Laicos Misioneros Combonianos

Navidad en República Centroafricana

LMC en RCA

LMC en RCAEn Bangui, capital del desasosiego, donde los intereses y los interesados ​​se enmascaran con el cotidiano de hombres y mujeres, niños y niñas, que siempre con una sonrisa y buena disposición iluminan las calles sin asfalto y llenas de agujeros por el tránsito desgobernado de coches, camiones, tanques de guerra, jeeps, motos, etc.
Sé que es tiempo de hablar de Amor, aunque para amar no hay tiempo, ni para perder, ni para contar, ni para marcar.
En realidad es que ¡empiezo, y pienso que no soy sólo yo, a estar saturada de palabras!
!Es urgente vivir de este Amor que tanto se habla, es urgente dejarnos transformar por Él, es urgente transpirarlo! ¡No podemos seguir filtrando lo que nuestro corazón no quiere ver! ¡Vivo actualmente, así le llamo, un Amor revuelto, sí porque me revuelve las entrañas!
Estoy en misión, mejor decir, estamos todos en misión, vivir es una misión, debemos ser responsables de nosotros, de los demás, de todo lo que nos rodea. Somos el pueblo escogido, portadores del Soplo de Dios. No podemos asfixiar el Soplo que nos hace vivir, sin Él morimos, o mejor dicho ¡no nacemos!
En este país que brilla como piedra preciosa para las miradas de codicia, y donde la mayor riqueza son los niños. Pues ellos gritan con su soplo precioso, simplemente: «déjenos vivir».

LMC en RCACon mucho amor
Buena Navidad
RCA
Cristina Sousa LMC

Noticias de Piquiá (Brasil)

LMC Brasil

LMC BrasilBuenos días amigos, esperamos que se encuentren todos bien.

Nosotros estamos bien y muy contentos pues ayer fue un día muy especial. Piquiá de Baixo hizo otra conquista, finalmente firmó el contrato de la segunda fase del proyecto de reasentamiento que posibilita el inicio de la obra de construcción del nuevo barrio. La alegría de este momento nos contagió a todos y entre sonrisas, abrazos y lágrimas la esperanza fue reavivada.

El día 17 de septiembre quedará marcado en muchos corazones como un día donde un sueño se acerca más a convertirse en realidad, el camino sigue siendo grande, pero el pueblo seguirá luchando por sus derechos.

Una fecha muy simbólica para nosotros, por haber coincidido con el día en que recordamos a don Franco Masserdotti, misionero comboniano que trabajó en Balsas, ciudad del sur del Estado de Maranhão. Su testimonio de vida estuvo marcado por la defensa de los derechos humanos y de los pueblos indígenas y por la defensa de la familia y de la justicia social. Él insistió que además de dar un pescado y de enseñar a pescar, es necesario «limpiar el río» contaminado por la injusticia social.

Agradecemos vuestras oraciones y sigamos juntos,

Liliana y Flávio, LMC Brasil

Os dejamos un video que ayuda a contextualizar la realidad de este pueblo

LMC España en Radio María

Radio Maria

Radio MariaSaludos a todos y todas

Os dejamos los extractos donde aparecen los LMC en el programa de ayer “Iglesia en misión” que la CALM (Coordinadora de Asociaciones de Laicos Misioneros de España) ha organizado en Radio Maria.

En el tenemos una entrevista a nuestro compañero Xoancar que está en Piquiá (Brasil):

 

Una noticia sobre nuestra próxima asamblea internacional que celebraremos en Roma en diciembre:

 

Y el testimonio de Carmen Aranda en su tiempo en Gulu (Uganda):

Esperemos lo disfrutéis

Muchas gracias a la CALM y Radio María por realizar este bonito trabajo de sensibilización sobre el laicado misionero.

Diario de Simone desde la RCA

Simone Mongoumba

Simone MongoumbaHola a todos. ¿Cómo están? Espero que estén bien. Aquí ha comenzado la temporada de lluvias y, para moverse, podríamos usar el arca de Noé. Cuando llueve en Mongoumba, todo se detiene (creo que lo mismo sucede a lo largo de toda la RCA), los niños y los maestros no vienen a la escuela, no ves a nadie y podemos dormir todo el día, acunados por el sonido de la lluvia, y pensar en ustedes en Portugal, Polonia, Italia, en todo el mundo. La misión tiene sus pros y sus contras.

ESPERGESIA

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha…
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico… y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de féretro,
lucidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.

Todos saben… Y no saben
que la Luz es tísica,
y la Sombra gorda…
Y no saben que el misterio sintetiza…
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.

(César Vallejo)

Simone MongoumbaEn esta noche profunda, espesa, premonitoria, pegajosa, penetrante, a menudo desolada e incómoda que envuelve a toda la República de África Central, hay un rayo de luz cegadora que dura un instante. Es el rayo de los rifles, de los disparos, de granadas seguidas por un ruido increíble… y un rayo de ESPERGESIA, un rayo que genera esperanza.

En Bangui, en el barrio llamado Kilometro 5, en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, donde pasé 45 días estudiando Sango, el 1 de mayo, fiesta de San José Obrero, durante la misa, hubo un rayo de armas, disparos de armas, de granadas. Fue un ataque bien planificado por personas que quieren ver la noche durar para siempre. Hubo 16 víctimas.

Inmediatamente comprendimos que el retumbar del trueno de esta explosión resonó alrededor del mundo (alguien incluso nos escribió desde Brasil), hemos sentido la calidez de su cercanía. Estamos bien. No fuimos testigos directos. Nos dicen que lentamente la situación está volviendo a ser «normal». De hecho, así es como es. Después del rayo de las armas, hemos vuelto a vivir en una noche aún más oscura.

Simone MongoumbaEn Mongoumba hay un rayo de ESPERGESIA, un rayo que genera esperanza, infinitesimal, pero de una luz cegadora: nuestras visitas a los campamentos pigmeos; los martes por la mañana con los bebés del centro de nutrición; Los domingos en las capillas para orar con la comunidad, compartiendo un poco de mandioca y un pequeño pez atrapado solo para nosotros; las reuniones de los jueves con un grupo vocacional; las tardes pasadas dibujando y coloreando; las caminatas interminables rodeadas de niños que nos animan; y los pequeños pigmeos recién nacidos, pequeños que te miran con los ojos medio abiertos, que parecen decírte
«Nací el día en que Dios estaba enfermo, muy enfermo», pero si nací en esta noche infernal, todavía hay …
ESPERGESIA

Saludos, un abrazo y un beso, oraciones y GRACIAS
Simone LMC

Mi escuela

CLM Ethiopia

CLM EthiopiaEstoy a punto de regresar a Polonia desde mi misión en Etiopía. Una gran parte de mi servicio fue enseñar a niños en dos escuelas infantiles. Les enseñé inglés. Las escuelas pertenecen a las Misioneras de la Caridad (Hermanas de la Madre Teresa de Calcuta). Mi primer año como profesora me enfoqué más en aprender que en enseñar. Observé lo que otros profesores estaban haciendo. Simplemente solía ir a la escuela y les enseñaba a los niños lo que se me ocurría o lo que encontraba en Internet.

Durante el primer año, a veces, estaba realmente frustrada con la situación en la escuela, especialmente con la actitud de los profesores. Algunos de los maestros prefieren sentarse sin hacer nada, mientras que los estudiantes repiten el alfabeto 100 veces e incluso si no reconocen las letras. Podría dar muchos ejemplos como este. Traté de hablar con el coordinador de las escuelas y luego también con las Hermanas. Sin embargo, ninguno de ellos esperaba cambiar nada. Sabían cómo funcionan, intentaron hablar con ellos, organizar una formación con un psicólogo, pero nada ha cambiado.

CLM EthiopiaSin embargo, todavía quería trabajar con ellos. El año pasado comencé a organizar la formación de profesores cada dos semanas (un viernes en una escuela, la semana siguiente en la otra escuela). Antes de cada formación tenía que preparar algunos materiales. Aprendí mucho para poder compartir este conocimiento con otros. Todavía seguía trabajando con los niños, sin embargo, al principio preparé el programa de inglés para todo el año. Incluí muchos juegos, canciones, diversas técnicas y actividades para que los niños se divirtieran más y estuvieran motivados para estudiar. Incluso cuando no tenemos clase, los profesores todavía debemos seguir el programa e informar de lo que hacemos. Cambié mi horario para poder tener una cantidad similar de lecciones por semana con cada grupo en ambas escuelas.

Desearía poder cambiar algo, especialmente la actitud de los profesores. Aprendí una cosa muy importante sobre la motivación. Aquellos que luchan diariamente para satisfacer las necesidades básicas de ellos y sus familias generalmente no están motivados para servir a los demás, para hacer un buen trabajo para la sociedad. De alguna manera, está psicológicamente justificado. Solo Dios puede dar la motivación más allá de eso. Algunos de los maestros realmente se preocupan por los niños y su futuro, por la eficacia de su enseñanza. Estoy seguro de que es la influencia de Dios.

CLM EthiopiaSi los profesores no tienen ninguna motivación que venga de dentro, entonces habrá que motivarles desde afuera. Es por eso que estoy luchando ahora para organizar la puesta en marcha del nuevo sistema de evaluación. Hasta ahora, todos los trabajadores son muy libres de hacer lo que quieren porque no hay muchas consecuencias. Si trabajan duro o son flojos, nada cambia. Por ello, antes que nada, estoy tratando de animar al coordinador y a la Hermana Superior para que preparen el nuevo sistema y lo implementen.

Mi trabajo en la escuela ha estado evolucionando mientras también desarrollaba mis conocimientos, habilidades y comprensión. Sé que lo más importante no fue el conocimiento que compartí con los estudiantes o los profesores, sino mi presencia. Soy consciente de que los niños son demasiado pequeños para recordar el vocabulario de inglés en el futuro cercano. Pero seguramente me recordarán como alguien que les dio alegría y amor. Si logré enseñarles algo útil a los maestros, será para el bien de los niños. La actitud es lo más difícil de cambiar. Si hay un poco de mejora, doy la gloria a Dios, porque solo Él puede renovar el corazón de la gente.
Mi presencia en las escuelas fue una gran lección para mí. Aprendí mucho, no solo sobre la profesión docente y la metodología, sino también sobre la cultura, las personas, sus necesidades y sus pensamientos. Ahora puedo entenderlos mejor. Sé que mi perspectiva es diferente. Ya no estoy frustrada. Yo no los juzgo. Hice lo mejor que pude. El resto del trabajo lo dejo a Dios.
Entonces… ¿Quién ha aprendido más: los estudiantes, los profesores o yo? Yo diría que yo… Pero Dios sabrá… Creo que todos hemos aprendido algo.

CLM Ethiopia

Magda Fiec, LMC Etiopía