Laicos Misioneros Combonianos

Feliz Pascua a todos desde Brasil

Queridos amigos y amigas, les deseo una feliz Pascua, desde aquí en Nova Contagem, Minas Gerais. El domingo de Pascua es un día de alegría, de vida, de Liberación. Las fotos que adjunto describen un momento de nuestro grupo LMC celebrando el Jueves Santo, lavar los pies unos a otros.

Continuamos nuestro viaje con valentía, compromiso, servicio y pasión, sabiendo que la vida triunfa sobre la muerte y que el amor la hace nacer de nuevo, siempre.

¡Feliz Pascua a todos!

Un abrazo.

Con cariño Emma (LMC italiana en Brasil)

¡¡¡Aleluya, Aleluya!!!

Pascua LondresEl día de la alegría ha llegado.

¡Cristo ha resucitado de la muerte!

Alegrémonos y miremos el futuro con confianza. Hagamos que este tiempo especial sea el tiempo de la Fe y de un encuentro real con el Señor Resucitado. Que la alegría de este maravilloso evento  llene nuestros corazones  y nos anime y nos haga brillar cada día de nuestra vida.

Acholi´s team

[España]: «CARISMA COMBONIANO: Las ramas del árbol»

Familia CombonianaCreo que cuanto más nos sentimos desafiados, mayor puede ser el convencimiento para aceptar tal desafío.

Siempre hemos sabido que la presencia de los laicos en la misión evangelizadora de Daniel Comboni fue una realidad desde los inicios de su apostolado. Sin embargo, sentir decir al ponente del “work shop” sobre el PLAN PARA LA REGENERACIÓN DE AFRICA, Joaquín Valente (misionero comboniano) que siendo una intuición fundamental del Plan, la Familia Comboniana: Religiosas(os) y Laicos (as), el CARISMA es como un árbol con sus ramas que si alguna de éstas se separa de dicho árbol, deja de tener vida y el árbol entero es afectado.

La fidelidad a nuestro Carisma Comboniano no deja de cuestionarnos e invitarnos a vivirlo cada vez más profundamente y el deseo de crecer en la unión entre las diferentes RAMAS de la Familia Comboniana nos lo vamos despertando mutuamente a través del conocimiento mutuo.

Personalmente, y no he sido la única, he constatado con gran gozo que en este encuentro ya conocía a todos los Laicos (as) Combonianos, cosa impensable solo hace unos años. Este conocimiento crea lazos de amistad, cariño y comprensión de los diferentes estilos de vida que vive la Familia Comboniana.

Con gran alegría he vivido este encuentro; los 20 años vividos en Uganda me han enriquecido a nivel de colaboración con las demás fuerzas apostólicas y he experimentado la alegría de la unión. En la actual realidad española puede ser más fatigoso este camino de colaboración y unión, pero si en otros Continentes y contextos se puede colaborar aún sin tener el mismo CARISMA, ¿no vamos a conseguirlo entre los miembros de esta Familia Comboniana?

Creo que la unidad nos desafía, tanto a las Misioneras Combonianas, como a los Misioneros Combonianos y a los Laicos(as) Misioneros Combonianos. Creo también que el camino a seguir sea la escucha de la Palabra de Dios, la escucha de la grandeza del legado de Comboni (Carisma) y la escucha de cada uno de nosotros, para comprender como debemos ser fieles y enriquecernos con la novedad que cada uno aportamos en el momento actual de nuestra historia.

El orgullo de tener un Fundador con intuiciones (PLAN) tan divinas y humanas, lo hemos experimentado y esto ha aumentado nuestros deseos de crecer en unidad. Lógicamente, primero siendo “EL CENÁCULO DE APOSTÓLES” que Comboni quería de nosotros.

Personalmente creo que tenemos que enfrentarnos a un gran desafío: ¿Estamos llamadas (os) a abarcar todos los campos de apostolado que encontramos a nuestro alrededor? Hemos escuchado con satisfacción, que siendo el CARISMA un DON para implementación de un aspecto concreto del Reino de Dios, cada Carisma tiene su tarea que complementa el TODO. Por lo tanto debemos seguir reflexionando para no querer abarcar todo cuanto hay que hacer en la Iglesia y en la Sociedad y así también dejar espacio a los demás Carisma.

Encarnita Cámara Liébana. Misionera Comboniana

(Actualmente en España para el ministerio de la Animación Misionera)

 Familia CombonianaQueremos compartir con vosotros/as el encuentro de la Familia Comboniana, que hemos tenido en Madrid, con motivo del 150 aniversario del Plan de Comboni.

Debo deciros que se han superado todas mis expectativas. En principio iba con la idea de que sería una formalidad más, dentro de las actividades programadas para dicho evento. La verdad es que ha sido un tiempo precioso y rico en todos los sentidos, se notaba que el espíritu de Comboni estaba allí actualizando su Plan, recordándonos que teníamos que unir todos nuestros esfuerzos y poner nuestro corazón al servicio de los más pobres y abandonados; que con diferentes características continúan estando hoy en las “Áfricas” de nuestro mundo. Todo esto sin perder la perspectiva de Cristo crucificado que sigue sufriendo en todos nuestros hermanos a causa del egoísmo y de la injusticia.

El P. Joaquim Valente nos fue desgranando poco a poco el PLAN DE COMBONI PARA LA REGENERACIÓN DE AFRICA. Dicha exposición nos iluminó y nos ayudó a ver cuál es nuestra misión hoy como familia comboniana. Fruto de la escucha reflexión y el compartir, surgieron un montón de ideas para trabajar como familia comboniana al servicio de la misión en los diferentes campos como: inmigración, animación misionera, lugares de presencia, comunidades mixtas, la misión hoy en España… además de lo que ya estamos compartiendo como la PJV, asambleas y celebraciones.

Para finalizar: Empezamos y terminamos el encuentro celebrando el Amor alrededor de la Mesa del Banquete como una verdadera familia, donde no podían faltar los niños/as. Toda una bendición de Dios. Salimos con el corazón renovado dispuestos a trabajar con ganas y pasión por la misión.

 Antonia y Félix. Laicos Misioneros Combonianos

 Familia Comboniana

Solo a unos días de haber concluido el encuentro general de la FAMILIA COMBONIANA en Madrid, sigo haciendo memoria y eco de las palabras y mensajes que durante esos días hemos recibido. Teniendo como objetivo: mirar al Plan misionero de Comboni, nos hemos dado a la tarea de mirarnos. Mirarnos a nosotros mismos, mirarnos unos a otros, mirar nuestro camino misionero, mirar nuestros proyectos. Me llena de alegría constatar una vez más que hoy como ayer, no hay “varitas mágicas” para la puesta en marcha y el desarrollo de un plan misionero. Son la fe, la fraternidad y la constancia en el trabajo, los que le han permitido a nuestra familia ponerse en marcha, siguiendo las huellas de nuestro fundador.

Comboni inició en nombre de Dios una obra misionera y el progreso de dicha obra, lo hemos realizado cada comboniano y comboniana (laicos o religiosos). Juntos hemos escrito una historia que nos pertenece. Dios se ha encargado de colocar a cada miembro de la familia en el lugar que le corresponde y ha querido que hoy como ayer, se siga trabajando a favor de la aplicación del plan misionero de Comboni.

Soy consciente de haber participado a un evento sin precedentes en nuestra provincia y que nos coloca a la vanguardia en el camino de una profunda y sincera colaboración en la tarea misionera de la Iglesia. Aunque no se trata de un cambio de época, si estamos de frente a una nueva perspectiva de ver nuestra misión.

Sin duda alguna, yo como todos los presentes, apreciamos la valiosa intervención de P. Joaquim Valente quien a través de sus intervenciones, nos facilitó el trabajo de la reflexión. Fue justamente en el trabajo de grupos, en donde descendimos a nuestro caminar misionero comboniano en la provincia de España. La participación en la sala de parte de muchos de los presentes nos permitió percatarnos del interés que tiene cada miembro de nuestra familia por llevar a la práctica la misión comboniana en la Iglesia la cual sigue siendo nueva y urgente.

Terminamos nuestra asamblea con un buen sabor de boca pero sobre todo con el deseo de seguir dando pasos que nos permitan mirar con esperanza el futuro de nuestra misión. Hemos constatado que en todos está latente el deseo de continuar nuestra peregrinación misionera a favor de los más pobres y abandonados: legado de Comboni.

Héctor Manuel Peña. MCCJ

Muchos saludos desde Alenga en Uganda

Queridos amigos, Espero que estén todos bien. Yo estoy muy bien aquí. Mientras tanto me siento en casa y estoy muy feliz de ayudar a los alumnos mediante la enseñanza de clases de informática. A través de una ayuda de Alemania conseguí diez ordenadores portátiles. Durante el día estoy en el aula y en las tardes doy clases a las hermanas y a la gente de la aldea cercana sobre cómo trabajar con un ordenador. Cada día estoy muy ocupada y feliz de darle a la gente de aquí algunas perspectivas para su futuro.

¡FELICES PASCUAS y muchos saludos desde Alenga en Uganda, Elena!

Somos una gran Familia (España)

Familia CombonianaEl fin de semana del 5 y 6 de abril, se celebró en Madrid el primer encuentro de toda la Familia Comboniana presente en España: Religiosos, Religiosas, Laicos y Seculares todos unidos en torno a un mismo Carisma y a la figura de S. Daniel Comboni, en el marco de la celebración del 150 aniversario del Plan para la regeneración de África escrito por Comboni en 1864.

En el año 1864, el 18 de septiembre, cuando me encontraba en Roma y en la basílica de San Pedro asistía a la beatificación de Margarita María Alacoque, como un relámpago me iluminó la idea de proponer para la cristianización de los pobres negros un nuevo Plan, cuyos diferentes puntos me vinieron de lo alto como una inspiración…Fue traducido a varias lenguas y se hicieron de él varias ediciones. Sobre la base de este Plan, yo intentaba dar a la misión entre los pobres negros de África Central una organización dotada de mayor vitalidad y solidez. Por eso propuse que en un lugar adecuado de Europa se fundasen dos Institutos, uno masculino y otro femenino, con objeto de formar personal para la dirección de estas misiones de África Central, tanto misioneros como misioneras… (E4799)

Sin duda, ha sido una oportunidad para reflexionar juntos sobre las intuiciones, presencias y formas de vivir la misión hoy como familia comboniana a la luz del Plan de Comboni, al mismo tiempo que nos ha brindado la oportunidad de estrechar lazos entre nosotros e ir creciendo como familia.

Como Familia Comboniana somos herederos-as del gran “sueño de Comboni” que no escatimó esfuerzos para que su obra de evangelización del África Central saliese adelante y damos gracias a Dios por la oportunidad que hemos tenido de compartir experiencias, estar juntos, y por habernos llamado a la vocación misionera.

Gracias a todos-as los que habéis hecho posible este encuentro.

LMC España