Laicos Misioneros Combonianos

Las posadas una tradición en México

Posadas Mexico

En mi experiencia como mexicana hay muchas tradiciones en este país algunas ya de mucho tiempo atrás, siendo ya una costumbre que pasa de generación en generación, como son las posadas que más allá de solo asistir por los dulces que se nos regala al finalizar cada una, se hace memoria de ese camino que José y María tuvieron que pasar para conseguir un lugar donde naciera Jesús, pues al no encontrar posada como las llamaban antes ahora seria como habitaciones de hotel, lo que pudieron ofrecerles fue un establo y ellos lo aceptaron con gran amor.

Esta tradición de las posadas se organiza y cantan en diferentes partes del país cada lugar con su costumbre, pero con ese toque especial de lo que realmente se conmemora y significan.

En mi familia las organizamos así, 9 de los integrantes toma una posada por día a él o ella le tocara dar aguinaldos o algún aperitivo como bebida caliente más conocida como ponche si se tiene con que comprar, ya que como hace frio este es uno de los signos que nos recuerda que se acerca la Navidad. Se reza el rosario al terminar cada misterio se cantan versos, al ir caminando con los peregrinos.

Ejemplo:       

  • Caminen gustosos espesos queridos ángeles del cielo cubrir los caminos.
  • De la Blanca nieve que ha desgastado los lirios se ponen de color nevado.
  • Por entre esos montes va la omnipotencia también los leopardos le hacen reverencia.
  • Por entre esos montes camina María con su esposo amado de noche y de día.
  • Etc.

Después de varios versos se llega a una casa para pedir la posada, así se hace en tres momentos durante el rosario hasta terminar, al hacer las tres peticiones se canta la entrada de los peregrinos en la casa donde se quedarán ese día que le toca a esa familia la posada, al siguiente día de ahí se comienza para ir a la siguiente casa y así durante los 9 días.

Aún cuando estamos en un mismo país, cada estado, diócesis, parroquia, colonia y familia tienen diferente manera de organizar y realizar esta tradición, aplica igual para los cantos, la tonada y el ritmo.

Aquí en Metlatonoc donde estoy de misión se organizan muy diferente, de acuerdo a su costumbre, ha sido una experiencia muy agradable pues he aprendido mucho de las personas al ir observándolas, los organizadores de las posadas aquí son los mayordomos, solo ellos mueven las imágenes, deciden qué niños las llevarán y tocan la campana mientras se mueven las imágenes, algo curioso que se me hizo aquí es que tienen a los peregrinos vestidos como ellos, con traje típico de la región.

El cantor es quien reza una parte del rosario antes de salir con los peregrinos cuando comienza la letanía ahí es la hora de comenzar a caminar va cantando en latín y responde el mismo, al llegar a la casa donde se pedirá posada deja de cantar la letanía. Los grupos de las carreras Guadalupana y de Juquila son quienes leen las lecturas y cantan el pedimento tanto los versos de afuera como de adentro se dividen para hacerlo así, en estas posadas aquí llevan banda, les regalan silbatos a todos se hace mucho ruino y tiran cohetones, al llegar a la casa donde se quedarán los peregrinos se la reconoce porque está muy adornada y está el portal que prepararon.

El cantor termina de rezar el rosario ahí, los grupos ya mencionados antes se reúnen y cantan algunos villancicos, después sigue la convivencia de toda la comunidad parroquial. Su costumbre es dar pozole y café, la banda toca y las personas se van animando a bailar. Más o menos van terminando todo como entre las 11 o 12 de la noche. Los grupos de las carreras son tres dos Guadalupanas y la de Juquila, se reparten los días que les tocará cantar y participar.

Ha sido un vivir estas fechas de diferente manera al no estar en familia. Como me dijeron mis hermanos, ahora convivirás con otras personas y cuando vengas en tus vacaciones será momento de convivir con nosotros. Es lo que me anima a seguir, la oración y el ánimo que toda mi familia, amigos y conocidos me brindan, estoy tratando de encargarme de las cosas de Dios que yo sé que él se está encargando de las mías, que en principal aquí en la tierra soy yo y mi familia.

Mariana, LMC en Metlatonoc (México).

Cierre de un año lleno de bendiciones

LMC Guatemala

Durante este año hemos compartido experiencias significativas como comunidad, tanto en nuestras formaciones y convivencias como en las jornadas misioneras, en las cuales buscamos hacer vida lo que hemos aprendido en dichas formaciones así como lo que Dios ha sembrado con nuestra colaboración a través de nuestra oración personal y de nuestra vida Sacramental.

En la Comunidad de León El Manzanillo hemos tenido la oportunidad de llevar la Palabra de Dios a través de los temas que compartimos el primer sábado de cada mes, en nuestras jornadas misioneras, y también a través de los momentos de oración por aquellas personas que enfrentan quebrantos de salud u otras dificultades, esto durante las visitas domiciliarias. Los talleres que hemos impartido han sido además una herramienta valiosa para los miembros de la comunidad, promoviendo un desarrollo integral, lo que nos llena de alegría.

Justo en esta comunidad, el sábado 8 de noviembre abordamos el tema de la conversión, preparándonos espiritualmente para el Adviento e incentivando la participación activa de la comunidad en la Eucaristía dominical.  Ese mismo día, en horas de la tarde, organizamos un taller práctico en el que aprendimos a elaborar unos panecillos conocidos como donas. Esta actividad fue una oportunidad para convivir de manera diferente, creando un ambiente muy agradable y alegre.

Posteriormente, el lunes 8 de diciembre, participamos con gran devoción en una Solemne Eucaristía en honor a la Inmaculada Concepción de María.

Más adelante, el domingo 14 de diciembre, celebramos con entusiasmo el Día del Laico Misionero Comboniano. El día comenzó con la Santa Eucaristía, presidida por el Padre Juan Diego Calderón. Luego compartimos un delicioso desayuno de tamalitos que llenó de energía nuestro cuerpo y nuestro corazón.

El resto del día transcurrió entre risas, pláticas cercanas y diversas actividades que nos ayudaron a fortalecer los lazos comunitarios. Por supuesto, no podía faltar un rico almuerzo, que marcó otro momento especial para compartir y celebrar con gratitud.

Damos gracias a nuestro Buen Padre Dios por todo lo vivido durante este año. Las experiencias que nos concedió no solo nutrieron nuestro crecimiento personal y comunitario, sino que también impactaron positivamente la vida de nuestros hermanos.

Laicos Misioneros Combonianos de Guatemala

Jonás: espejo de nuestras escapadas

LMC Gana

Tal y como estaba previsto en el programa del año, nos reunimos en Ghana para celebrar el retiro de Adviento. Sin embargo, a partir de un día del Plan de Acción, ampliamos nuestra reunión a tres días por tres razones principales. En primer lugar, para celebrar nuestro retiro el 13 de diciembre. Segundo, para estar en Mafi-Kumase temprano para el retiro, necesitábamos estar allí desde el día 12. Y tercero, para hacer promoción vocacional en la parroquia donde nos reunimos para el retiro.

En la tarde del viernes 12 de diciembre, Daniel, Christian, Elisabeth y Justin se reunieron en la iglesia católica del Buen Pastor de Mafi-Kumase y se sumergieron en el ambiente del retiro. Más tarde se unió a nosotros Valentine. El sábado 13, después de la Santa Misa y el desayuno, tuvimos nuestra primera charla, que cada uno leyó individualmente y sobre la que reflexionó. Era un tema preparado por el P. Manuel Joao Pereira Correia, mccj, que nuestro capellán nos dio para reflexionar. El título era Jonás: espejo de nuestras huidas. Era muy meditativo y el P. Joao siempre dejaba una pregunta al final de cada subtema para guiarnos en nuestra meditación. Una parte inspiradora del tema fue cuando el padre Joao citó a un teólogo que dijo que el Señor es «el Dios de las mil sorpresas». Continuó diciendo que «Él incluso nos precede en los caminos que nos alejan de Él, para tender una «trampa» y que caigamos en sus brazos». De hecho, eso fue lo que le sucedió a Jonás cuando huía del servicio que Dios le había encomendado.

Por la tarde, tuvimos la segunda charla titulada «Inspirados por la esperanza cristiana, vivamos nuestra vocación profética», que compartió con nosotros nuestro capellán, el padre Ephrem, mccj. «El que tiene esperanza, dijo, vive una vida diferente». Y nuestra esperanza, dijo, citando a un papa, está arraigada en Jesús, y Jesús es nuestra esperanza. Según el padre Ephrem, el profeta tiene tres funciones: hablar en nombre de Dios, denunciar (las malas acciones) y sugerir (nuevos caminos).

Después de la segunda charla, celebramos el sacramento de la conversión, seguido de la oración del Santo Rosario. En la noche de ese sábado, comenzamos un debate sobre los cuestionarios que el Comité Africano envió a los distintos grupos de África.

El domingo, durante la misa, se nos invitó a compartir nuestra realidad vocacional con los feligreses. Al final, algunos se acercaron a nosotros mostrando interés en unirse a nosotros.

Después del almuerzo, tuvimos una ceremonia de traspaso. Justin, que ha desempeñado una doble función como coordinador nacional de Ghana y coordinador provincial (Togo-Ghana-Benín), cedió el servicio de coordinador nacional a Christian. Se invitó a los demás miembros presentes a rezar por el nuevo coordinador nacional. El capellán también rezó por él y lo bendijo por el servicio que el grupo y Dios le han confiado.

Después de esta ceremonia, participamos en la reunión de Zoom que reunió a todos los LMC del mundo para celebrar el Día Internacional de los LMC antes de partir de Mafi-Kumase.

Justin Nougnui, LMC.

Segunda comunidad LMC en Kenia: ¡un sueño hecho realidad!

LMC Chelopoy

Domingo, 16 de noviembre de 2025, ¡qué día tan histórico! Es el comienzo de una nueva aventura para nosotros, los LMC, aquí en Kenia, ya que en este día hemos inaugurado una segunda comunidad en Chelopoy, West Pokot.

Estamos muy agradecidos a todos los que lo han hecho posible: nuestro «antepasado» (como le llamamos cariñosamente), el P. Maciek Zielinski, el provincial MCCJ de Kenia, el P. Andrew Wanjohi, los LMC de Kenia y todos los LMC.

Los miembros de la nueva comunidad son: Mercy Lodikai (de Kenia), Giulia Lampo (de Italia) e Iza Tobiasiewicz (de Polonia). ¡Un aplauso, por favor! Estas tres pioneras están listas para comenzar a servir en la zona de Chelopoy y probablemente se unirán a la comunidad de Kitelakapel en el proyecto Life Skills, ampliándolo a las escuelas de su zona, al tiempo que colaborarán con el dispensario local, dirigido por las hermanas franciscanas de San José – Asumbi. Por supuesto, también participarán en actividades pastorales. Por ahora, el plan es que se tomen su tiempo para instalarse y conocer el lugar y a la gente, crear lazos de amistad y conocer su cultura, su situación y sus necesidades.

En su primer día, mientras celebrábamos la inauguración de la comunidad y las obras de renovación de la casa que van a utilizar, fueron recibidas con gran calidez y alegría por la población local. Nosotros, la comunidad de Kitelakapel, las acompañamos y tuvimos la bendición de contar con la presencia de nuestro querido P. Maciek, nuestro igualmente querido provincial MCCJ, el P. Andrew, el párroco (P. Philip Andruga) y las hermanas combonianas de Amakuriat (la parroquia a la que pertenece la nueva comunidad), e incluso dos representantes de los LMC de Uganda, la coordinadora Beatrice Akite y el tesorero Asege Teddy, acompañados por dos voluntarios italianos y un miembro local de la aldea de paz de Kalya, Uganda.

La misa fue muy animada y participativa, gracias a la animación de la gente local, que nos obsequió con algunos regalos y nos hizo sentir como en casa desde el primer momento. A continuación, el provincial procedió a bendecir la casa y luego todos comimos algo. Fue un momento de celebración sencillo pero encantador.

Como siempre, empezar una nueva comunidad en un lugar nuevo no es algo fácil. Requiere mucha paciencia, humildad y capacidad de adaptación. Sin embargo, ¡nuestras amigas no están solas! Tienen a las hermanas franciscanas como vecinas cariñosas, a las familias locales y a los miembros de la iglesia como nuevos amigos y nueva familia ampliada, y a los padres y hermanas de Amakuriat como una fuerte fuente de apoyo emocional y práctico. Sin olvidar a nosotros, la comunidad de Kitelakapel, que también estamos muy contentos de tenerlas como «vecinas» en West Pokot. Juntos recorreremos este camino, creceremos, nos apoyaremos mutuamente y haremos cosas maravillosas. Y, por supuesto, todo esto solo es posible con el amplio apoyo de todos los LMC, de toda la familia comboniana y de todos aquellos que creen en nosotros.

Así que, ¡gracias a todos! Seguid acompañándonos con vuestras oraciones y estad atentos.

Linda Micheletti, LMC Kitelakapel, Kenia

LMC en la misión de Metlatonoc

LMC Mexico

Iniciamos esta misión en Metlatónoc Guerrero el día 1 de julio del 2025 Mariana Meléndez y Leticia Orduñez, Laicas Misioneras Combonianas (LMC). Nuestro comienzo fue desde cero ya que la casa donde viviríamos no estaba amueblada y le faltaban algunos trabajos de fontanería, mientras estuvimos viviendo en la casa parroquial y fue hasta el día 17 del mismo mes que nos fuimos a instalar a nuestro nuevo hogar; donde aún le estaban haciendo arreglos, pero ya podíamos estar. Está bien ubicada, desde la azotea se pueden ver las diferentes colonias, la montaña y un hermoso paisaje donde se puede apreciar la frescura natural del lugar; el segundo piso tiene cuatro habitaciones, una se acondiciono para la cocina y los demás son dormitorios, así podemos recibir visitas misioneras; bajando las escaleras al primer piso del lado izquierdo se encuentra un gran local el cual tenemos planeado utilizar para reuniones de crecimiento humano para las personas que tengan interés en aprender manualidades, refuerzo escolar o aquello que las personas nos han pedido, como rezar el rosario.

La Parroquia de San Miguel Arcángel donde el Padre Miguel Navarrete MCCJ es el Párroco y el Padre Wojcech MCCJ es el Vicario cuenta con 39 comunidades, se les atiende desde la notaría que está abierta desde temprano, ahí llegan las personas de todas las comunidades para pedir su misa describiendo la necesidad de su familia o algún sacramento, también los fiscales van a invitar al padre para que celebre la misa de la fiesta en su comunidad. Poco a poco nos estamos dando a conocer, en las misas, las convivencias o fiestas a las que hemos sido invitadas. El P. Miguel nos presenta como las misioneras que estaremos un tiempo en Metlatónoc apoyando en la Pastoral de la Iglesia.

La catequesis es la puerta que se nos ha abierto para servir, hemos comenzado en la zona Parroquial y en una comunidad que se llama Yuvinani, Tenemos un grupo para formar agentes de pastoral, con los cuales nos encontramos dos veces por semana durante 6 meses con un programa propuesto por la parroquia en donde participa el señor Billano, Cristina, Elvia, Florina, Marcelina y Adelma personas que se han disponibles para ayudar en la iglesia. Los grupos para recibir sacramentos son dos grupos, uno es de 33 niños y jóvenes desde 9 a 24 años que se preparan para recibir su primera comunión y el otro son 7 adolescentes entre 13 a 16 años para hacer su confirmación. Estamos aprendiendo las oraciones básicas, los mandamientos, se les comparten los temas de la creación, los profetas, la vida de Jesús. Por medio de videos que faciliten su comprensión poniendo los ejemplos desde la vivencia en su comunidad enseñándolos a diferenciar entre el bien y el mal. El desafió que hemos encontrado es la lengua, no todos hablan español y nosotros no sabemos mixteco, siempre estoy confirmando con el señor Billano quien me ayuda a traducir.

Para estas vacaciones tuvimos la oportunidad de participar en el curso intensivo de catequesis y apoyo escolar que organizo el párroco en donde nos incorporamos al equipo de servicio y colaboramos con Cesar, Consuelo y Sonia jóvenes que van de vacaciones pues están estudiando fuera. En el apoyo escolar estuvo Cesar dando las materias de matemáticas e inglés, en la catequesis estuvimos las mujeres. Hubo buena participación aun cuando estaba lloviendo no dejaron de asistir los niños, llegaban a las 3:30 pm comenzamos con juegos de integración, en seguida el tema y a las 5:00 pm participamos de la misa, después solo se daba indicaciones, recogían sus cosas para terminar a las 6:00 pm y salir temprano a sus casas.

Debido a las lluvias en este tiempo no es posible desplazarnos a las comunidades más lejanas pues los caminos son de terracería, hay deslaves, se desprenden los cerros y pueden caer rocas de todos tamaños que ocasionan el bloqueo de los caminos, también es peligroso porque pueden suceder accidentes y se puede revelar el transporte al barranco. La recomendación es que en tiempos de sequía vamos a llegar en esas comunidades. Ya algunas las conocemos por las visitas que hemos hecho en tiempo de Semana Santa o Navidad.

Participamos en Tlapa en la Asamblea Diocesana, fuimos representando la parroquia con el P. Miguel, Cesar, Gabriel, Adelaida, Leticia y yo. Estuvimos reunidos una semana en cual recibimos temas que nos ayudaron a conocer en un panorama general a las comunidades indígenas, nos dimos cuenta de que hay diferentes grupos indígenas en la diócesis ya que se habla en tlapaneco, nahual y mixteco pudiendo haber mas variantes en el idioma. Se formaron equipos de trabajo acorde a la dimensión donde se sirve. P. Miguel y Gabriel estuvieron en la dimensión de Catequesis coordinada por el P. Nacho; Leticia y Cesar estuvo trabajando con la dimensión de misión coordinada por el P. Damián; Adelaida y yo estuvimos en la dimensión educativa coordinada por el P. Juan. Fue algo nuevo para mí, pero eso si de mucho aprendizaje y compromiso. El trabajo fue intensivo y de gran ayuda para nosotras que vamos llegando, poco a poco vamos aportando nuestro granito de arena para caminar en nuestra Iglesia donde todos los bautizados podemos aportar algo. Agradezco a quien me tiene presente en su oración que me da la fuerza para continuar aun estando lejos de mi familia, gracias por su apoyo económico que facilita el seguir manteniendo la comunidad les comparto que aquí la canasta básica es más cara que en mi comunidad ya que no se vende por kilo sino por piezas y realmente se encarecen las frutas o verduras. También se pueden sumar a este proyecto para que seamos mas en esta misión de LMC que estamos comenzando de forma permanente.

Ha sido una experiencia muy bonita estar compartiendo con el pueblo Mixteco; el curso de catequesis, las graduaciones de las escuelas en distintos grados, los bautismos, quince años, las actividades de la parroquia y lo convivido con las personas en tradiciones y costumbres que tienen aquí, también en fiestas en otras comunidades todo ha sido muy enriquecedor para mí como persona, pero eso si sin olvidar quien soy y de dónde vengo.

Mariana Melendez Candido, LMC México.