Mons. Miguel Ángel Sebastián, obispo Comboniano emérito de Sarh (Chad), nos habla de sus primeros años en el país, anunciando a Jesús en pueblos y comunidades donde no solo no habían oído hablar de Él, sino que “nunca habían visto un blanco”, y de cuál es la situación actual.
Experiencias misioneras
La procesión de la esperanza: El Señor de los milagros
La procesión del Señor de los milagros es una de las manifestaciones de la fe católica más grande de América latina y el símbolo máximo de la identidad y religiosidad del pueblo peruano.
Aquí en Arequipa celebramos esta hermosa fiesta durante tres días, hicimos una procesión por las calles de Alto Selva Alegre acompañados por los sacerdotes.
Familias, vecinos, negocios, colegios e incluso comisarías hacen altares para recibir la imagen con reverencia, ofrecen oraciones y flores a la imagen y también comida a la gente de la procesión y luego se unen a la procesión.
Lo grandioso de esta procesión es la unidad y la esperanza

Representa una iglesia que camina junto al pueblo sanando dolencias, uniendo clases sociales y congregando a multitudes vestidas de morado es señal de penitencia, humildad y devoción.

Belinda, LMC en Perú
Celebrando la alegría de ser niños en El Manzanillo
Con mucha alegría, como Laicos Misioneros Combonianos de Guatemala, compartimos un día muy especial junto a los niños y familias de la comunidad de El Manzanillo, celebrando el Día del Niño.
Fue una jornada llena de sonrisas, juegos, piñata, regalos y momentos para compartir. Pero quisimos que, además de la diversión, este encuentro dejara una pequeña semilla en el corazón de cada niño.
A través de una sencilla evangelización compartimos la Parábola del Buen Samaritano (Lc 10, 25-37), recordando una de las enseñanzas más hermosas de Jesús: amar a nuestro prójimo no solo con palabras, sino acercándonos, ayudando, escuchando y teniendo compasión.
Aprendimos que para ser un “Buen Samaritano” no necesitamos hacer cosas extraordinarias. Podemos serlo al compartir, ayudar a quien lo necesita, acompañar al que está solo, escuchar a un amigo, dar un abrazo o simplemente regalar una sonrisa.
Y quizá esta enseñanza no era solamente para los niños.

Ellos también nos evangelizan con su sencillez, su alegría y su manera de recibir y compartir el amor. Nos recuerdan que muchas veces son las pequeñas acciones las que pueden hacer una gran diferencia en la vida de alguien.
Como comunidad misionera, este encuentro también nos recuerda que evangelizar es acercarnos, compartir la vida y permitir que el amor de Cristo se haga visible a través de nuestras acciones.
Que no pasemos de largo ante quien necesita de nosotros. Que aprendamos a mirar con los ojos del Buen Samaritano y tengamos un corazón dispuesto a detenerse, acercarse y servir.
“Ve y haz tú lo mismo.” — Lc 10,37

Gracias a los niños y familias de *El Manzanillo* por abrirnos nuevamente las puertas de su comunidad y permitirnos compartir un día lleno de alegría, fe y amor.
LMC Guatemala
Continuamos la misión
Hola a todos vosotros, amigos, familiares y benefactores:
Llevamos casi dos meses de vuelta, tras una breve escala en Italia, y la misión nos ha absorbido con las actividades habituales y también con un acontecimiento extraordinario: la celebración de los 80 años de presencia de los Misioneros Combonianos aquí en Mozambique. Hemos dedicado muchas energías a hacer realidad este día y poder compartirlo con tanta gente.
Seguimos aportando nuestro granito de arena y vuestra solidaridad en los distintos ámbitos pastorales y sociales, siempre intentando captar las sugerencias del Espíritu para caminar entre el pueblo macúa con sentido y amor.
Mientras tanto, os enviamos un abrazo y, en cuanto podamos, os enviaremos información más detallada. Que tengáis un buen comienzo del mes misionero y gracias por seguir recordándonos en vuestras oraciones. Con estima y gratitud, un abrazo inmenso

Ilaria y Federica desde Mozambique
La misión se construye caminando
Noche de la filosofía campesina

El pasado 25 de septiembre de 2026 tuvo lugar en la Escuela Familiar Rural (CFR) de Piquiá, en Açailândia (Maranhão), coordinada por los Laicos Misioneros Combonianos, la Noche de la filosofía campesina con el tema: «LA TIERRA QUE NOS HABITA».

Contó con la presencia de todos los alumnos, familiares, grupos de asentamientos de la región e invitados.
Hubo una gran reflexión sobre el tema con discursos, poemas y magníficas actuaciones a cargo de los alumnos y los grupos presentes en el evento.

También se entregaron los certificados a la promoción de graduados que finalizaron sus estudios en el año 2025 y que hoy ya se han incorporado al mercado laboral.
Para poner fin a la velada, tuvo lugar un gran encuentro entre la coordinación, los alumnos, los familiares y todos los presentes en este gran momento de reflexión sobre la Madre Tierra.
Comunidad LMC de Piquiá, formada por dos matrimonios: Xoancar y Dida; Tito y Regimar.






