
Para que la Palabra de luz y verdad siga dando esperanza a las mujeres y los hombres de nuestro tiempo y encuentre a quienes estén dispuestos a responder a la llamada de Dios y al compromiso misionero. Oremos.
Durante este año hemos compartido experiencias significativas como comunidad, tanto en nuestras formaciones y convivencias como en las jornadas misioneras, en las cuales buscamos hacer vida lo que hemos aprendido en dichas formaciones así como lo que Dios ha sembrado con nuestra colaboración a través de nuestra oración personal y de nuestra vida Sacramental.
En la Comunidad de León El Manzanillo hemos tenido la oportunidad de llevar la Palabra de Dios a través de los temas que compartimos el primer sábado de cada mes, en nuestras jornadas misioneras, y también a través de los momentos de oración por aquellas personas que enfrentan quebrantos de salud u otras dificultades, esto durante las visitas domiciliarias. Los talleres que hemos impartido han sido además una herramienta valiosa para los miembros de la comunidad, promoviendo un desarrollo integral, lo que nos llena de alegría.



Justo en esta comunidad, el sábado 8 de noviembre abordamos el tema de la conversión, preparándonos espiritualmente para el Adviento e incentivando la participación activa de la comunidad en la Eucaristía dominical. Ese mismo día, en horas de la tarde, organizamos un taller práctico en el que aprendimos a elaborar unos panecillos conocidos como donas. Esta actividad fue una oportunidad para convivir de manera diferente, creando un ambiente muy agradable y alegre.
Posteriormente, el lunes 8 de diciembre, participamos con gran devoción en una Solemne Eucaristía en honor a la Inmaculada Concepción de María.


Más adelante, el domingo 14 de diciembre, celebramos con entusiasmo el Día del Laico Misionero Comboniano. El día comenzó con la Santa Eucaristía, presidida por el Padre Juan Diego Calderón. Luego compartimos un delicioso desayuno de tamalitos que llenó de energía nuestro cuerpo y nuestro corazón.

El resto del día transcurrió entre risas, pláticas cercanas y diversas actividades que nos ayudaron a fortalecer los lazos comunitarios. Por supuesto, no podía faltar un rico almuerzo, que marcó otro momento especial para compartir y celebrar con gratitud.


Damos gracias a nuestro Buen Padre Dios por todo lo vivido durante este año. Las experiencias que nos concedió no solo nutrieron nuestro crecimiento personal y comunitario, sino que también impactaron positivamente la vida de nuestros hermanos.
Laicos Misioneros Combonianos de Guatemala
Ahora que nos acercamos al final del año, nuestros hermanos LMC de Alemania, nos ofrecen los posters que han reparados para promover la paz. Este es un empeño que debemos promover siempre.
Dentro de las acciones que desarrollan en Alemania está la promoción de la Paz. Estos posters son ofrecidos gratuitamente a profesores, educadores y comunidades cristianas.
No podemos desfallecer en este empeño.
El príncipe de la Paz nace en Belén para que todos vivamos como hermanos.
Feliz Navidad, que la Paz reine en todo el planeta.