Laicos Misioneros Combonianos

“Dios me quiere mucho”

dsc04962Queridos amigos y amigas,

Les resumo lo que nos ha ocurrido y lo que estamos viviendo. El  día 6 me caí por un terraplén cuando caminaba y tengo una fisura en una vértebra lumbar. Debo estar en cama al menos 1 mes, hasta que me hagan otra radiografía. Han descartado daños neuronales y de órganos internos.

Gracias a Dios sólo es eso. Desde el primer momento en que me di cuenta de lo que había pasado, me di también cuenta de que el Señor me había cuidado. Caí por una ladera de piedras, arena y vidrios rotos y sólo me hice heridas superficiales. Hasta las lentes las recuperaron intactas.

Muchas veces he caminado por ahí, por acortar, sabiendo que era peligroso, pero tratando de hacer como todos acá. ¿Por qué ahora me he caído?

Ahora estamos pasando cada día con fortaleza. Los niños lo acusan mucho, están muy inquietos, asustados de lo que me podía haber pasado. Y todo el trabajo cae sobre Isabel. La vida nos pone a prueba.

Estamos tratando de profundizar en esta experiencia. Sabemos que sólo en el Señor podremos caminar esta etapa. Esta ocasión dolorosa es oportunidad de sentir ese amor tierno del Señor y contemplar cómo se abren nuevos caminos.

Primero, la acogida maternal de los padres combonianos.  Desde el fondo de la quebrada les llamé por celular, además de a Isabel, y dos de ellos bajaron a prisa por el mismo camino arriesgado que yo. Me dieron agua, fruta, me consolaron, rezaron conmigo. Me sentí familia. En estos primeros días, mientras me fortalezca un poco, los padres nos han acogido en su casa, que están más acondicionada y cerca del hospital. Los niños, con su inquietud, son además una alegría en esta casa habitualmente tan tranquila. Van por ahí dando abrazos y haciendo cosquillas en la barriga a los padres.

Luego, las visitas de los vecinos y amigos, sobre todo los más humildes de Villa Ecológica. El vigilante de la clínica advirtió a Isabel que estaba llegando gente sospechosa preguntando por mí. En los tres días de hospital sentí que no tenía capacidad de recibir más cariño. Las vecinas que me daban con mucho cuidado la sopa mientras Isabel conversaba con los doctores. Las que traían fruta y yogur gastando lo que habían ganado en el día. Las que abrían la Biblia y rezaban por mí, como nosotros hemos hecho en sus casas cuando lo han necesitado.

Y la experiencia de detener las actividades, los proyectos tan hermosos que estábamos llevando a cabo, como la catequesis de adultos, justo a una semana de la celebración de la Confirmación. Confiar que este es un nuevo tiempo del Señor, donde Él nos está dando nuevas enseñanzas que necesitamos para ser más felices. Que Él se encargará de seguir la tarea, que para eso es suya.

Gracias siempre por estar cerca de nosotros, y mucho ánimo con su trabajo misionero.

Gonzalo Violero

El sueño de Dios en nosotros

“La posición de un discípulo misionero no es el centro sino la periferia.”

Papa Francisco

Lourdes Vieira

Me encuentro hace seis meses en esta inmensa periferia de Contagem continuando la misión que Jesús nos confió como LMC. Cuando llegué aquí, me asusté pensando en que podría ayudar, porque me di cuenta de que la comunidad caminaba pastoralmente bien, cada área con su coordinador, todo funcionaba bien.

“Pero cuando silenciamos el corazón, ¡Dios habla!”

Claro, estaba el acompañamiento vocacional de los candidatos a ser LMC, pero como sabemos los vientos no son de muchas vocaciones, sobre todo en este nuevo contexto por el que pasa nuestra economía brasileña. Pero cuando silencianos el corazón ¡Dios habla! Hay un dicho del pueblo Macua de Mozambique que dice: “Yakhala enokhala mmurimani, ekoma khoniwa” (Cuando hay ruido en el corazón no se oye el latido). Entonces, un bonito día de oración, me puse en manos de Dios y le pedí al Espíritu Santo, con mi permiso, que me pusiera al servicio de los hermanos de las afueras de Minas Gerais.

Por consiguiente, era necesario formarse en algo nuevo. Estudié Masaje terapéutico y adquirí algunas nociones de Biomagnetismo con el padre Jorge y Regina que me ayudaron con alegría.

“En los pequeños gestos me voy encontrando con la realidad de este pueblo…”

Ahora atendiendo a las personas en la Casa Comboniana y en el Centro de Estudios de las Hermanas de Pampulha, siento que sólo es necesario entregarse y el resto le corresponde a Él. La Pastoral del niño también hace parte de esta llamada, en estos días estamos terminando un curso de capacitación para los nuevos líderes, esta vez no tan preocupada por los niños malnutridos (como en Mozambique) sino por los niños con obesidad  de cero a seis años de edad. En este momento estamos trabajando con 8 grupos, ayudando a 200 familias y alrededor de 300 niños que son acompañados por la Pastoral del Niño, aquí en el área de la parroquia. En los pequeños gestos, me voy encontrando con la realidad de las personas que buscan felicidad, salud y seguridad, ¡vida en abundancia!

La misión de hoy ya no es sólo el deseo de ser misionero, sino también la necesidad de formación para los rápidos cambios que están sucediendo y no siempre estamos dispuestos a abrir de nuevo la cabeza sentarnos en los bancos de una escuela para servir mejor a los hermanos y hermanas.

Por supuesto, no podía dejar de hablar del Papa Francisco. He estado en Aparecida do Norte para una reunión de la Pastoral del Niño y pude verle de cerca, a los pies de la patrona de Brasil, y en la emoción de las palabras de nuestro pastor recé por todos los que se pierden en las drogas, las familias y por tener más vocaciones en la Iglesia. Así continuamos en esta camino, ¡juntos!

Por María de Lourdes Vieira – LMC Brasil Ipê Amarelo

 

La Pastoral del niño (Comunidad Ipê Amarelo)

Psatoral criançaLa Pastoral del niño (pastoral da criança). Celebración de la Vida en la casa de la señora Zita, ejemplo de donación al pueblo de Ipê Amarelo. Margarete y Silvia, después de trabajar toda la semana, se enfrentan al bus abarrotado, pues Ipê Amarelo está en la periferia de Contagem, MG, las dos encuentran las fuerzas  en el amor de Cristo misionero y resucitado para celebrar la vida. Este grupo cuenta también con la participación de otras dos jóvenes, Estefani y Deuslene, voluntarias del propio barrio, para juntos continuar la propuesta de VIDA en ABUNDANCIA

¡MANOS QUE CURAN, QUE LLEVAN CARIÑO, QUE BENDICEN CON EL CORAZÓN ABIERTO!

El padre Jorge Padovan, misionero Comboniano, celebró la Eucaristía y dirigió a los asistentes palabras de ánimo y agradecimiento por los trabajos en la pastoral del niño.

El grupo también reflexionó sobre la importancia de la amistad con las familias a las que se está acompañando, con la integración en el sistema de salud de cada comunidad. Para ayudar a las mujeres embarazadas es necesario que los líderes de las comunidades formen parte de los consejos de sanidad. ¡La pastoral del niño es básicamente un control social para controlar al municipio! Acción, Sanidad, Nutrición y Compromiso Social.

¡BASTAN UNAS PLANTAS DE COL!

Así, si motivamos a las familias a cultivar una pequeña huerta en los terrenos de sus casas, ya se está ayudando a mejorar su salud.

Juntos seguimos los pasos de Zilda en esta bellísima tarea de dar Vida en Abundancia.

Maria de Lourdes Vieira. LMC Brasil

Red Justicia en los Raíles

En defensa de la justicia social y ambiental en las tierras heridas por la empresa Vale.

Vale 1“Estoy cansada de aguantar este tren de minerales que pasa por delante de mi casa diez veces al día. Estoy cansada de escuchar que ese comboy de 330 vagones se lleva la riqueza de nuestra tierra y deja un rastro de atropellos y muertes: ¡una persona al mes! Estoy harta de los discursos de los “encorbatados” de la empresa: ellos aseguran que todo esto va a traer progreso, ¡pero para nosotros, aquí, todo está parado hace más de veinte años!”

 

Este es el desahogo de varias familias que viven en el área de influencia del pasillo Carajás (900 km de ferrocarril entre Maranhão y Pará, en el norte de Brasil).

Aquí, la empresa minera Vale S.A. domina la economía y controla la política regional, poseyendo las minas de hierro más ricas y abundantes del mundo, así como un sistema de logística impresionante (ferrocarriles y barcos).

Vale es la segunda mayor compañía minera del mundo, operando en 38 países y ha crecido 19 veces desde cuando una sospechosa operación de privatización dio este tesoro a los intereses privados. Pinta su imagen de verde y amarillo, alardeando su sostenibilidad y responsabilidad social con potentes medios de propaganda e influencia sobre los partidos políticos; por el contrario, los pueblos y comunidades de todo el mundo dan testimonio de los conflictos laborales (¡3.500 personas en Canadá se han enfrentado a la empresa con una huelga de poco más de un año!), la contaminación, los vertidos, la corrupción de las autoridades locales, hasta el uso de milicias para proteger sus intereses privados. En 2012, Vale fue elegida en votación a nivel internacional como “la peor empresa del mundo” (Premio Public Eye, Suiza).

Por todo ello, consideramos esta empresa como un ejemplo paradigmático de la arrogancia de muchas empresas mineras del mundo. Desde finales de 2007, una red de movimientos en el norte de Brasil lanzó el programa “Justicia en los raíles”  (www.justicanostrilhos.org), para denunciar los conflictos con la multinacional y reivindicar justicia social y ambiental. Desde entonces, la participación en el Forum Social Mundial de Belém fortaleció la red de alianzas y la osadía de las campañas, permitiendo el nacimiento, en abril de 2010, de la Articulación Internacional de Afectados por Vale.

Vale 2Comunidades, movimientos sociales, trabajadores y entidades, que de diversas maneras se consideran afectados por la empresa, se han organizado desde la primera reunión de la Articulación Internacional para el intercambio de experiencias y estrategias de resistencia y alternativas a los impactos de la minería. La organización facilita el intercambio entre personas de diez países diferentes de todo el mundo.

Justicia en los Raíles también mantiene estrechas relaciones con la Red Brasileña de Justicia Ambiental y el Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina. Desde 2010 participa anualmente de la Asamblea General de Accionistas de la Vale, llevando también a los principales inversores las quejas y demandas de las comunidades.

Un frente específico de lucha de la red Justicia en los Raíles es el acompañamiento del caso emblemático de la comunidad Piquiá de Baixo (Açailândia-MA), víctima de la contaminación de la cadena de la minería y el acero. Allí, más de 300 familias no aguantan más convivir con cinco empresas siderúrgicas (altos hornos) que han invadido las tierras de la comunidad. Reivindican el reasentamiento en una zona libre de contaminación, para volver a vivir con dignidad y salud.

Vale 3

Piquiá de Baixo es uno de los casos más graves de racismo ambiental y violaciones de derechos humanos en Brasil. En 2013, una campaña internacional lanzó una acción solidaria y de denuncia, para el reasentamiento urgente de la comunidad.

¿Por qué ser misionero laico?

Adam

AdamAdam Lewandowski llegó a los Laicos Misioneros  Combonianos de Norte América desde Madison, Wisconsin. Durante este tiempo de formación en LaGrange Park, Illinois, la comunidad Comboniana le ha acogido y reza por su discernimiento. Esta es una reflexión del propio Adán.

Cuando nos encontramos con Dios nuestras percepciones cambian y somos cambiados.  Cómo entendemos nuestro mundo y nuestra forma de vivir en el mundo están determinadas por esa experiencia. Cuando estaba estudiando como físico tuve un encuentro tan extraordinario que transformó mi percepción de la realidad. Vi que la creación estaba unida entre sí fundamentalmente por el amor. Nada en absoluto se requiere de nosotros para ganar este amor.

Este encuentro fue relacional y me invita a buscar la solidaridad con toda la creación. Aunque seamos amados por Dios no somos, sin duda, mejores que nuestros hermanos o hermana más pobres. De hecho, fruto de esta gran compasión Dios escoge ocupar el último lugar. Por lo tanto, es más visible en los que sufren y son abandonados. Él deja las catedrales de los ricos y encarna en un montón de estiércol. Y así me encuentro deseando la solidaridad y la sencillez con los pobres del mundo para estar más cerca de Dios.

Sé que nada se requiere de mí para ganar el amor de Dios. También sé que soy imperfecto y falible. Pero tal vez sirviendo durante tres años como misionero en el servicio y la solidaridad con los pobres podré dar un pequeño paso en la dirección correcta. Y tal vez entregándome a los demás en el servicio, yo y aquellos con los que me encuentre podremos ser testigos del amor de Dios y ser cambiados y transformados.