Laicos Misioneros Combonianos

Comunidad LMC “Ayllu” en Perú

LMC Peru

Ser comunidad es compartir lo que somos con los demás, es ir hasta las periferias.
En este video compartimos lo que vivimos en Villa Ecológica (Arequipa, Perú) y el trabajo que desarrollamos con las personas mayores, niños, familias y enfermos a nivel social y pastoral.

Vean y conozcan nuestro camino, lo que somos, dónde estamos y con quién estamos.


LMC Ayllu en Perú

Fin de semana de animación Misionera en la Parroquia de Vergada

LMC Portugal

LMC PortugalDurante el fin de semana del 20 al 22 de abril se realizó otra animación misionera, esta vez en la parroquia de Vergada a la que pertenece Sofía Coelho que está haciendo formación con nosotros.

Un fin de semana de una alegría enorme, donde fuimos muy bien acogidos por la comunidad y el párroco, el padre António Machado.
El viernes iniciamos nuestras actividades con el grupo de jóvenes y acólitos, pasando por las catequesis del sábado y las eucaristías de sábado y domingo en la que también tuvimos la presencia del P. Francisco de Medeiros, Misionero Comboniano asesor de los LMC en Portugal.

Los fines de semana de animación misionera son siempre momentos muy enriquecedores, entramos en la vida de la comunidad parroquial donde hablamos de nuestra experiencia e intentamos llevarles un poco de la misión, lo que vivimos y sentimos por los lugares donde estuvimos.

LMC PortugalSon momentos donde compartir, que nos enriquecen de una forma increíble y nos hacen sentir que el amor de Cristo, el Buen Pastor, vive en nosotros y en los que nos rodean siempre (incluso cuando creemos que no).

Pudimos percibir cómo es una parroquia misionera y abierta a los demás, a los que más lo necesitan, no es para nada una parroquia cerrada. ¡¡¡Y esto es una gracia muy grande!!! Estos momentos me hacen recordar que yo también estoy en misión en Portugal y aunque de una manera diferente es tan válida e importante como una misión en el extranjero.

Este fin de semana también se ha celebrado el día de las vocaciones, y ¡me siento feliz de poder compartir mi vocación de Laica Misionera Comboniana con los que me encuentro!

¡También quiero compartir con vosotros lo mucho que fuimos mimados! La señora Rosa, doña Sofía y el párroco no dejaron que nada faltase, estuvimos muy bien instalados y las comidas fueron una maravilla. No puedo olvidar a los “Locos por Jesús” (grupo de Jóvenes) y los catequistas que nos dieron siempre apoyo en lo que necesitamos. ¡Gracias de corazón!

LMC Portugal
Sandra Fagundes, LMC

Jóvenes en camino

Este camino con los jóvenes ya cuenta con medio año y la verdad es que cada día sentimos que va más lejos. Desde los primeros días sus vidas se cruzaron con las nuestras y desde ese momento decidimos que de alguna manera teníamos que caminar juntos.

El grupo nació y, aunque sin nombre, fue creciendo con el testimonio de vida de todos.

Ahora son ellos los que llevan el timón. Nosotros plantamos un poco de la semilla que traemos dentro y juntos veremos cómo dará frutos.

Paula y Neuza. LMC Arequipa

Teatro solidario – una fuente de vida

Leiria PortugalComparto con vosotros la que es mi imagen matinal. Aquella imagen de mi ciudad, Linda Leiria, que funciona ahora como telón de fondo para mi mañana de deporte en la que encuentro también a Dios y con él converso. (…) Dialogamos sobre lo que ocurrió el 4 de marzo en “mi” parroquia de Santa Eufemia – un Teatro Solidario llevado al escenario por el TASA (Teatro de Animación de Santa Eufemia): Comedia a partir de las Leyendas de Leiria.

Cuán agradecida estoy a nuestro Padre. En Él confié este Teatro. Muchas fueron las veces que me sentí incapaz. A la memoria muchas veces me venía mi compromiso de Cuaresma que asumí en una oración shemá (oraciones que se desarrollan en Leiria, donde se privilegia el canto y la oración meditada, con inspiración en los métodos de Taizé). Confiar. Confía pues “todo puedes en el que te da fuerza (Filipenses 4:13)”. Confía pues “Dios nunca pide nada que antes Él ya no te haya dado”.

Mientras corro, revivo los momentos en que me desanimé porque las cosas no estaban corriendo tan bien como quería. Pero quiera yo lo que Dios quiere, y sobre todo, que este evento traiga los frutos necesarios a la obra del Señor, a la misión en Arequipa (Proyecto Ayllu) y no más que eso.
Es difícil agradar a todos. Quiero creer que todo lo que hice fue por la Obra del Señor. Después de todo, Jesús no siempre agradó a todos. Y cuán difícil es a veces aceptar las críticas (constructivas o no) y acatarlas en silencio. “Podías hacer a, o b. Pero también podrías hacer c. O quizá d”. Pido perdón por las reacciones menos positivas que he tenido para con aquellos que, aunque yo no lo viera claro, me querían solamente ayudar. ¡Y les debo tanta gracia!

Asumir este evento en nombre de los Laicos Misioneros Combonianos fue vida. Fue vida que se generó, no sólo en mí, sino también en vida que se generó en torno a las relaciones humanas, de las personas que quieren dar(se). Y veo con esta mirada creyente el mundo donde todos (TODOS) somos capaces de amar, todos tenemos un ALMA MISIONERA y (aunque muchas veces en lo escondido) esta necesidad de amar y ser amados. ¡Y es este Amor que debe ser el motor de la vida!

En las semanas anteriores al teatro fuimos invitando a las personas. Muchos dijeron “No puedo”, algunos “No voy, pero compro el billete”, unos cuantos “No sé si voy”, “Yo voy”, “Después de todo no puedo ir”.

Una mezcla de altos y bajos que fueron tejiendo una platea. En realidad, estaba con recelo que la audiencia tampoco fuera suficiente para el TASE (después de todo, actuar en un escenario se hace con más gusto y empeño si el público es numeroso y receptivo). Cuentas hechas, rezaba para que, por lo menos, 50 personas llenasen los bancos de aquel auditorio.
Confía Carolina. Repetía en mí esta frase.
Si supieran la emoción contenida en mi corazón cuando, en esta tarde de domingo que ya ansiaba hace tanto tiempo, llegaron para ver el teatro cerca de 130 personas.

No puedo dejar de agradecer a los presentes, como tampoco a los que estaban de otra forma, en oración, espiritualmente, en pensamiento.

Agradezco también al TASE que de forma gratuita y generosa se dispuso a poner su talento teatral a rendir, colocando a la platea a reír a carcajadas (yo misma lloré de risa).

Agradezco a los varios patrocinadores (unos mencionados en los flyers, otros que prefirieron su anonimato). Y por encima de todo, agradezco a Dios por los frutos de este Teatro Solidario que, mucho más allá de los financieros, son frutos vivos en las relaciones que se establecieron, en el diálogo implicado para su concreción, en los pensamientos que surgieron en la cabeza de cada uno de los colaboradores cuando decidieron contribuir.

¡Muchas gracias a todos!
Desde el fondo de mi corazón, mi más profundo gracias. Y aquí nacieron más “mil vidas para la misión”.

Estoy segura que en todo lo que hicimos tuvo la mano de Dios y de un amigo nuestro, San Daniel Comboni.
LMC Carolina Fiúza