Laicos Misioneros Combonianos

La historia de Tarekegn, un niño que vivía en la calle

Etiopia
Etiopia

Me gustaría contaros la historia de Tarekegn, que era un niño de la calle. Tarekegn procede de una familia no acomodada. Tiene ambos padres y hasta siete hermanos. Tarekegn solía ir con su padre al barrio llamado Zero Amist. Su padre solía dar catequesis en una de las iglesias protestantes. Sin embargo, el niño empezó a juntarse con malas compañías. En la zona, conoció a niños de la calle que le animaban a consumir estimulantes, a salir con ellos y a mendigar.

Tarekegn se echó a perder tanto que una vez se escapó solo y se quedó en la calle. Empezó a pasar días y noches allí. Adquirió muy malos hábitos. Su familia lo sabía y tenía un contacto esporádico con él, ya que su casa está a las afueras de Awassa y su padre trabaja en la propia ciudad. Sin embargo, Tarekegn no escuchaba a nadie.

Un día acabó en el centro. Comenzó a asistir a las clases abiertas. Fue uno de los primeros chicos admitidos en el centro poco después de que comenzara la pandemia. El chico estaba contento de poder vivir con nosotros, pero debo admitir que no lo tuvimos fácil con él. Durante su rehabilitación, tuvimos varios problemas con él, que fueron relativamente mayores que con otros niños. Tarekegn ha cambiado mucho con el tiempo. Estuvo un año con nosotros. Al final, todo salió bien y se fue a casa. Vive con su familia y sigue estudiando. Creo que seguirá así y que nunca volverá a la calle.

Magdalena Soboka, LMC Etiopía

Proyecto memoria Casa África

Jesus Ruiz

Compartimos una serie de videos grabados por “Casa África” en España.  Una iniciativa de esta institución que pretende ser un homenaje a todos los que convirtieron África en el centro de sus vidas.

Muchos españoles han vivido la mayor parte de su vida en, por y para África. Dada la avanzada edad de muchos de ellos, el recuerdo, la memoria de sus vivencias podría perderse. Por eso nace el Proyecto Memoria, con la única intención de recoger y salvaguardar sus experiencias, sus aportaciones, sus triunfos y fracasos personales y profesionales, ofreciendo una ventana histórica y documental que nos permita conocer cómo era África hace medio siglo, algo que puede ayudarnos a comprender su situación actual”.

Recuperaremos algunas de las entrevistas realizadas a Misioneros Combonianos.

Comenzamos esta serie con la entrevista al Obispo Comboniano Jesús Ruiz que durante tanto tiempo ha trabajado y sigue trabajando con los LMC (ahora Obispo en República Centroafricana en la diócesis de nuestra comunidad internacional de Mongoumba).

Dios salva a los niños con nuestras manos

Barkot children

Desde que nuestro centro para niños de la calle comenzó a funcionar, Dios ha ayudado a muchos niños con nuestras manos. Creo que nuestro trabajo tiene sentido, aunque cambiemos la vida de un solo niño. Mientras tanto, conté todos los niños que enviamos a la escuela, proporcionándoles la ropa más necesaria, los uniformes, los cuadernos y el material escolar y a los que proporcionamos pensión completa o a cuyas familias ofrecimos comida y productos de limpieza cada mes. Resultó que son exactamente 30. ¡Cambiamos el destino de 30 niños! 30 niños comenzaron o volvieron a la educación formal.

Barkot children

En general, ayudamos a más niños. Hubo muchos más niños que acudieron a nosotros, pudieron comer una comida caliente, asearse, lavar su ropa y participar en actividades. Esto no es el final, porque nuestra misión sigue adelante y es cada vez más activa. Muchos chicos acuden a nosotros y seguimos esforzándonos por encontrar la mejor solución para ellos, para que tengan una infancia y un futuro relativamente felices. Al fin y al cabo, Dios tiene hermosos planes para ellos…  “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros, dice Yahveh, planes de bienestar y no de maldad, para daros un futuro y una esperanza“. Jr 29,11

Magdalena Soboka, LMC Etiopía

Celebrando La Pascua

LMC Mexico
LMC Mexico

Para celebrar la Pascua es necesario estar preparado, es eso lo que hemos hecho como grupo de Laicos Misioneros Combonianos en Sahuayo (México), hemos seguido trabajando desde nuestra realidad actual, no ha sido fácil el tener que adaptarnos a una modalidad donde tenemos que poner distancia para protegernos unos a otros, hemos cubierto nuestro rostro más no nuestro Espíritu y es así como hemos realizado las actividades que se necesitan para seguir caminando en nuestro caminar misionero. Favorablemente se llevó acabo nuestro retiro de información que ya había sido agendado por segunda vez, gracias a que Quique y Vero fijaron la fecha como coordinadores en consenso con el grupo, llegado el momento no participaron todos los que teníamos contemplados, más llegaron personas que nos cuestionaron nuestro Ser y Que Hacer del grupo.

LMC Mexico

En la Formación Juan José ha sido quien prepara nuestros temas de crecimiento, también se pide apoyo a los Misioneros Combonianos siempre han formado parte de nuestro crecimiento formativo y espiritual sumado a que en esta ocasión también estuvieron presentes las Hermanas Combonianas que nos compartieron el tema Familia Comboniana nos hicieron vivenciar la Riqueza de nuestro Carisma y los aspectos a trabajar para ser mejorados, estos momentos de crecimientos nos ayudaron a tener presente que Dios tiene una misión especifica para cada uno y que en el grupo podemos poner en común lo que cada uno posee para su mejor aprovechamiento.

Como momento culmen hemos podido celebrar la Jornada Misionera (JORNAMIS) donde los jóvenes tienen la oportunidad de compartir temas que les ayudan a su crecimiento, compartir sus sueños, expresar lo que piensan de lo que el mundo les ofrece hoy en día, conocer las vocaciones para descubrir su llamado y hacer el compromiso de ser servicial con el que lo necesita haciendo conciencia de que somos hermanos en Cristo. Este espacio a podido ser recuperado después de meses de parálisis por la pandemia y hoy vuelve a ser un apostolado para los LMC Mónica, Manuel y Ricardo que tienen la Gracia de trabajar con jóvenes.

LMC Mexico

Llegado su momento estaba ya en puerta la Semana Santa en donde tuvimos la oportunidad de celebrar en distintas formas, Familia, trabajando y algunos pudimos ir a una misión en las comunidades de Guerrero donde ya hemos trabajado como Laicos y también a comunidades cerca de nuestra ciudad más aisladas de lo común para nosotros. Nos llenó de fortaleza el vivir con personas que nos comparten lo que tienen sin esperar nada a cambio, abriéndonos las puertas de sus hogares para compartir los alimentos con cada uno de nosotros, apoyándonos en todo lo que necesitábamos y lo más importante compartiendo nuestra Fe. Fueron experiencias que nos permitieron vivenciar a Jesús Resucitado desde nuestro vivir particular moviendo aquello que debía ser purificado y transformado con su Amor.

LMC Mexico

LMC Beatriz Maldonado Sánchez