Laicos Misioneros Combonianos

Noticias de Piquiá (Brasil)

LMC Brasil

LMC BrasilBuenos días amigos, esperamos que se encuentren todos bien.

Nosotros estamos bien y muy contentos pues ayer fue un día muy especial. Piquiá de Baixo hizo otra conquista, finalmente firmó el contrato de la segunda fase del proyecto de reasentamiento que posibilita el inicio de la obra de construcción del nuevo barrio. La alegría de este momento nos contagió a todos y entre sonrisas, abrazos y lágrimas la esperanza fue reavivada.

El día 17 de septiembre quedará marcado en muchos corazones como un día donde un sueño se acerca más a convertirse en realidad, el camino sigue siendo grande, pero el pueblo seguirá luchando por sus derechos.

Una fecha muy simbólica para nosotros, por haber coincidido con el día en que recordamos a don Franco Masserdotti, misionero comboniano que trabajó en Balsas, ciudad del sur del Estado de Maranhão. Su testimonio de vida estuvo marcado por la defensa de los derechos humanos y de los pueblos indígenas y por la defensa de la familia y de la justicia social. Él insistió que además de dar un pescado y de enseñar a pescar, es necesario “limpiar el río” contaminado por la injusticia social.

Agradecemos vuestras oraciones y sigamos juntos,

Liliana y Flávio, LMC Brasil

Os dejamos un video que ayuda a contextualizar la realidad de este pueblo

Regreso de Maria Augusta a Bangui

LMC Portugal

LMC PortugalRecién llegada a Bangui (a principios de septiembre), después de haber estado de vacaciones en Portugal, la LMC María Augusta siempre nos escribe unas líneas sobre lo que va viviendo.

¡Buenos días a todos! Gracias a Dios llegué bien. Encontré al padre Fratelli, comboniano italiano, en Casablanca, ya en el avión.
Con las maletas no nos fue del todo bien… una de ellas no llegó, pero no fue sólo la mía. Una del padre tampoco llegó y eso les sucedió a muchas otras personas. Fuimos a reclamar y, en principio, las tendremos el sábado por la mañana.
Cuando llegué aquí supe que el padre Zé Carlos había muerto. ¡Estoy contenta de haberlo visitado! Él estaba sufriendo mucho porque tenía dos cánceres… ¡Que el Señor acoja su alma en Paz!
Agradezco a todas las personas con las que contacte en las parroquias, así como la buena acogida que me hicieron. Que el Señor os recompense por todo lo que hacéis por los misioneros (las oraciones y el compartir de lo que tenéis) y os conceda siempre su gracia. ¡Gracias a todos por vuestra generosidad!
Unidos por la oración.
Un gran abrazo para todos.

Maria Augusta, LMC

PS: Acabo de llegar del aeropuerto, gracias a Dios corrió todo bien. Nos dejaron salir sin abrir las maletas. Vinieron plastificadas para estar bien protegidas.
Estaba todo como lo dejamos, por lo que agradezco al Señor. ¡Todo lo que llevaba nos hace mucha falta!
Todavía me quedaré en Bangui hasta el lunes.

Un gran abrazo y besitos para todos
Maria Augusta

Encuentro de los LMC alemanes en la casa de la misión en Nürnberg del 3 al 5 de agosto de 2018

CLM Alemania

CLM AlemaniaComo tantas veces fue un placer inmenso sentirse bienvenido y “en casa” en Nürnberg. El hermano Hans Eigner nos dio una introducción a la situación socio-política en el Sur Sudán. Nos ayudó a comprender mejor cómo y con qué objetivos el centro de la paz en Juba nació y lo que se hace ahora en este lugar para posibilitar reconciliación y paz, así como para ayudar en la superación de traumas.

Hemos visto, como nosotros -como grupo LMC- podemos apoyar concretamente el trabajo importantísimo de este centro y de las escuelas relacionadas. En el futuro esto va a ser un punto principal de nuestro trabajo misionero.

Además, concretamos nuestras reflexiones sobre nuestra contribución en Alemania. Se percibe que la fe a menudo no es algo relevante y raramente un tema para conversar. ¿Cómo podemos conversar con personas sobre la fe y cómo animar a la gente a hablar de su fe? También esto será un punto principal para nosotros.

Tuvimos, durante el fin de semana, bastante posibilidad de rezar y conversar juntos. Muy agradable fue también la visita del concierto clásico al aire libre en Luitpoldhain.

Fortalecidos y con “tareas de casa” en la mochila volvemos a nuestros “campos diarios” de misión.

Bárbara, LMC Alemania

Fiesta LMC, la alegría del compartir en familia

LMC Portugal

LMC Portugal“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. (Jn 14, 6) Una frase bíblica que resonó al final del sábado durante el fin de semana que tuvimos como familia LMC (en Viseu), en la oración al final de la tarde.
Al comienzo de este sábado tenía aquella sensación de añoranza de ver las caras de siempre en la casa de Viseu de los MCCJ que tantas veces me acogió para la formación. El Camino. Un camino que se propone para los que sienten en su interior la pasión ardiente de pertenecer a esta familia LMC.

Iniciar este día me hizo recordar a Marisa, a Cristina, a Paula, a Neuza que ahora se encuentran en misión y que me acompañaron de cerca en el discernir un compromiso LMC. Recordé a Tiago Santos que sin embargo no puede continuar con nosotros; a Flávio Soares cuya vida se mantiene próxima, pero cuyo camino (de momento) le pide otras dedicaciones; a Rufina que (hoy entiendo que) tiene una gran misión junto a los refugiados; a Patrícia Bernardino cuyo paradero desconozco, pero que siguió un hermoso camino de discernimiento vocacional. Y a tantos otros. Tantos que llenaron esta casa y que hacen de este lugar un recordatorio de mi crecimiento que Dios nos va permitiendo amansar.

Comenzar este fin de semana me permitió salir de mí y reconocer esta familia que creció, que está creciendo, con personas maravillosas que traen en su corazón un alma misionera que les pide ir al corazón de los más pobres y necesitados. ¡Y es magnífico poder reconocer a esta familia que crece y a la que pertenezco orgullosamente!

Una familia que se reunió para evaluar el año que pasó, para entender el camino que fue recorrido y conversarlo. Una familia que se reunió para conversar sobre documentos importantes y que serán el telón de fondo de nuestra Asamblea Internacional en Roma este año 2018. Y qué discusiones se desarrollaron en favor de nuestro movimiento; conversaciones que originaron ideas de futuro para nosotros. Y que orgullo ver este empeño de todos los laicos y formandos, también, traduciendo la voluntad de llegar a ser mejores, a la imagen de lo que Dios quiere para el destino de los LMC. Sábado cansado que terminó a ritmo de oración. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Juntos rezamos esta voluntad de hacer camino individual, pero también como movimiento.

LMC PortugalDomingo, día de recibir a nuestros amigos y familiares. Un gran día de animación en el que juntos pudimos hablar con Marisa y su comunidad de Mozambique. Y cuan emocionante es verla feliz en la misión (ya tan inculturada que incluso ya se pierde entre las pronunciaciones de Portugal y Mozambique). Vimos videos de Paula y de Neuza que nos transmitieron de forma genuina su misión en Arequipa (Perú) y la importancia que hay en su acción ante las personas, una misión que nos invita a mirar La persona, La sociedad con sus particularidades. Una misión social, de comunidad. Vimos también un vídeo de Flávio y Liliana que están en Piquiá (Brasil), testimoniando el trabajo junto a un pueblo que reclama por condiciones de vivienda digna, un pueblo que se reúne para celebrar las cosechas.

Y, terminando este momento de testimonios de la misión de allá, nos habló el Padre Joaquim Nogueira (recién llegado de la misión de Etiopía). ¡Qué maravilla de testimonio! Cuántas dificultades, pero cuánta riqueza brillaban en sus ojos mientras nos transmitía lo que los Combonianos han logrado juntos de estos “más pobres y abandonados, donde nadie va”.
“Seguimos con la Eucaristía, el almuerzo compartido y terminamos nuestra tarde con un momento para “reír con Dios”: una sesión de risoterapia facilitada por Fernando Batista, creador del proyecto más reír y que tiene también una gran misión – la de evangelizar a Cristo de una forma divertida, relajada y con Fe.

Enviados fuimos. Y partimos. Cada uno a su casa, pero con la certeza de que caminamos juntos, siguiendo “el Camino, la Verdad y la Vida”.

LMC Portugal

LMC Carolina Fiúza

Tras dos semanas en Arequipa

LMC Peru

LMC PeruYa hace dos semanas que estoy por aquí y no sé si me parece mucho o poco.

Ya me he habituado a la cocina y se donde están las cosas y he cocinado hasta un bizcocho (sí, tenemos horno!!). También me he hecho al sabor del agua y a la rutina de hervirla y tener que tomarla a veces aún templada (con lo poco que me gusta el agua caliente hasta en invierno…).

El tema del dormir muy bien pues Paula me ha dejado su cama que es la mejor y más grande. En esta cama nos metemos las tres alguna noche cuando no es muy tarde a ver alguna serie o peli. Y alguna mañana de remoloneo también nos juntamos en ella las tres, recordando viejos tiempos en la casa de David. En cualquier caso, los cuartos son en realidad uno dividido por un tabique que no llega al techo y con un hueco para puerta pero sin ella. Así que básicamente es como estar las tres en el mismo cuarto: podemos conversar cada una desde su cama sin mucho problema.

Pero aún no me he hecho al polvo que inunda mis pulmones cada vez que salimos de casa y se hace horrible cuando pasa algún vehículo a nuestro lado.

He sentido ya un par de temblores y me he “gripado” con el cambio de temperatura y los últimos días grises y fríos que hemos tenido.

Me sigue fascinando salir a la calle y ver despuntar el volcán Chachani de 6057m, tan grande y majestuoso con su nieve brillando con el sol, y el volcán Misti  de 5822m, que visualmente no impone tanto porque también estamos mucho más cerca (estamos casi a sus faldas). En estos días ha aparecido también espolvoreadito de nieve.

Al principio me sentía un poco rara pero poco a poco me voy haciendo a la rutina y las actividades de las chicas.

En la cuna (guardería de 2 a 5 años) es donde menos me cuesta porque los nenes son muy lindos y cariñosos, aunque como cualquier niño hacen (o intentan hacer) lo que les da la gana. Vamos los martes y los jueves al proyecto “Mi colegio, mi familia y yo” en el que unos niños se quedan un ratito más haciendo actividades para mejorar su socialización, autonomía, lenguaje… Siempre con alguna actividad divertida o algún juego y luego también comemos todos juntos. El proyecto también exige la implicación de las familias a las que se les hace un seguimiento y se les da formación. Fue interesante estar en las reunión con la directora de la cuna, que es la maestra de que participa en el proyecto, y las dos psicólogas conversando de la evolución de los niños, la situación de las familias, viendo la posibilidad de hacer visitas domiciliarias a esas familias que no están respondiendo a los compromisos marcados…  Aunque sea un proyecto que podríamos considerar un poco “elitista” por solo llegar a hacerse con los 20 niños escogidos por sus necesidades o condiciones, se entiende que para hacerlo bien no puede ser algo de masas. El trato personalizado que se les regala es muy bueno y me encantó ver cómo conocen la realidad de cada niño y de su entorno.

Con los abuelitos tienen un proyecto los miércoles en el que hacen actividades para que se muevan un poquito, hacer manualidades, rezar juntos y hacer juegos sencillos. Con el grupo de mujeres tienen encuentro los sábados y también tratan de llevar siempre a alguien que pueda irles aportando, a veces temas de psicología para ayudarlas en sus temas personales, a veces manualidades… Por lo que percibo, en ambos proyectos se pretende crear grupo, que se acompañen también entre ellos, motivarles para que no oxiden, pasar un rato divertido y ayudarles a hacerse fuertes para seguir con sus problemas y quehacer cotidianos. Con las mujeres sobre todo intentan también otras personas (psicólogas, maestras…) que lleven las sesiones para que vean otras caras y diversificar pero últimamente les están fallando algunas personas y es un poco rollo.

LMC PeruEn estas actividades he estado un poco más de espectadora pero ya esta semana he llevado yo la sesión con los abuelitos que hemos hecho unas “sonajas” con los rollos de papel higiénico. La verdad es que la haces casi entera tú pero estuvo bien, porque le dimos un tiempo también para que las personalizaran y ahí estuvieron dibujando. Como coincidió con el cumpleaños de Carmina, Paulina trajo una tarta para celebrar el cumple y también mi bienvenida y cantamos el cumpleaños feliz con los abuelitos y algunos niños que conocían a Carmina y ella trajo. Muy linda.

Con las mujeres hemos hecho escarapelas con los colores de Perú porque el 28 de julio se conmemora la independencia de Perú y son las Fiestas Patrias. Son unas fiestas muy importantes que ellos celebran durante toda la semana. De hecho casi todos los sitios ya están decorados con escarapelas, banderas y guirnaldas. Hoy la misa también se ha dedicado a esta fiesta y estaba todo muy ambientado.

Las visitas a las familias es lo que se hace más durillo… Es fuerte ver en qué condiciones vive la gente: cacharros por todas partes, basura, polvo… Casi todas las visitas son personas mayores que están un poco abandonaillas y da bastante penita… Y encima se empeñan en que te lleves unas piezas de fruta o en invitarte a un té y un pan. También visitamos gente que esté enferma o hemos ido a ver familias que han tenido algún bebito o lo van a tener y les llevamos algo de ropita. Me encanta la capacidad que tienen Andrea y Paula de subirles el ánimo. Conocen sus historias y las escuchan con cariño y paciencia, no tienen problema en ponerse sobre la marcha a hacerles un masaje sanador o ayudarles en la tarea que estén (limpiar, cocinar…). Se remangan y a la faena!

También hemos hecho alguna visita al hospital a ver a algún vecino. El hospital es bastante tétrico y viejo, y aún así me dicen ellas que no es de los peores hospitales. Y luego está el tema económico… Aquí algunos logran tener el SIS (Seguro Integral de Salud, que se le otorga a población vulnerable) pero no siempre se logra o los trámites son muy tediosos. Andrea y Paula a veces les ayudan con estos trámites también. Y lo clásico es intentar recoger dinero de alguna forma, que suele ser con alguna “pollada” en la que la familia pide ayuda a vecinos para preparar pollo frito con papas y alguna legumbre y venderlo para sacar dinero. Nosotras hemos ido ya en las dos semanas un par de veces a ver un vecino muy querido que ha estado muy grave pero ya va mejorando. Siempre nos recibe alegre y cariñoso. El fin de semana pasado íbamos a ir a echar una mano a su mujer en la “pollada” pero se nos hizo tarde con las reunión de los papis de la cuna. El domingo fuimos a recoger nuestros platos para colaborar y nos dijo que tuvo mucha ayuda de familiares y amigos. Es muy bonito ver cómo la gente se apoya en estas situaciones, ya sea echando una mano cocinando o comprando luego.

Los miércoles viene el Padre Conrado y tenemos eucaristía en la Capilla Comboni en Villa, que suele ser un poco íntima de más porque no viene mucha gente. En el domingo sí viene más gentecilla y están todos los niños de catequesis y jóvenes de confirmación porque tienen sus reuniones antes de la misa. Los que nunca fallan son los jóvenes que vienen a tocar la guitarra y a cantar. Andrea y Paula comenzaron a reunirse con ellos pero ahora la mayoría han saltado a ser catequistas y ya dos compromisos semanales es demasiado así que con pena han dejado estas reuniones. Se nota mucho la relación cercana que tienen con ellos, la complicidad y el cariño. Ellos son super cariñosos también conmigo. En general, todo el mundo extiende su cariño por ellas también a mí.

El sábado pasado había unas jornadas para los jóvenes de confirmación de las varias capillas así que fue en el Salón Comboni, al lado de la Iglesia Buen Pastor de los Combonianos, que ya está en Independencia, un barrio un pelín mejor (asfaltado y más cerca del centro). Nos pidieron de dar un tema (“Jesús te llama”) y también nuestro testimonio. Costó pero logramos entre las tres pensar una dinámica chula e interactiva para ellos y también pensar cómo organizar el testimonio. Al final nos quedó una sesión muy chula aunque se quedó corta porque eran casi 50 jóvenes y costaba un poco tirar de ellos. Pero creo que gustó.

LMC PeruA Independencia también vamos los jueves que rezamos las laudes con los combonianos. Luego desayunamos juntos y suele haber reunión. La primera semana iban algunos al médico, Conrado andaba por Lima y al final no hubo así que volvimos paseando a casa. De camino subimos a una zona a echarnos fotos con las pedazo de vistas que tenemos de los volcanes, mientras hacíamos tiempo para visitar a unos abuelitos. Son muy lindos pero discuten mucho, celosillos como adolescentes. Tiene gracia que se digan el uno al otro que tienen alguien por ahí cuando son dos pasas bien arrugadas, ella cieguita y el sordo. Una pareja de personajillos.

Esta semana sí hemos tenido reunión que para mi sorpresa ha consistido en la lectio divina de las lecturas del domingo y luego ya una pequeña reunión (lo que yo entendía por reunión) para organizar los eventos próximos. En ella nos dio Conrado la noticia del fallecimiento de padre Jaime, un comboniano muy querido que estuvo unos 10 años en Arequipa. No han faltado algunas de sus anécdotas. El lunes le dedicaremos una misa en Buen Pastor.

Me gusta que tengan esta actividad semanal con los combonianos que ayuda a sentirte más familia. Porque además así no se relacionan solo con Conrado (párroco y quien normalmente viene Villa) sino todos los padres y hermanos que están. También cuando hay alguna festividad las invitan aunque no siempre se acuerdan… El lunes pasado hicimos una escapada para despedir al hermano José que marcha a Kenia. Echamos un día estupendo en Moquegua, donde estuvimos viendo el centro y un museo de las culturas prehispánicas de la zona, e Ilo, al pie del océano donde dimos un paseito en barco y comimos en una cevicheria. Fue una “panzá” de coche importante, pero aprovechamos bien a la ida medio cantando y durmiendo y a la vuelta hablando de nuestras vocaciones y vidas con el padre Conrado y el padre Isidro.

También tuvimos nosotras un día de turistiqueo por el centro de la ciudad aprovechando el día de comunidad. Cámara en mano recorrimos las iglesias del centro y la Plaza de Armas.

La verdad es que a ellas las veo muy adaptadas y bien. Controlan muy bien las situaciones, le dedican tiempo a la gente sin importar el tiempo o las cosas que tengan por hacer, ayudan en todas las actividades en las que están y a las que se les invita, están presentes en la parroquia y también tienen sus propias iniciativas y proyectos, etc; pero también se dedican tiempo a ellas, a estar en casa y rezar juntas, a ver pelis y series, a escribir y leer, a hablar con sus familias… Es un testimonio muy bonito y vivirlo con ellas es muy especial.

Yo aún me sigo encontrando muchas veces fuera de juego cuando hablan de personas o realidades, o pasa algo y ellas con una mirada ya saben cómo han cambiado los planes y yo voy dos pasos por detrás (literalmente), perdida y sin comprender nada. Pero es normal, aunque se esfuercen por ponerme al día y contarme es difícil resumir 10 meses de vida. Así que procuro no agobiarme ni sentirme mal y simplemente escuchar y si veo que encarta preguntar.

Me encanta cuando en recorridos interminables de autobús, comidas y oraciones comunitarias, surgen conversaciones chulas sobre cómo se sienten; cómo han sido estos meses; cómo han vivido ésta o aquella situación y cómo la viven ahora; cómo han llevado (y llevan aún a veces) las comparativas con los otros laicos que estuvieron por aquí, especialmente Gonzalo e Isabel que están muy presentes para la gente, porque lógicamente tienen formas diferentes de hacer las cosas; la relación con los Combos y las Camilas (otras religiosas que trabajan por la zona) y también con los laicos de Portugal; y tampoco faltan conversaciones sobre planes de futuro, sueños y deseos… Mucha mucha vida.

Y también me encantan todo el cachondeo y las risas que surgen cada día, ese toque de locura que tienen, ver series tiradas las tres en la cama, canturrear en la cocina… Claro que no faltan algunos reproches o desajustes, porque también somos diferentes en cuanto a gustos y formas de hacer las cosas. Pero en general, encajamos bien y nos disfrutamos mucho creo yo.

Seguiremos viviendo y compartiendo este tiempo de misión juntas y descubriendo lo que nos trae la vida cada día entre estas gentes.

previous arrow
next arrow
Slider

Besotes a todos. Os quiero

Aitana LMC