
Alberto de la Portilla
El Consejo General MCCJ: “Un deseo de paz y esperanza para la Navidad 2022”
«No teman, les anuncio una gran alegría, que lo será también para todo el pueblo: Les ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Mesías, el Señor» (Lc 2,10-11)
Queridos hermanos
Enviamos a todos ustedes y a sus comunidades un deseo de paz y esperanza para la próxima Navidad.
Invitamos a todos y a cada uno a hacer resonar de nuevo en nuestras vidas y en las de nuestras comunidades el anuncio del ángel a los pastores (“Paz en la tierra a los hombres que Dios ama”, Lc 2,14b), seguros de que el anuncio, como sucedió con los pastores, nos hará también a nosotros “contemporáneos del acontecimiento”. Un acontecimiento que nos hace “redescubrir la clave de nuestra existencia redimida, la alegría de vivir, el gusto por lo esencial, el sabor de las cosas sencillas, la fuente de la paz, la alegría del diálogo, el placer de la colaboración, el deseo del compromiso histórico, la maravilla de la verdadera libertad, la ternura de la oración” (Don Tonino Bello).
El “no temas” del ángel también nos anima hoy a no rehuir los retos que se nos presentan en nuestra vida cotidiana. Una vida cotidiana a menudo plagada de preocupaciones, desánimo y violencia -provocados por diversos factores- que corroen nuestra confianza en la vida y la esperanza en el futuro. Sin embargo, “el creyente tiene algo en su corazón que le apremia, le mueve, moviliza todas sus energías: es la ‘alegría del Evangelio’, su incomparable novedad. Quien cree, incluso en la relación con quien está lejos, no puede renunciar a querer comunicar la formidable diferencia y el exceso, el “más” y el “más allá”, que son constitutivos del Evangelio” (Cardenal Carlo Maria Martini). Por eso, el anuncio de alegría del ángel se convierte en una indulgencia, un freno al pesimismo, un respiro en el sufrimiento y las decepciones que endurecen nuestro corazón, y se transforma en una fuerza penetrante de confianza en el futuro que se regenera en la “paciencia del presente”, una paciencia capaz de revitalizar la mirada más auténtica sobre la historia y de interpretar los acontecimientos, captando su verdadero sentido o, al menos, su horizonte posible.
Esa paciencia nos impulsa a declinar las tres dimensiones esenciales de la Navidad: escuchar y dialogar, para captar los gemidos de los territorios y de las personas que los habitan, y comprometerse a promover relaciones y entornos seguros en el presente y en el futuro; acoger, como fruto de la proximidad, el servicio y el cuidado, tocando las múltiples heridas de las personas que sufren (jóvenes, migrantes, discapacitados, familias, víctimas de la guerra); y profecía, para iniciar procesos y anticipar, con propuestas significativas e incisivas, la transformación de nuestras vidas y las de las personas a las que servimos, como fruto del coraje de dar la vida por los demás y, sobre todo, porque nosotros mismos estamos enamorados de la vida. Dentro de unos días comienza el mandato de los nuevos Consejos Provinciales en todas las circunscripciones. A todos ellos les enviamos nuestros más sinceros buenos deseos, confiando su servicio a María, Madre del Príncipe de la Paz y Madre de todos los pueblos de la tierra, para que les acompañe, apoyando su capacidad de interpretar con disponibilidad y gratuidad la confianza que han recibido de sus hermanos de circunscripción. A todos vosotros, y a todos los miembros de toda la Familia Comboniana, os deseamos una feliz Navidad y un próspero 2023, para que continúe para todos el redescubrimiento de nuestra Familia como “cuna de vida y de fe”, lugar de acogida y fuente de esperanza y de paz para toda la humanidad.
Por último, exhortamos a todos a implorar fervientemente al Príncipe de la Paz que traiga consuelo a todos los corazones heridos, así como a las naciones probadas por guerras y crisis de todo tipo, para que todo hombre y toda mujer puedan disfrutar de una vida digna y serena.

¡Feliz Navidad para todos!
El Consejo General
Nuestra actividad de último trimestre en los LMC de Ecuador
A fines de noviembre del 2022, recibimos la visita de nuestro Asesor Nacional, P. Enzo Balasso, MCCJ, quien estuvo en Guayaquil para promocionar el Calendario 2023 de la Familia Comboniana en algunas parroquias de la Arquidiócesis, en cuyo mes de Agosto de 2023, lo dedican a los Laicos y se hace una invitación general a participar en los LMC.
Fue una oportunidad muy agradable para nuestra comunidad laical el poder acompañar al P. Enzo en estas visitas de grupos parroquiales de la periferia y sacerdotes del norte de Guayaquil, P. San Lucas Evangelista, de Mucho Lote; P. Jesús El Buen Pastor, de Vergeles; y, P. Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, de Vergeles, en que se aprovechó para dar pequeñas charlas y recordatorio de las diversas animaciones misioneras realizadas en años anteriores.


De igual manera, desde el presente año hemos mantenido un espacio de convivencia como Familia Comboniana entre los sacerdotes, hermanos y laicos que estamos en Guayaquil, a través de una misa y compartir mensual, que se realiza el último martes de cada mes; y, en esta oportunidad la realizamos con nuestro Asesor nacional.
Entre las actividades pastorales que desarrollamos los LMC está el acompañamiento y participación en la parroquia Inmaculada Concepción de Guayaquil, como Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, quienes durante este año acudimos a la preparación y formación para la renovación del ministerio a nivel Arquidiocesano, siendo así que el sábado 10 de diciembre de 2022, se realizó la ceremonia en la Catedral de Guayaquil celebrada por Mons. Gustavo Rosales, Obispo Auxiliar de Guayaquil.
Hemos tenido espacio para la promoción vocacional y puesta en conocimiento de nuestro movimiento LMC, tales como, el 17 de diciembre de 2022, la participación con el Grupo “Raíces de Esperanza” en el compartir por Navidad para niños y familias del sector “Valdivia” ; y, el 18 de diciembre de 2022, celebramos la misa de acción de gracias por el día del LMC Internacional en la Parroquia Verbo Divino, actual parroquia comboniana, ambas zonas conocidas como periferia del sur de Guayaquil en donde viven familias de bajos recursos económicos.


Adicionalmente, el viernes 30 de diciembre estaremos compartiendo con los diferentes grupos misioneros y pastorales que se reúnen en el Centro Cultural Afroecuatoriano de Guayaquil, a fin de encontrarnos como familia y con otros laicos que comparten nuestro carisma comboniano.

¡Felices Fiestas a todos!
Abg. Susana Ortega Delgado, LMC
Retomando el camino LMC en México…
En México, después de participar en nuestro encuentro continental de Perú, nos reunimos el 15 de octubre en una reunión extraordinaria convocada por nuestro asesor MCCJ, el P. Filomeno Ceja, para conocernos mejor, espacio donde se realizaron las elecciones de los encargados nacionales de nuestro grupo: Beatriz Maldonado, coordinadora; Hortensia Licona, Economía; Silvia Tapia, animación misionera; Adán Aguilar, formador y Rocío Quintero, Justicia y paz. Nos dimos a la tarea de establecer las líneas de acción concretas para que cada comisión retome el camino a partir de nuestra realidad nacional siendo conscientes de que es necesario actualizarnos y redescubrir el campo de acción concreto a recorrer.
Hemos realizado un cuestionario diagnóstico que nos facilitará la realización de nuestro plan de trabajo para el 2023, en diálogo con los coordinadores estamos analizando lo que podremos realizar el siguiente año. Ya se actualizó el organigrama y está la tarea de leer nuestro directorio para revisarlo y modificar lo que sea necesario renovar. También, en la medida de nuestras posibilidades, estamos realizando nuestras aportaciones atrasadas para poder cumplir con nuestra aportación al fondo común internacional y gracias a la colaboración de dos bienhechores podremos enviar algo para las comunidades de Kenia y Mozambique, se ha realizado un tríptico para promover las vocaciones en la familia comboniana dentro de nuestras animaciones misioneras.

Fuimos invitados a participar en la semana de Teología UIC, nos ofrecieron participar de este encuentro el tema central fue “Corresponsabilidad y participación del Laico en la Vida y Misión Evangelizadora de la Iglesia” fue muy enriquecedor poder vivirlo. Son espacios en los que nos permite recibir formaciones que nos ayudan en nuestra madurez cristiana actualizando nuestras formas de servir en nuestra iglesia.
El p. Filomeno se dio a la tarea de visitar los grupos locales y saber la realidad de cada uno. Por el momento hace falta visitar a los de Monterrey quienes nos han compartido que están apoyando en las animaciones misioneras; también se hizo acompañar por Manuelita, Rosy y Minerva, para visitar la parroquia de Metlatonoc para hacer un análisis de la realidad que nos permita tomar una decisión ante las necesidades que encontramos y lo que podemos aportar, es un pueblo con una riqueza en sus tradiciones y la forma en que se ha conservado la fe, ya que se vio y se comentó la necesidad de una presencia laical comprometida en la parroquia, siendo necesario tener un lugar digno para volver abrir una experiencia de misión como LMC en coordinación con los MCCJ y la parroquia.
Por gracia de Dios tuve la oportunidad de cerrar este año litúrgico participando de una asamblea en las Obras Misionales Pontificias del Episcopado Mexicano OMPE, en el XIX encuentro nacional de Institutos Misioneros Laicos Ad Gentes “MILAG”, nos hemos presentado y hemos puesto en común la forma en que acompañamos a las personas que quieren formar parte de nuestro grupo describiendo brevemente nuestro proceso formativo; gracias a la guía de formación internacional que tenemos fue sencillo explicarlo.
Nos presentaron el proyecto misionero “Laicos en Salida” que será enriquecido y puesto en marcha a partir de este encuentro hay una figura muy importante que es el “Animador Diocesano de Misiones Laicales Ad gentes” que nosotros propondremos a las diócesis y que será nombrado para trabajar en comunión con el MILAG y las OMPE. Hemos propuesto candidatos que pudieran ejercer este servicio junto con el director diocesano de misiones y su equipo.

Ante el inicio de este año litúrgico, ya pronto a iniciar hemos programado “Celebrar el día del LMC” de forma virtual, este Tercer Domingo de Adviento, rezando el rosario misionero, cada grupo local va a dirigir un misterio, será un momento de oración que nos ayude a la integración como grupo, en la alegría de reunirnos para celebrar que compartimos nuestro ser LMC y nos sintonizamos en nuestro que hacer misionero. Meditando la vida de Jesucristo bajo la intersección de nuestra madre la Virgen María. Unidos desde la Oración para el bien de la misión seguimos en comunicación.
Beatriz Maldonado, LMC México
Segunda parte de la Asamblea Africana en Cotonou
Después de una intensa semana de deliberaciones, presentaciones y trabajo en grupo tratando de encontrar soluciones y posibles sugerencias para hacer avanzar al grupo LMC, los miembros de la 4ª Asamblea General Africana hicieron una lluvia de ideas sobre cómo hacer que el LMC en África sea más autónomo en tres niveles: económico, organizativo y de formación.
Para que los miembros del LMC en África alcancen la autonomía económica, cada grupo debería esforzarse por llevar a cabo otros proyectos generadores de ingresos, aumentar las contribuciones de los miembros, utilizar procedimientos adecuados de rendición de cuentas para ayudar al grupo de forma transparente y viable a aumentar la confianza de los miembros LMC y de los donantes para que los patrocinen. Deberían poner en marcha fórmulas para dejar gradualmente de depender del MCCJ.
Los miembros del LMC deberían asumir la gestión de los grupos y ser reconocidos como aquellos que pueden depender de sí mismos, ya que un día los MCCJ dejarán el grupo. Se les animó a formar a los miembros del CLM como formadores para liberar la presión de los MCCJ, que actualmente son los formadores de los grupos.
La 4ª asamblea se mostró entusiasmada con el reconocimiento legal eclesiástico y cívico. Insistieron en la necesidad del reconocimiento, ya que les permitirá desempeñar sus funciones libre y abiertamente, sin el rechazo de ningún sector. Además, esto puede darles cierto poder de negociación a nivel civil en términos de trabajo. Insistieron en la necesidad de ser reconocidos por el derecho canónico como asociación privada de fieles.
Una vuelta por Cotonú
Tras una ajetreada semana de incesantes debates, los miembros se tomaron un día libre para relajarse y contemplar la belleza que ofrece la naturaleza del país de Benín, concretamente la ciudad de Cotonú. El viaje comenzó con la visita a una de las comunidades de San Daniel Comboni. Se trata de una comunidad de 3 Hermanos Combonianos. Gestionan un centro de conferencias de alquiler. El huésped puede decidir si se aloja o alquila. Dispone de cocina para pensión completa. Se ha convertido en el centro de conferencias de la ciudad de Cotonú y sus alrededores.
A continuación visitamos uno de los seminarios más antiguos de África occidental. Es el único seminario de Costa de Marfil, Benín, Togo y Ghana. El Seminario Mayor de San Galo ofrece un entorno sereno de silencio que le confiere la atmósfera propicia para el aprendizaje. Visitamos la capilla y vimos las tumbas de grandes misioneros. Los diseños arquitectónicos son impresionantes y representan los antiguos diseños de la época. Fue construido en 1914.
El Padre Leopold, que fue nuestro guía, nos llevó a uno de los lugares históricos de Benín que es visita obligada para cualquier visitante. La basílica de la Inmaculada Concepción, construida en 1909. Fue la primera iglesia de Benín. En su interior se encuentran las tumbas de dos grandes misioneros venidos de Francia y Portugal. Fue la primera basílica construida en África occidental. Lo que hace única a esta iglesia es que justo enfrente hay un santuario tradicional conocido localmente como VUDU. Creen en los dioses de sus antepasados y se han negado a abandonar esta práctica con el cristianismo. Uno de los santuarios que visitamos es el “Templo de las Pitones”.
Nuestro guía nos cuenta que fueron sus antepasados quienes donaron el terreno donde se levanta la basílica. La iglesia y el templo de la pitón coexistieron pacíficamente desde entonces sin interferir la una con la otra religión. En el Vudú creen que son ayudados por el dios pitón. Desde el recinto del templo de pitón, vimos el iroko “Árbol” que ahora se ha secado y que tiene 400 años y otro gran árbol (baobab) que dicen que tiene 600 años. El guía nos hizo pasar tras explicarnos brevemente la historia del lugar. Por primera vez nos encontramos cara a cara con la serpiente, tras asegurarnos que no es venenosa. El guía nos invitó a sostener a su dios, la pitón. Colocó la pitón en mi cuello y la serpiente empezó a desplazarse hacia mi barbilla. Bueno, tu suposición es tan exacta como la mía de lo que estaba pasando en mi mente. Nos llevaron a una pequeña habitación, pero después de quitarnos los zapatos. Dentro de la habitación había 50 pitones, que se podían pisar fácilmente o confundir con un tronco, ya que la habitación estaba mal iluminada. Tras salir del templo fuimos a un restaurante local a compartir un buen almuerzo.

Posteriormente, nos dirigimos a ver la catedral de Cotonú “Madre de María”. Su pintura de colores rojo y blanco la convierte en una bella arquitectura digna de admirar. Es un gran lugar de culto y detrás de la catedral se encuentra la emisora de radio de la iglesia católica.
Posteriormente nos acercamos al estado de fútbol, pero no pudimos entrar en el estadio porque estaban en obras. Pasamos por la casa del estado de Benín pero nos detuvimos en el monumento nacional de Benín. El diseño de la estructura de la estatua que es de casi 50 metros de altura se erige en medio de una plaza donde la gente descansa mientras se hace fotos con la Amazona. Según los historiadores, es un símbolo que representa a las mujeres que lucharon contra los franceses cuando éstos quisieron colonizar su país. La alta “amazona” con un cuchillo y un rifle en la mano no es alguien con quien bromear.

Tras recorrer la calurosa ciudad de Cotonú, nos dirigimos a la playa, algunos de nosotros sólo hemos leído sobre el océano Atlántico. Nos encontramos cara a cara con el gran revuelo de las olas, los rugientes sonidos del agua al salpicar la orilla haciendo una espectacular retirada que nos deja mojados hasta las rodillas. Qué manera tan maravillosa de refrescarse mientras contemplamos la puesta de sol. Mostrando una gran bola de color naranja mientras desaparece en las aguas del océano en el horizonte. De vuelta a casa visitamos la última comunidad de los Combonianos, la iglesia católica de San Francisco de Asís. Su proximidad al océano y a los aeropuertos la convierte en un mirador para ver despegar los aviones y la brisa fresca del atardecer relaja la mente y el cuerpo.
El sábado nos dedicamos a las deliberaciones serias, a las resoluciones y, más tarde, a la fiesta final, ya que era nuestro último día de asamblea. Creemos que con lo que hemos acordado en la asamblea africana, cada miembro de la asamblea tiene algo que llevarse a casa y poner en práctica, de modo que en la próxima asamblea, en 2025, seamos testigos de una gran mejora en nuestros grupos de LMC. Los miembros también tuvieron la oportunidad de elegir un nuevo equipo de coordinadores a nivel continental: Hani Chafik, Justin Nougnui y Martin Juma.
Un saludo, Martin Juma, LMC Kenia












