Laicos Misioneros Combonianos

Vía crucis

Way of the cross

Hace un par de años nos unimos al padre Sixtus Agostini, MCCJ, para celebrar la liturgia del vía crucis un viernes Santo en la parroquia de la misión de Kege, a una hora en coche hacia el sur desde la ciudad de Awasa. El viernes santo es la celebración de la muerte de Jesucristo y el vía crucis es una representación de su pasión: los momentos finales que llevaron a si crucifixión. Que preciosa bendición fue el caminar en este vía crucis acogidos por nuestros hermanos y hermanas de Kege.

En la zona de Kege hay un valle arcilloso y húmedo que proporciona un suelo fértil a los campesinos y eta flanqueado por colinas rocosas. Dejamos la carretera principal de asfalto y condujimos otros 20 kms hasta llegar a nuestro destino. Adelantamos a muchas personas que caminaban cargando grandes cruces de madera hechas por ellos mismos. Nos preguntábamos si se unirían a la procesión del vía crucis y desde que distancia llevarían caminando. Cogimos a cuantos pudimos en el camión, y veíamos atónitos por la ventanilla pequeños grupos de personas cada pocos cientos de metros caminando diligentemente cruces en mano.

Llegamos a las 9:00 am a la capilla local. Para nuestra sorpresa había unas 200 personas rezando en silencio en la sencilla capilla. Nadie dijo una sola palabra cuando entramos. La capilla estaba construida según la costumbre local con barro mezclado con paja cortada apilado y alisado sobre un esqueleto de madera. Se notaba un intenso aroma a tierra desde la entrada. Maggie y yo nos sentamos en un banco de madera atrás.

Pronto salimos de la capilla en procesión. Nos dimos cuenta que éramos los únicos que no llevábamos cruz, Maggie cogió dos pequeñas ramas del suelo y un poco de hierba y intentaba unir las ramas. Los niños rápidamente se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo y al instante numerosos adolescentes fueron al rescate con hojas secas de palma y ataron la cruz de Maggie. Ella sacudió el barro de los palos y la levanto como hacían todos. Esta espontánea fabricación provoco risas y amplias sonrisas a nuestro alrededor.

Los adolescentes llevaban una gran cruz al frente y en sus mochilas un megáfono, receptor y baterías. El megáfono crepitó y el padre Sixtus comenzó la procesión del vía crucis con la primera estación. Se leía el pasaje del evangelio y lo seguía una reflexión y oraciones. El tono era solemne y penitencial con la gente cantando en respuesta a las oraciones. Cuando el padre Sixtus comenzó a leer la bendición final e la primera estación, para mi sorpresa todo el mundo se arrodilló en el lugar que estaba, ya hubiese barro (había llovido la noche anterior), estiércol de vaca o piedras. La gente se había vestido para la ceremonia pero no dudaban en hincar las rodillas en el barro con humildad de corazón siguiendo el espíritu penitencial del día, Viernes Santo.

Todos nos levantamos y comenzamos a caminar. La procesión seguía tras la cruz de madera central con un canto sombrío. Repetimos los mismos gestos 13 veces más en cada estación del vía crucis. La procesión recorrió unos 5 kms a través de la ciudad de Kege y algunos campos cercanos. A lo largo del camino Maggie y yo estábamos asombrados por la novedad, y muchos niños pequeños se apretaron junto a nosotros para acompañarnos. Según caminábamos y rezábamos, todas las personas que habíamos visto desde el coche se unieron al grupo. Al final del acto pasamos de ser 200 a unos 750. Maggie y yo nos sentimos tocados por cómo la gente vivía tan profundamente estos días santos. La gente había caminado horas para poder caminar un poco más. Deseaban estar presentes con Jesús y caminar con El.

Durante las estaciones finales la procesión por las laderas del valle, asemejando la ascensión al Calvario. La cuesta era empinada de modo que había que usar las manos en las piedras y apoyarse en pequeños arboles. Así fue la manera de celebrar el vía crucis. Era digno de ver ese gran grupo de personas subiendo la ladera rocosa y deteniéndose en el camino para rezar una estación. Maggie y yo también trepamos. Todo el mundo alrededor parecía pensar que no íbamos a hacerlo. Niños pequeños y ancianas extendían sus manos para ayudarnos en lo pasos y recodos difíciles. En un momento me resbale sobre una zona de de grava suelta y 100 personas contuvieron el aliento al unísono.

Llegamos todos juntos al final de la subida y todo el mundo se sentó entre los matorrales y las rocas. La procesión dio paso a la celebración de los oficios del Viernes Santo, que el padre Sixtus comenzó con el megáfono. A los pocos minutos el cielo cambió de soleado a tormentoso y comenzó a llover. Y llovió fuerte. Todo el mundo se apretó bajo los pocos paraguas que la gente había llevado. Maggie y yo pronto tuvimos apretados a 7 niños bajo nuestro paraguas. La liturgia continuó y todo el mundo intento no perderse nada de lo que decía el megáfono sobre el ruido de la lluvia.

La comunión fue distribuida bajo paraguas, y la lluvia y la liturgia concluyeron a la vez. Todo eran sonrisas alrededor, por la alegría de haber completado las 3 horas de procesión y por haber permanecido juntos bajo el sol, el barro, la cuesta y la tormenta. Al final de la celebración se distribuyeron Guisantes secos tostados para los presentes.

Esta historia no es original ni única. Es la recopilación de una escena que sucedió en un lugar desconocido del mundo en desarrollo, Una escena donde gente que vive en la pobreza material más extrema, se juntan y dirigen sus corazones a Dios. La gente no acudió a escuchar una lectura teológica de la pasión de Jesús ni a participar de la pascua por obligación. Ellos acudieron simplemente a caminar porque aman a Jesús y le quieren expresar su gratitud por el amor que El les ha mostrado.

Frente a esta clase de fe yo solo me puedo sentir humillado.

– Mark & Maggie Banga

Laicos Misioneros Combonianos en Awassa, Etiopia

Estimados miembros de las comunidades de LMC de Mongoumba y Carapira

ComboniVuestra llamada a todos los LMC del mundo sobre el futuro de la presencia de los LMC en las misiones de Mongoumba (República Centroafricana) y Carapira (Mozambique) es de manera particular para los LMC africanos, una llamada urgente a la misión ad gentes.
El Comité africano, reunido este jueves 8 de enero de 2015, se solidariza con vosotros en la oración para redundar vuestra llamada de socorro. Pedimos al Señor de la cosecha para que dé, con la colaboración de los MCCJ y las hermanas combonianas, los primeros LMC africanos capaces y disponibles para partir a la misión según el Plan de Comboni para la Regeneración de África, expresado en el eslogan: “Salvar África con África”.
Deseamos la presencia de los LMC en las bellas misiones de Mongoumba y Carapira, al lado de los misioneros y las misioneras combonianas. Lanzamos una llamada apremiante a los LMC africanos para que siguiendo las huellas de los LMC europeos y americanos, salgamos voluntariamente de nuestros países y respondamos así a la llamada del Señor que nos envía a África para “hacer causa común con los más pobres y abandonados de la República Centroafricana y de Mozambique.
No queremos que sean cerradas estas dos misiones que nos dan entusiasmo para ir más lejos. Os animamos a seguir serenos. Entre tanto, solicitamos la intercesión de la Santa Virgen María y de San Daniel Comboni para que el Dueño de la cosecha nos ayude a encontrar las personas que garantizarán el relevo.
Teniendo en cuenta que hay grupos de LMC que disponen de laicos preparados en los dominios de la salud, la educación, de Caritas, de la pastoral, de Justicia y Paz… pedimos a esos grupos de priorizar el discernimiento de la vocación para la misión ad gentes. Esta responsabilidad concierne a los coordinadores provinciales y los capellanes y debe ser realizada dentro de las condiciones y de las exigencias requeridas.
Finalmente, quisiéramos recordar a todos los LMC de África que “la primera y prioritaria contribución de los LMC consiste a ofrecerse a la acción misionera de la Iglesia para ser enviados a la misión” (Mt 28, 16-20).

Saludos fraternos

El Comité africano de los LMC

  • Dido Likambo Kwadje (LMC Congo)
  • Innocent Mweteise Kabareme (LMC Ouganda)
  • Marcia Costa (LMC Mozambique)
  • Mumbere Musanga Joseph (Superieur de la Province du Congo)
  • José Luis Rodríguez López (Superieur de la Province de Mozambique)

Convivencia Trujillo 2015 (encuentro nacional LMC-Perú)

Encuentro Trujillo 2015   Los días 20, 21 y 22 en la ciudad de Trujillo (norte del Perú) se llevó a cabo la convivencia 2015, este encuentro se realiza una vez al año y es a nivel nacional.

Es un espacio en el cual podemos todos los LMC, incluyendo extranjeros, compartir experiencias sobre nuestra labor misionera: ad-gente, campos de misión, pastoral y animación misionera.

Gracias a la acogida de la Comunidad MCCJ en Trujillo, los LMC pudimos compartir gratamente una parte de nuestras vidas con nuestros hermanos LMC de Trujillo y su asesor P. José Chinguel; no faltaron los espacios de oración, reflexión, debate y el compartir de las labores cotidianas de la vida laical misionera.

Encuentro Trujillo 2015 (1)En esta ocasión trabajamos bajo el marco de “las conclusiones de Guatemala” a partir del cual pudimos hacer nuestra las propuestas integrándolas dentro de nuestras prioridades para este año y el siguiente. Acudimos al encuentro 8 Laicos de Lima más los 7 de Trujillo, lamentablemente algunos hermanos no pudieron asistir debido a diversas circunstancias, contamos también con la presencia de Anna, joven misionera alemana que presta su servicio en Arequipa; en esta reunión llegamos a conclusiones concretas para realizar en el presente año y dirigidos a lograr nuestros objetivos y metas juntos como una sola comunidad de Laicos Misioneros Combonianos del Perú.

¿Por qué convivencia?

Encuentro Trujillo 2015 (2)Es mi tercera convivencia como LMC y una vez más se reafirma mi vocación misionera. Es una alegría saber que no estoy sola sino que conmigo hay otros que sienten el llamado para servir en la periferia. Cada testimonio ha sido para mí una convicción que vamos por buen camino y lo mejor que el Señor estuvo presente inspirando y dirigiendo nuestra labor.

Esta experiencia, en la que nos hemos reunidos para compartir nuestra vida, nuestras alegrías y porque no también nuestras dificultades, es la vivencia junto al hermano, dejarse oír y ser acogida gratamente, pero junto a Jesús que nos llama a compartirlo como comunidad que tiene un mismo corazón.

Encuentro Trujillo 2015 (3)Este espacio donde cada uno se presenta como es, con sueños, ánimo, pero también débil y con temores, nos hemos podido ver a nosotros mismos reflejados en el otro. Fue un momento oportuno también para profundizar y reflexionar nuestro ser misionero.

Rocío Gamarra LMC – Lima

Reunión aspirantes LMC en Ghana

GhanaHemos celebrado nuestra reunión este 14 de febrero, primero tuvimos una charla sobre Espiritualidad comboniana que fue presentada por nuestro Director Espiritual el Padre Godwin Kornu. En primer lugar, nos mostró los libros que nos pueden ayudar en nuestro viaje: “Los escritos de Comboni”, “La pasión de una vida” de Don Lozano, “Como Herederos” de Francesco Pierli. A continuación, explicó el significado de la palabra Espiritualidad como la manera en que una persona experimenta a Dios, a él mismo y al mundo del que él/ella forma parte. La espiritualidad debe estar conformada por Cristo, por su influencia, por el tiempo y por nuestro ambiente. Y hablando de espiritualidad de una persona esta exige que pase a través de la vida, de la historia de la persona, de la forma en que experimenta a Dios. Y esta experiencia de un individuo es única. Padre ayúdanos a descubrir que el “corazón lleno de amor es un corazón que sufre” y “que lo que es bueno no es relativo”, que significa que lo que es bueno no puede ser determinado por una tradición o una cultura. Lo que es bueno es bueno por sí mismo. El relativismo es uno de los puntos que el Papa emérito Benedicto más condenó. (El tema es muy amplio por lo que por ahora es sólo una introducción).

Ghana

Después de la presentación, tuvimos un debate. Se leyeron las actas de la última reunión y se hicieron algunas correcciones. De los asuntos planteados, nos pusimos de acuerdo para tener una cantidad que pagar a partir de ahora hasta la próxima reunión. Por fin, decidimos tener un retiro el día 14 de marzo para hacer preparar el tiempo de Cuaresma. A continuación, la reunión se concluyó con la oración y bendición. Para finalizar tuvimos un ágape.

Justin Nougnui, coordinador.

“Estuve preso y me fuiste a visitar”

Emma Entre las diversas actividades pastorales de la parroquia de Santo Domingo, dirigida por los misioneros combonianos en Nova Contagem, también está la pastoral penitenciaria, a cargo de 15 voluntarios, incluyendo los Laicos Misioneros Combonianos, que son parte de la parroquia.

Todos los martes y miércoles por la mañana, el grupo se reúne para visitar los pabellones de la prisión de máxima seguridad Nelson Hungría, situada en Nova Contagem, con cerca de 2.000 reclusos. La reunión es a las 08:00 en la plaza junto a la prisión.

La realidad carcelaria en Brasil, como en otras partes del mundo, sufre de un alto hacinamiento debido a un sistema penitenciario con poca atención a la recuperación de los presos.

Las prisiones de Minas Gerais, por ejemplo, pueden recibir 32.000 presos, divididos en 144 prisiones en realidad son 54 mil las personas recluidas en las distintas unidades. Esta situación sólo consigue empeorar las condiciones de vida de los presos, con un objetivo más de castigar que de re-educar y re-socializar, con graves violaciones de los derechos humanos.

Emma La acción y el compromiso del grupo de Pastoral Penitenciaria, compuesto principalmente por mujeres, es creer en un trabajo de promoción de la dignidad humana, el respeto por los derechos humanos, y la superación de los límites del sistema penitenciario actual en favor de un modelo que permita la recuperación y la reintegración efectiva de la persona.

Lo más importante de nuestra actividad pastoral es el testimonio de un Dios que no discrimina a nadie, en un lugar marcado por el desprecio, los prejuicios y la violencia, haciendo nuestras las palabras del Evangelio: “Yo estaba en la cárcel, y me fuiste a visitar”. Es la pedagogía de Jesús, método, modelo, que dirige el camino de esta pastoral, reconociendo el rostro de Dios en cada persona, incluidos en los presos.

Hay muchos desafíos y dificultades en nuestras actividades pastorales, como el exceso de burocracia que a menudo retrasa y complica nuestro trabajo, con controles, restricciones en las visitas, permisos limitados; pero con coraje este pequeño grupo de voluntarios se enfrentan a las dificultades. Esto ha permitido en 2014, la creación de dos grupos de catequesis dentro de la prisión. Y fue posible que algunos reclusos que lo habían solicitado recibieran los sacramentos.

EmmaPara esto son fundamentales los momentos de formación permanente que hacemos los fines de mes, con un espacio dedicado a la programación y la formación, que permite a los agentes de pastoral de prisiones aprender las acciones que ayudarán a mejorar las visitas a la prisión y la relación con los internos. En esto también ayuda las formaciones llevadas a cabo por la diócesis.

En síntesis este sería el trabajo de la pastoral penitenciaria. Una actuación sencilla que da la mano, encontrándose con rostros concretos, escuchando las historias de vida, de los que están al otro lado de los barrotes, con el fin de dar testimonio de la dignidad de todo ser humano, ya que como dice el Evangelio: “En esto reconocerán que sois mis discípulos, en que os améis unos a otros ” (Jn. 13, 35).

Emma Chiolini, Laica Misionera Comboniana