Laicos Misioneros Combonianos

Sesión de formación para líderes juveniles 2026 en la parroquia de la Sagrada Familia de Nazaret – Klikamé-Dangbessito, Lomé, del 10 al 15 de agosto

Togo

Tema: «Jóvenes, talentos para María»

¡Unos cincuenta jóvenes, seis días de formación, talentos descubiertos y una experiencia significativa de fe, intercambio y aprendizaje!

Del 10 al 15 de agosto de 2026, la parroquia de la Sagrada Familia de Nazaret, en Klikamé-Dangbessito, acogió la sesión de formación para líderes juveniles de 2026, organizada por los Candidatos a Laicos Misioneros Combonianos de Togo (LMC) en colaboración con la Legión de María.

La iniciativa reunió a unos cincuenta jóvenes en torno a un programa diseñado para apoyar su desarrollo humano y espiritual, al tiempo que les permitía descubrir, desarrollar y sacar el máximo partido a sus talentos.

La sesión se centró en María, a quien el padre Aubin-Ephrem Biney, párroco, presentó el primer día como la «Estrella de la Juventud».

A través de la vida y las virtudes de María, se animó a los jóvenes participantes a cultivar la humildad, la paciencia, la resiliencia, la compasión, la oración y el espíritu de servicio, valores esenciales para convertirse en líderes responsables.

Temas relacionados con los retos a los que se enfrentan los jóvenes

A lo largo de la sesión se abordaron varios temas importantes.

La sesión «Higiene personal y medioambiental», impartida por Jean-Baptiste Gnimassoun, LMC, contribuyó a sensibilizar a los jóvenes participantes sobre la importancia de la higiene personal, la limpieza y la protección del medio ambiente.

La sesión «Competencias del siglo XXI», impartida por Ernest Botri, LMC, ayudó a los participantes a descubrir la importancia de la creatividad, el pensamiento crítico, la comunicación, la colaboración y otras competencias necesarias para triunfar en el mundo actual.

Formación humana y espiritual

«Los jóvenes, las redes sociales y la inteligencia artificial», presentada por la hermana Elizabeth Corte Imperial, de las Hermanas Misioneras Combonianas, brindó la oportunidad de reflexionar sobre el uso responsable de las tecnologías digitales.

La sesión también abordó la sexualidad humana, sus diferentes dimensiones y los riesgos asociados a un comportamiento sexual irresponsable, con el objetivo de promover la responsabilidad y el respeto hacia uno mismo y hacia los demás.

Proyección de la película «Bernadette Soubirous»

El tercer día se celebró una actividad cultural y espiritual especial: la proyección de una película sobre Bernadette Soubirous.

A través de la historia de esta joven y su experiencia de fe, se invitó a los participantes a reflexionar sobre valores como la fe, la perseverancia, la humildad y la fidelidad a las propias convicciones.

La proyección complementó las enseñanzas espirituales de la sesión y brindó una oportunidad para la reflexión y el intercambio entre los jóvenes participantes.

Convertir los talentos en habilidades

Una parte importante de la sesión se dedicó a talleres prácticos, lo que permitió a los jóvenes aprender haciendo y desarrollar habilidades concretas.

Tejer: confección de gorros y gomas para el pelo; Trabajo con abalorios: confección de collares, pulseras y llaveros.

Construcción de calzado: aprendizaje de diferentes modelos y patrones y confección de los modelos «Príncipe», «Princesa» y de zapatos cruzados. Cocina: preparación de aperitivos de cacahuete, pasteles y canapés; decoración de una tarta de boda y elaboración de jabón líquido.

Estos talleres fomentaron la creatividad, la paciencia, la precisión, la autonomía, la iniciativa y el trabajo en equipo.

Una celebración de clausura de los talentos de los jóvenes

La sesión concluyó con una misa de clausura, seguida de una exposición y venta de los productos elaborados por los jóvenes participantes.

La exposición brindó a los participantes la oportunidad de mostrar sus creaciones y demostrar cómo se puede descubrir un talento, desarrollarlo y transformarlo en una habilidad útil.

A través de esta sesión, los organizadores quisieron recordar a todos que los jóvenes no son solo el futuro: son una fuerza vital en el presente, capaces de contribuir activamente a la transformación de la sociedad.

«Jóvenes, talentos para María»: ¡Descubrir, desarrollar, valorar y servir!

Ernest A. S. Botri

Seguimos caminando

Ipe 14.09.2026

Con alegría les compartimos que acabamos de cumplir 6 meses en Brasil, ha sido un desafío reincorporarnos y adecuarnos nuevamente. Gracias a Dios iniciamos con varias actividades y trabajos, ya que siempre es oportuna la mano que se coloca a disposición.

Estamos trabajando a nivel pastoral con dos comunidades, tratando de animarlas para que vayan creciendo poco a poco y a que sigan más personas comprometiéndose con el trabajo. También apoyando en la pastoral carcelaria, con los ministros de la palabra, con catequesis de catecumenado entre otras. 

Hemos hecho varias actividades, con matrimonios en la pastoral familiar, catequizando novios que van a casarse y participando en una jornada de evangelización y concientización con el tema BETS, esa sensibilización descubrió muchos casos de abuso de apuestas en el sector y deja la pregunta ¿Qué debemos hacer como cristianos para prevenir esto en nuestra sociedad?

También hemos caminado en la búsqueda y ejecución de proyectos que pueda ayudar al desarrollo de los niños, jóvenes y adultos de la región, con alegría iniciamos varios cursos de idiomas en la Casa Comboniana, curso de inglés, español y francés, asimismo en la asociación de Ype Amarelo. Nos anima ver que hay jóvenes y adultos interesados en tener nuevos conocimientos y herramientas, que les puedan ayudar para conseguir mejores oportunidades de empleo y cumplir sueños al mismo tiempo.

Seguimos con el grupo de formación y terapia para mujeres, enfocado en la evangelización, temas de auto ayuda y manualidades. Esperamos poder iniciar los cursos de dibujo, pintura y charlas mensuales que informen y sensibilicen sobre el uso de drogas y la violencia contra la mujer.

Las periferias siempre hablan de una marginalización que cambia de objetivo con el tiempo, un olvido que llega a las nuevas generaciones, hoy especialmente en el área de la educación y unidad en la familia.

Pedimos sus oraciones para que podamos hacer la voluntad de Dios, ayudar a quien está necesitando del consuelo en medio de tanta tristeza e incertidumbre.

Que San Daniel Comboni siga intercediendo por el trabajo misionero que todos los LMC hacemos como una gran comunidad y que todo sea para la Gloria de Dios y la salvación de las almas.

Un abrazo fraterno.

Alejandro y Ana Cris

LMC de Guatemala en Brasil 

Un sincero adiós a Marzena Gibek

Despedida Marzena

El 3 de agosto, Marzena Gibek concluyó su servicio misionero de tres años en Kitelakapel, en West Pokot, y regresó a Polonia.

Durante estos tres años, Marzena se ha dedicado en cuerpo y alma a servir a la gente de West Pokot. Como fisioterapeuta en el dispensario de Kitelakapel, ha atendido a innumerables pacientes con compasión, profesionalidad y amor, llevando sanación, esperanza y consuelo a muchas familias.

Su misión fue mucho más allá de la asistencia sanitaria. Marzena también se ocupó fielmente de la capilla de Kitelakapel, contribuyendo a convertirla en un lugar acogedor de oración y culto. Empoderó a las mujeres locales organizando talleres de costura y enseñándoles a confeccionar bonitas pulseras, lo que les proporcionó habilidades prácticas, confianza y nuevas oportunidades.

Despedirse no fue fácil. La gente de Kitelakapel se reunió para expresar su profunda gratitud por su servicio desinteresado, su amabilidad y su amistad. Nuestra comunidad misionera en Kenia también le dio una despedida cálida y emotiva. Fue un momento precioso, lleno de agradecimiento, amor y muchos recuerdos entrañables.

Querida Marzena, gracias por tus tres años de fiel servicio misionero. Gracias por compartir tus dones y talentos, tu tiempo y tu corazón con la gente de Kitelakapel. Que Dios te bendiga abundantemente al comenzar este nuevo capítulo de tu vida, y que el amor y la esperanza que has sembrado aquí sigan dando fruto durante muchos años más.

Te echaremos de menos y siempre ocuparás un lugar especial en nuestros corazones.

¡Que Dios te bendiga y gracias por todo!

LMC Kenia

Misión en Arauca

LMC Colombia

Con el lema “Hagamos de la Esmeralda tierra de la Virgen“, empieza una peregrinación por las diferentes veredas que conforman la Esmeralda.

Desde el 17 de mayo hasta el 15 de julio, se apoya en estas veredas, con el rezo del rosario, catequesis Marianas, lectio divina donde hay oraciones y reflexión.

Se realizan visitas a las familias y enfermos de los diferentes sectores, llevando un mensaje de esperanza, fe y amor, desde el carisma Comboniano. Esto permite que las veredas, mantengan viva los lazos de hermandad, fraternidad y que aviven su fe.

Para nosotros como misioneras es un proceso de aprendizaje, crecimiento humano y espiritual constante en cada actividad.

Del 12 al 15 de junio de 2026 vivimos una experiencia de fe, encuentro y renovación durante el Retiro Espiritual Nacional de los Laicos Misioneros Combonianos en Arauca.

Fueron días para detenernos, escuchar la voz de Dios, fortalecer nuestra espiritualidad y compartir como familia misionera el llamado a servir con amor y compromiso.

Cada momento vivido, cada reflexión compartida y cada encuentro fraterno nos recordó que la misión nace de un corazón que se deja transformar por Dios.

En nuestro taller con los adultos-mayores reflexionamos sobre “El tesoro de nuestra vida“, reconociendo que cada experiencia, cada enseñanza y cada historia vivida son un regalo de Dios que enriquece a nuestras familias y comunidades.

Más que recordar el pasado, fue un momento para agradecer el camino recorrido, fortalecer la fe y descubrir que el verdadero tesoro está en el amor compartido, la esperanza que permanece y la presencia de Dios en cada etapa de la vida.

Janet y Jenny, LMC Colombia

Regresamos a Manzanillo para seguir remando en la Barca de Pedro

LMC Guatemala

El pasado 4 de julio, como Laicos Misioneros Combonianos, tuvimos la alegría de regresar nuevamente a la comunidad de Manzanillo, para continuar compartiendo la misión, la fe y la cercanía con nuestros hermanos y hermanas.

Durante la mañana realizamos una jornada médica pediátrica, en la cual pudimos recibir a los más pequeños de la comunidad. Fue un espacio de servicio, escucha y acompañamiento, donde se brindó atención médica, diagnóstico y entrega de medicamentos. Cada niño atendido nos recordó la importancia de una misión que no solo anuncia con palabras, sino también con gestos concretos de amor y cuidado.

Ver llegar a las familias con confianza y esperanza nos llenó el corazón. Como comunidad misionera, comprendemos que servir es también una forma de evangelizar, especialmente cuando el amor de Dios se hace presente en la atención a quienes más lo necesitan.

Por la tarde compartimos una convivencia con los adultos de la comunidad, reflexionando juntos sobre el tema “La Barca de Pedro”. Este momento nos invitó a reconocer que todos estamos llamados a subirnos a esa barca que es la Iglesia, una barca que a veces enfrenta vientos fuertes, cansancio o incertidumbre, pero que sigue avanzando porque Cristo va con nosotros.

En medio de la reflexión, también vivimos un momento muy especial y fraterno: preparamos juntos un pastel imposible. Más que una receta, fue una experiencia de encuentro, trabajo en equipo y alegría compartida. Al final, el pastel se repartió entre las personas de la comunidad, convirtiéndose en un signo sencillo pero profundo de comunión.

Esta visita nos recordó que la misión se construye paso a paso, con presencia constante, con escucha, con servicio y con pequeños detalles que hablan del amor de Dios. Manzanillo sigue siendo para nosotros un lugar de encuentro, aprendizaje y esperanza.

Damos gracias a Dios por permitirnos regresar, por cada niño atendido, por cada familia recibida, por cada sonrisa compartida y por la oportunidad de seguir caminando junto a esta comunidad.

Como decía San Daniel Comboni: “La misión se hace de rodillas.”

Que cada visita, cada servicio y cada gesto fraterno nos ayude a seguir remando juntos en la Barca de Pedro, confiando siempre en que Cristo guía nuestra misión.

LMC Guatemala