que se celebrará este año, se ha aprovechado para reflexionar sobre los jóvenes y la vocación misionera.

Se ha invitado a la Secular María Pia dal Zovo, la Hna. Daniela Serafin y al P. José de Jesús Villaseñor a compartir su experiencia de trabajo en la pastoral juvenil y el acompañamiento vocacional. Todos ellos han insistido en la necesidad de acercarse al mundo juvenil desde una óptica distinta que abra las puertas a la escucha atenta de sus sueños y expectativas. La experiencia religiosa de los jóvenes es muy diversa de la de generaciones precedentes y esto puede causar dificultades a la hora de comunicar la misión como experiencia de vida. La dificultad a comprender ese mundo nos puede llevar a una visión negativa, estamos llamados a descubrir en ellos la acción de Dios en una era nueva donde las relaciones interpersonales desempeñan un papel fundamental.

En la segunda parte del encuentro se han evaluado los ecos recibidos del mensaje que se escribió el año pasado: “Más allá de la colaboración”. Se ha percibido como un buen instrumento para caminar y profundizar en ministerios comunes ya existentes y otros por explorar. Se han discutido brevemente las propuestas emanadas del Foro Comboniano, recientemente celebrado en Salvador de Bahía. Son intuiciones válidas para continuar elaborando un camino como Familia en un sector tan misionero y urgente como la Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC). P. Jeremías ha realizado una breve presentación sobre el carisma comboniano a la que siguió un momento donde se pudo compartir cuáles son los elementos carismáticos que se sienten en este momento más fuertes.

Finalmente, todos los participantes han expresado su satisfacción y la validez de estas reuniones para favorecer el conocimiento mutuo y poder animar así el desarrollo de actividades concretas.

El corazón de Jesús – misión de la compasión

Corazon de Jesus ComboniCompadecido, extendió su mano y lo tocó diciendo: “Quiero, queda limpio” (Mc 1,41)

Esta acción simple de Jesús está llena de significado y expresa fuertemente su actitud hacia los marginados. Es también un acto de rebelión contra la injusticia basada en un sistema socio-religioso de exclusión. Así, el Padre se revela a nosotros (Col 1,5), en un hijo que, a lo largo de los caminos de Palestina, es capaz de tocar a un leproso para curarlo. Marcos, ya en el primer capítulo, nos revela a Cristo que es capaz de amar, con un corazón que rebosa compasión, la cara visible de Dios que lo ha enviado (Mc 1,1).

La devoción al Corazón de Jesús es, desde los inicios de nuestro Instituto, una fuente de espiritualidad donde nuestra misión está firmemente arraigada. En ella entramos en la intimidad de la persona de Jesús, en sus actitudes, en sus deseos y en la visión del mundo nuevo que anuncian las Bienaventuranzas. Por lo tanto, su contemplación nos revela el núcleo de nuestra vida consagrada: la centralidad del amor de Dios como clave para la lectura de la historia de la salvación. Un amor que se encarna y se define como pasión total por la humanidad (AC 2015, no. 22). Para profundizar este misterio la oración personal es un espacio cualificado porque es un encuentro íntimo con Jesús en la humildad. Se convierte así en una experiencia de perdón, de acogida y de gratuidad, que nos transforma y nos moldea según su Corazón.

El Corazón traspasado del Buen Pastor nos llama a la donación constante de nosotros mismos, con todo lo que somos. La misión es donarse sin esperar nada a cambio, para vaciar nuestra vida por los otros. Esta es nuestra consagración: hacer de nuestra vida un instrumento de la misericordia del Padre encarnado en el carisma dado a Comboni. Nuestra historia, con todas sus limitaciones e inconsistencias, nos deja testimonios imborrables de hermanos que han consumido sus vidas hasta el fin por el Evangelio. Hombres que se han dejado modelar en un ciclo de conversión permanente a través de la experiencia de la relación con el amor del Padre, se convierten en pan para los hambrientos y esperanza para los desesperados (AC 2015, no. 14).

Marcos nos habla de la vida de un hombre que tiene como característica principal la compasión, porque este es el rostro que el Padre ha querido mostrarnos. Su atención a los más pobres se convierte así en un elemento constitutivo de la misión de la Iglesia. Un aspecto claramente presente en Comboni (S 2647). La contemplación del Corazón de Jesús nos empuja a una proximidad particular con los excluidos y nos llama a buscarlos en nuevos ámbitos, donde la vida es marginada. Al mismo tiempo, nuestro estilo de vida, que puede ser un obstáculo para el dinamismo y la flexibilidad de la misión actual, está siendo puesto en discusión. Toda nuestra actividad y reflexión debe venir desde abajo, del contacto con la humanidad crucificada. Esta es la expresión más radical de la donación total del Hijo y todavía está muy presente en algunos de los países donde trabajamos que sufren guerra u otras formas de violencia. Nuestra presencia misionera es un signo del amor que fluye del Corazón de Jesús (RV 3,3).

Comboni, hombre marcado por la experiencia religiosa de su tiempo, ha desarrollado su propia dimensión misionera de la espiritualidad del Corazón de Jesús. El don total del Padre en el Hijo es un signo de amor que nos abre a una nueva esperanza. El Reino es un programa para la liberación de la vida en plenitud (S 3323). Esta profunda convicción lo llevó a recorrer miles de kilómetros a través del Nilo y el desierto, poniendo en peligro su vida porque el Cristo traspasado es también una fuente de vida para los más alejados. La audacia de nuestro Fundador al abrir nuevas fronteras a la evangelización es parte de nuestra espiritualidad y misión. La re-visitación de la Regla de Vida es también una oportunidad para crecer en la pasión por el evangelio en busca de los olvidados.

Los desafíos mundiales actuales hacen que nuestra misión sea urgente. Vivimos tiempos llenos de expectativas y deseos de nuevas estructuras políticas, económicas o sociales. Hay una búsqueda profunda y sincera de sentido, pero fácilmente puede caer en respuestas efímeras que conducen sólo a la alienación o al nihilismo. La locura del Evangelio (1 Cor 1,25) transforma el corazón y el mundo; nuestro Instituto sigue siendo llamado a caminar, con la compasión de Jesús, a tocar a los leprosos de hoy.

La fiesta del sagrado corazón nos de la gracia de seguir creciendo en el amor.

 

El Consejo General, mccj

 

Actividad para jóvenes en Daye

CLM EthiopiaEl sábado pasado con algunos miembros de nuestro grupo de Amigos de Comboni, fuimos a Daye, una de las misiones combonianas entre los Sidamo. Nos reunimos allí con líderes juveniles de diferentes comunidades de la parroquia, llegaron más de 50 de ellos. El tema se basó en el evangelio de Mateo y la parábola sobre los talentos. Hubo una pequeña catequesis sobre el tema, el testimonio de Adela sobre sus talentos y cómo los usa para servir a los demás, y luego tiempo para trabajar en pequeños grupos para descubrir y compartir qué dones nos dio Dios y cómo podemos usarlos.

CLM EthiopiaLos jóvenes tenían muchas ideas sobre los talentos que pueden usar en la iglesia (dirigir grupos, enseñar, cantar o tocar el teclado en el coro, ayudar a los que dejaron la iglesia a regresar, cuidar a las viudas y los huérfanos…).

Después de esta parte más seria, hubo algo de diversión, que llamamos “¡Daye tiene talento!”.

Los jóvenes en grupos prepararon pequeñas representaciones basadas ​​en diferentes parábolas. ¡Realmente se involucraron mucho! ¡Y demostraron que también tienen talentos para la actuación! 🙂
Esperamos que esta reunión los inspire a descubrir sus dones y usarlos. También para nosotros, fue un momento muy alegre y enriquecedor.

CLM Ethiopia
Magda Plekan. LMC Etiopía

Celebración eucarística por el compromiso de los LMC en RDC

Mision CongoPor ocasión del 20 aniversario de los LMC en República Democrática del Congo, algunos laicos realizaron su compromiso en la parroquia comboniana, Juan Pablo II, en Kinshasa.

La celebración eucarística fue de 9h a 11h30. Presidida por el provincial de los MCCJ en RDC, P. Joseph MUMBERE contó con la asistencia de los fieles de la parroquia, los laicos y combonianos de la ciudad. Fueron 27 los laicos que realizaron su compromiso para la misión ad gentes y ad vitam.

En la misa celebrada por el provincial de los MCCJ, P. Joseph MUMBERE, en la parroquia comboniana, San Juan Pablo II, estaban también los padres combonianos, P. NGORE GALI Célestin (asesor de los laicos en RDC), P. Jean Paul Etumba (el parroco), P. Jerome Anakiese, P. Henry Likingi y P. Marcelo Fonseca Olieviera. Agradecemos al padre Boniface Gbama que fue el fotógrafo del día. Estuvieron también presentes las hermanas combonianas con su provincial, Hna. Cinzia Trotta

La ceremonia corrió muy bien y se concluyó con una fiesta en la casa provincial de los MCCJ de 13h a 16h.

Mision CongoMás adelante, en la parroquia Bienheureuse Anuarite, en Kisangani, el domingo 06 de mayo otros 10 laicos realizaron su compromiso como LMC para la misión ad gentes y ad vitam.

Fue también el padre Joseph Mumbere, el provincial, quien celebró esta misa. Los concelebrantes fueron el párroco, abbé Jacques URODI, el asesor de Kisangani, P. Augustin Fene-Fene y el P. NGORE GALI Célestin.

La responsable nacional de los LMC en RDC, Tiffany Kimbuni estuvo también presente y acogió a los nuevos miembros de la gran Familia comboniana. El responsable de Kisangani tuvo unas palabras de agradecimiento para todos los participantes.

Gracias a toda la familia comboniana, padres, hermanos, hermanas y laicos que trabajan día y noche por la misión y el carisma comboniano.

Nuestro compromiso en pocas líneas:

Nosotros, Laicos Misioneros Combonianos, anunciamos la fe en la resurrección del Cristo, nuestra esperanza y nuestra alegría. Cristo nos llama a ser, con su ejemplo, luz en medio de las tinieblas del mundo, ser esperanza en las realidades sociales. Nuestro SÍ hoy a la misión lo hacemos frente a la imagen de la santa Virgen Maria, un Sí para siempre, por encima de las dificultades, nuestro Sí al carisma de San Daniel Comboni, a su donación para los más pobres y abandonados.

Mision Congo

KIMBUINI KILOLO Tiffany

Coordinadora nacional de los LMC en RDC

Foro Social Mundial y Foro Comboniano

Mensaje final de los miembros de la Familia Comboniana

Participantes en el Foro Social Mundial y en el Foro Comboniano

 RESISTIR ES CREAR – RESISTIR ES TRANSFORMAR

Ministerialidad y trabajo en red / colaboración

en la Familia Comboniana y con otras organizaciones

Salvador de Bahía, 10-19 de marzo de 2018

FSM y FCNosotros laicos, hermanas, hermanos y sacerdotes misioneros combonianos, que participamos en el Foro Social Mundial (FSM) y en el Foro Comboniano (FC), os saludamos desde Salvador, tierra de resistencia negra y de culturas afrodescendientes, con el corazón lleno de gratitud y esperanza. Del 10 a 19 de marzo de 2018 hemos vivido juntos una experiencia fuerte y única al participar en el FSM, que tenía como tema “Resistir es crear – resistir es transformar” y en el VIII FC con el tema “Ministerialidad y trabajo en red/colaboración en la Familia Comboniana y con otras organizaciones”. Agradecemos de modo particular a nuestros consejos generales que juntos nos escribieron un mensaje de ánimo en el compromiso por la JPIC y por nuestra participación en el FSM como experiencia y expresión de nuestro carisma en los desafíos del mundo de hoy.

Nuestra participación fue relevante y numerosa: 53 personas provenientes de África, Europa y América. Hemos experimentado la gran riqueza de nuestro carisma en la variedad de nuestros compromisos. Por primera vez participaron también representantes de los jóvenes en formación en el escolasticado y en el CIF con uno de sus formadores. Agradecemos también por las respuestas recibidas de cuatro escolásticos al cuestionario que el comité central había enviado con el objetivo de comprender hasta qué punto los temas de JPIC están presentes en la formación. Reafirmamos el compromiso de involucrar cada vez más a las personas en formación y a los formadores sobre los temas de la JPIC y las dinámicas del FSM y del FC.

En el FSM presentamos como Comboni Network cuatro talleres: Land grabbing, Extracción minera, Situación socio-política de la RD. del Congo y del Sudán del Sur, Superación de la violencia y discriminación de género. Esto nos permitió compartir, en la metodología del FSM, nuestro compromiso como misioneros y misioneras por otro mundo posible. Un stand, preparado por nosotros, nos permitió hacer animación misionera, encontrarnos y dialogar con muchas personas y darnos a conocer. Entre los numerosos talleres propuestos por el FSM, acompañamos con interés Los nuevos paradigmas, Teología y liberación, Jóvenes, Resistencia de los pueblos originarios y afrodescendientes, y Migraciones. Durante el desarrollo del Foro, participamos también en la asamblea mundial de mujeres. El FSM se celebró en un clima de fiesta, interrumpido por la muerte de dos activistas de los derechos humanos: Marielle Franco, en Río de Janeiro, y Sergio Paulo Almeida do Nascimento, en Barcarena, estado de Pará.

El Foro Comboniano se realizó en continuidad con los encuentros anteriores. Las jornadas fueron intercaladas por momentos inculturados de espiritualidad, durante los cuales celebramos la vida, los sufrimientos y las esperanzas, en sintonía con las realidades de los Países de procedencia y con aquellas encontradas en el Foro. Nos interrogamos sobre la necesidad de profundizar la reflexión sobre los nuevos paradigmas de la misión, de consolidar esta experiencia como familia comboniana y de poder dar mayor espacio de participación a los laicos y a las laicas. En esta reflexión fuimos acompañados y animados por Marcelo Barros, que compartió el estado actual de la teología y liberación, y Moema Miranda, que, tras un análisis de la realidad mundial, indicó algunas luces para el camino propuestas por la Laudato Si. Ante un neoliberalismo sin límites, la invitación lanzada fue en el sentido de poner en diálogo a los pobres y de consolidar la fe en la presencia del Espíritu de Dios que camina con nosotros en la historia.

Interpelados por lo que vivimos, proponemos.

Publicar un libro que reúna la historia y las esperanzas de estos once años de Foro Comboniano, indicando caminos para el futuro.

Ampliar la coordinación del Comboni Network para un mejor servicio de sensibilización y formación sobre los temas de la JPIC.

Realizar un Foro Social Comboniano continental para poner en común las diversas realidades en las que estamos empeñados.

Crear un fondo económico para sostener las actividades relacionadas con el compromiso de JPIC.

Consolidar una plataforma on-line donde recoger y compartir experiencias y material sobre los temas de JPIC.

Después de esta experiencia, somos aún más consistente de la importancia de reencontrarnos para una mayor colaboración entre nosotros, para confrontarnos como Familia Comboniana y como personas comprometidas en ámbitos diversos pero unidos en el empeño de la JPIC para buscar nuevos caminos de ministerialidad y nuevos paradigmas de la misión.

Salvador de Bahía, 19 de marzo de 2018

Fiesta de San José, Obrero

“Soy piedrecita, soy Iglesia” – 6ª Unidad Formativa LMC

LMC PortugalEn los días 17 y 18 de febrero tuvimos la formación “Soy piedrecita, soy Iglesia”, en Viseu. El sábado, tuvimos como formador al P. José Augusto Duarte Leitão, del Verbo Divino, que a lo largo del día nos fue hablando de principios de la doctrina de la Iglesia: la centralidad de la persona humana, el bien común, el principio de subsidiariedad y el principio de la solidaridad.

Fuimos reflexionando y compartiendo momentos de la vida de Jesús donde estos principios se hicieron presentes y notorios. Hemos entendido que estos principios se interconectan casi siempre y que nos muestran cómo debemos actuar y relacionarnos en el mundo, a la luz de Jesucristo y de la Iglesia.

Me inspira confianza y esperanza entender que muchas de las cosas que para mí tienen sentido y que intento tener presentes en mi día a día son consideradas por la Iglesia como estructurales en la doctrina social y caritativa.

Entendí que aquello en lo que creo y la forma como veo la vida y mi relación con los demás y con el mundo que me rodea es lo que la Iglesia defiende y promueve.

Tuvimos después un momento de oración, un poco diferente, con el paso a rezar que estuvo muy bien. Guardo las palabras Eres precioso a mis ojos“, intento no olvidarme de este Amor que Dios tiene por mí, de la valía de mi persona a sus ojos. ¿Habrá mayor alegría que ésta, de saberme amada por el Señor? Sólo Él me salva, sólo Él me conoce y es Él quien me llama por mi nombre y me hace correr a su encuentro en los demás, en los que se cruzan conmigo. Es Él quien me llama a servir, a amar, a dar. Es Él quien me llama a ser Amor, como lo es conmigo. Sé que muchas veces estoy lejos de este amor pleno, soy frágil… Pero sé que soy una piedrecita en esta Iglesia del mundo, tengo mi lugar y voy intentando día tras día convertirlo en un sitio mejor.

Por la noche vimos la película Germinal, una película francesa que retrata la lucha por los derechos de unos trabajadores en una mina. Fue intenso, tanto por la historia que retrataba, como en términos de imagen. ¡Fue duro! Pero fue también emocionante, y me hizo pensar en tantas desigualdades y en cómo muchas veces tenemos que someternos a ciertas cosas que pueden no parecer bien a primera vista, pero que, en el fondo, no perdemos nuestra integridad como personas, y que sólo estamos luchando por un bien mayor.

El domingo, tuvimos con nosotros al hermano José Manuel que nos vino a hablar de la urgencia de unir la mente con el corazón, para conseguir volver a la esencia del Amor de Dios, que Jesús nos vino a traer. Y sólo uniendo la mente con el corazón podemos mirar el mundo y podemos encontrar este Amor que transforma.

El hno. José Manuel nos contó acerca de las situaciones que está viviendo desde que está en Portugal, como la situación del barrio de la Torre con una comunidad de gitanos que están sin hogar y sin condiciones, en Beja. Esencialmente nos ha hablado del sufrimiento de personas que habitan en nuestro país y con el que no puede ser indiferente. Reitera la idea de que es importante ir a la causa del problema, escuchar a las personas, entender el origen de las situaciones de sufrimiento y actuar en consecuencia, siempre a la luz de lo que Jesucristo haría. Siempre a la luz de su amor.

Fue hermosa la forma como el testimonio del hno. José Manuel vino a traer a la vida las enseñanzas que el P. José Augusto nos transmitió el sábado. Fue hermoso ver esta unicidad entre la “teoría” y la “práctica”. Como las enseñanzas de la Iglesia se hacen presentes en nuestro día a día y principalmente se deben hacer presentes en el mundo en que vivimos. Siento que quiero ser una piedrecita viva de esta Iglesia y que no puedo permanecer indiferente al sufrimiento del mundo. ¡Hay que actuar, hay que luchar, hay que hacer nuestra parte!

Y para terminar, guardo una idea que el hermano nos dejó “vais a donde manda la agenda de Dios”… Y es esa agenda, aquella en que reina el Amor de Dios, que gobierna nuestra vida y nuestra misión en el mundo. Que sepa dejarme llevar a donde me lleve la agenda de Dios.

En los días 17 y 18 de febrero tuvimos la formación "Soy piedrecita, soy Iglesia", en Viseu. El sábado, tuvimos como formador al P. José Augusto Duarte Leitão, del Verbo Divino, que a lo largo del día nos fue hablando de principios de la doctrina de la Iglesia: la centralidad de la persona humana, el bien común, el principio de subsidiariedad y el principio de la solidaridad.  Fuimos reflexionando y compartiendo momentos de la vida de Jesús donde estos principios se hicieron presentes y notorios. Hemos entendido que estos principios se interconectan casi siempre y que nos muestran cómo debemos actuar y relacionarnos en el mundo, a la luz de Jesucristo y de la Iglesia.  Me inspira confianza y esperanza entender que muchas de las cosas que para mí tienen sentido y que intento tener presentes en mi día a día son consideradas por la Iglesia como estructurales en la doctrina social y caritativa.  Entendí que aquello en lo que creo y la forma como veo la vida y mi relación con los demás y con el mundo que me rodea es lo que la Iglesia defiende y promueve.   Tuvimos después un momento de oración, un poco diferente, con el paso a rezar que estuvo muy bien. Guardo las palabras "Eres precioso a mis ojos", intento no olvidarme de este Amor que Dios tiene por mí, de la valía de mi persona a sus ojos. ¿Habrá mayor alegría que ésta, de saberme amada por el Señor? Sólo Él me salva, sólo Él me conoce y es Él quien me llama por mi nombre y me hace correr a su encuentro en los demás, en los que se cruzan conmigo. Es Él quien me llama a servir, a amar, a dar. Es Él quien me llama a ser Amor, como lo es conmigo. Sé que muchas veces estoy lejos de este amor pleno, soy frágil... Pero sé que soy una piedrecita en esta Iglesia del mundo, tengo mi lugar y voy intentando día tras día convertirlo en un sitio mejor.   Por la noche vimos la película Germinal, una película francesa que retrata la lucha por los derechos de unos trabajadores en una mina. Fue intenso, tanto por la historia que retrataba, como en términos de imagen. ¡Fue duro! Pero fue también emocionante, y me hizo pensar en tantas desigualdades y en cómo muchas veces tenemos que someternos a ciertas cosas que pueden no parecer bien a primera vista, pero que, en el fondo, no perdemos nuestra integridad como personas, y que sólo estamos luchando por un bien mayor.  El domingo, tuvimos con nosotros al hermano José Manuel que nos vino a hablar de la urgencia de unir la mente con el corazón, para conseguir volver a la esencia del Amor de Dios, que Jesús nos vino a traer. Y sólo uniendo la mente con el corazón podemos mirar el mundo y podemos encontrar este Amor que transforma.  El hno. José Manuel nos contó acerca de las situaciones que está viviendo desde que está en Portugal, como la situación del barrio de la Torre con una comunidad de gitanos que están sin hogar y sin condiciones, en Beja. Esencialmente nos ha hablado del sufrimiento de personas que habitan en nuestro país y con el que no puede ser indiferente. Reitera la idea de que es importante ir a la causa del problema, escuchar a las personas, entender el origen de las situaciones de sufrimiento y actuar en consecuencia, siempre a la luz de lo que Jesucristo haría. Siempre a la luz de su amor.   Fue hermosa la forma como el testimonio del hno. José Manuel vino a traer a la vida las enseñanzas que el P. José Augusto nos transmitió el sábado. Fue hermoso ver esta unicidad entre la "teoría" y la "práctica". Como las enseñanzas de la Iglesia se hacen presentes en nuestro día a día y principalmente se deben hacer presentes en el mundo en que vivimos. Siento que quiero ser una piedrecita viva de esta Iglesia y que no puedo permanecer indiferente al sufrimiento del mundo. ¡Hay que actuar, hay que luchar, hay que hacer nuestra parte!  Y para terminar, guardo una idea que el hermano nos dejó "vais a donde manda la agenda de Dios”... Y es esa agenda, aquella en que reina el Amor de Dios, que gobierna nuestra vida y nuestra misión en el mundo. Que sepa dejarme llevar a donde me lleve la agenda de Dios.   Ana Isabel Sousa

Ana Isabel Sousa