Experiencias misioneras

Últimas noticias de María Augusta desde la Misión en R.C.A.

CentroafricaLa Laica Misionera Comboniana Maria Augusta Pires, de Janeiro de Baixo, que está en misión en la República Centroafricana (en la Misión de Mongoumba), aprovechó otra viaje a la capital (Bangui) para enviar noticias. ¡Recemos por la paz en aquel país y por todos los misioneros! Os dejamos aquí el texto enviado por ella [para el diario de su parroquia, El Astrolabio] el pasado 25 de mayo:

Yo y todos los miembros de la comunidad apostólica tenemos buena salud, gracias a Dios.

Estamos en Bangui para hacer compras… Ana tenía marcado el viaje de regreso para el día 18, pero lo tuvo que atrasar para el 8 de junio. De todas formas tuvimos que venir a la capital pues ya teníamos la despensa casi vacía.

El 12 de junio vuelve Gervelais y su padre de Dakar. Damos gracias al Señor porque corrió bien la operación. Espero que esté contento y con buena salud.

El 11 de mayo, fue asesinado, a golpes, un enfermero del hospital acusado de “likundu” (brujería). Todos estamos muy tristes con este acontecimiento. Esperamos que se haga justicia y que los que le causaron la muerte sean detenidos, empezando por las autoridades que le negaron protección… Pedimos al Señor que nos ayude a defender a las personas acusadas de tal maldición. Ya hubo varios casos de personas acusadas y que fueron protegidas por la Misión y por algunos cristianos valerosos. Que el Señor de la vida haga que nunca más suceda con nadie y que todos los cristianos tengan la fuerza de denunciar tales violencias.

El día 1 de mayo, en Bangui, en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, durante la Eucaristía, murieron 16 personas y 100 resultaron heridas por un ataque de los rebeldes. Acabaron muriendo 22 personas, entre ellas, uno de los sacerdotes que estaba concelebrando. Los habitantes de este barrio continúan con mucho miedo de ser atacados de nuevo. Rezad mucho por este nuestro pueblo, que ya está cansado de sufrir…

Yo, si Dios quiere, no volveré a Bangui antes de la salida a Portugal, ya que, en junio, voy a estar muy ocupada con las evaluaciones de los estudiantes y el trabajo de fin de curso. El 4 de julio, parto de Centroáfrica y llegaré a Lisboa el 5 por la tarde. Como hice el año pasado. Regresaré a la Misión, si Dios así lo quisiera, a principios de septiembre. Cristina está animada, continúa estudiando el sango [lengua local].

Estamos siempre unidos por la oración, eso nos da mucha fuerza y ​​coraje. Un gran abrazo Misionero, del tamaño del mundo, para el Padre Juan y Padre Orlando y todos los fieles a vosotros confiados. ¡Hasta pronto!

Con mucha amistad

Maria Augusta

Para el Astrolabio

ANO V – Nº 121 – 3 de Junho de 2018

Paróquias de Cabril, Dornelas do Zêzere, Fajão, Janeiro de Baixo, Machio, Pampilhosa da Serra, Portela do Fôjo, Unhais-o-Velho e Vidual

 

Actividad para jóvenes en Daye

CLM EthiopiaEl sábado pasado con algunos miembros de nuestro grupo de Amigos de Comboni, fuimos a Daye, una de las misiones combonianas entre los Sidamo. Nos reunimos allí con líderes juveniles de diferentes comunidades de la parroquia, llegaron más de 50 de ellos. El tema se basó en el evangelio de Mateo y la parábola sobre los talentos. Hubo una pequeña catequesis sobre el tema, el testimonio de Adela sobre sus talentos y cómo los usa para servir a los demás, y luego tiempo para trabajar en pequeños grupos para descubrir y compartir qué dones nos dio Dios y cómo podemos usarlos.

CLM EthiopiaLos jóvenes tenían muchas ideas sobre los talentos que pueden usar en la iglesia (dirigir grupos, enseñar, cantar o tocar el teclado en el coro, ayudar a los que dejaron la iglesia a regresar, cuidar a las viudas y los huérfanos…).

Después de esta parte más seria, hubo algo de diversión, que llamamos “¡Daye tiene talento!”.

Los jóvenes en grupos prepararon pequeñas representaciones basadas ​​en diferentes parábolas. ¡Realmente se involucraron mucho! ¡Y demostraron que también tienen talentos para la actuación! 🙂
Esperamos que esta reunión los inspire a descubrir sus dones y usarlos. También para nosotros, fue un momento muy alegre y enriquecedor.

CLM Ethiopia
Magda Plekan. LMC Etiopía

Diario de Simone desde la RCA

Simone MongoumbaHola a todos. ¿Cómo están? Espero que estén bien. Aquí ha comenzado la temporada de lluvias y, para moverse, podríamos usar el arca de Noé. Cuando llueve en Mongoumba, todo se detiene (creo que lo mismo sucede a lo largo de toda la RCA), los niños y los maestros no vienen a la escuela, no ves a nadie y podemos dormir todo el día, acunados por el sonido de la lluvia, y pensar en ustedes en Portugal, Polonia, Italia, en todo el mundo. La misión tiene sus pros y sus contras.

ESPERGESIA

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha…
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico… y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de féretro,
lucidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.

Todos saben… Y no saben
que la Luz es tísica,
y la Sombra gorda…
Y no saben que el misterio sintetiza…
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.

(César Vallejo)

Simone MongoumbaEn esta noche profunda, espesa, premonitoria, pegajosa, penetrante, a menudo desolada e incómoda que envuelve a toda la República de África Central, hay un rayo de luz cegadora que dura un instante. Es el rayo de los rifles, de los disparos, de granadas seguidas por un ruido increíble… y un rayo de ESPERGESIA, un rayo que genera esperanza.

En Bangui, en el barrio llamado Kilometro 5, en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, donde pasé 45 días estudiando Sango, el 1 de mayo, fiesta de San José Obrero, durante la misa, hubo un rayo de armas, disparos de armas, de granadas. Fue un ataque bien planificado por personas que quieren ver la noche durar para siempre. Hubo 16 víctimas.

Inmediatamente comprendimos que el retumbar del trueno de esta explosión resonó alrededor del mundo (alguien incluso nos escribió desde Brasil), hemos sentido la calidez de su cercanía. Estamos bien. No fuimos testigos directos. Nos dicen que lentamente la situación está volviendo a ser “normal”. De hecho, así es como es. Después del rayo de las armas, hemos vuelto a vivir en una noche aún más oscura.

Simone MongoumbaEn Mongoumba hay un rayo de ESPERGESIA, un rayo que genera esperanza, infinitesimal, pero de una luz cegadora: nuestras visitas a los campamentos pigmeos; los martes por la mañana con los bebés del centro de nutrición; Los domingos en las capillas para orar con la comunidad, compartiendo un poco de mandioca y un pequeño pez atrapado solo para nosotros; las reuniones de los jueves con un grupo vocacional; las tardes pasadas dibujando y coloreando; las caminatas interminables rodeadas de niños que nos animan; y los pequeños pigmeos recién nacidos, pequeños que te miran con los ojos medio abiertos, que parecen decírte
“Nací el día en que Dios estaba enfermo, muy enfermo”, pero si nací en esta noche infernal, todavía hay …
ESPERGESIA

Saludos, un abrazo y un beso, oraciones y GRACIAS
Simone LMC

“Diario” Camino – noticias de la misión en Perú

LMC PortugalCompartimos un pedazo del Diario Caminho de Abril de la Parroquia de Cristo Rey de la Vergada. Hoy con noticias de Perú de la LMC Neuza Francisco.

Amar es salir

Desde que llegué aquí, he descubierto cada día que pasa, el amor. Un amor que exigió y exige continuamente salir, salir de nosotros mismos, salir de todo lo que ya conocemos, un salir que exige que te pongas en camino. Necesitamos amar el mundo y todo lo que en Él refleja el amor de Dios. Aquí encontré otra forma de amar, encontré un amor disponible, un amor simple, un amor que brota de la honestidad de lo que tengo y de lo que compartiendo permitimos dar y recibir del otro. Así de forma desinteresada. Un amor que brota de un crecer juntos, como hermanos. Es aquí donde siento ardientemente que tengo que estar. Es en este hermano que siento todos los días la llamada de Dios. Es en las subidas y bajadas de los grandes montes que me rodean que encuentro constantemente sonrisas, lágrimas, encuentro brazos que me esperan, ojos que reflejan historia, mucha historia.

Es por estos caminos de tierra que todos los días camino, que encuentro testimonios que me convierten y me hacen agradecer a Dios, el milagro de la vida. Agradezco, haber sido una de sus elegidas. Poco a poco, voy conociendo no sólo sus rostros, su expresión, voy conociendo cada nombre, cada casa, cada familia. Ya son muchas las veces en que escucho de lejos que me llaman “Andrea, hermanita Andrea”. Sí, aquí todos somos hermanos y hermanas.

Un día os contaré la historia de mi nombre. Me siento uno de ellos. Somos una familia.

¡Ay, Perú, que has robado mi corazón!

En el compartir de lo que tienen, sí, te dan muchas veces lo poco que tienen y lo mucho que son. Te cuestionan. Muchas veces en el regreso, traigo el regazo lleno con media docena de manzanas del señor que viene al encuentro de ancianos, con un plátano que durante el camino el señor de la pequeña tienda de comestibles me ofreció, con los granos de maíz que me ofreció una de las familias que visité o con dos o tres patatas, que la señora que estaba enferma me ofreció.

Aceptamos cada día crecer juntos. Aceptamos cada visita, ayudarnos a llevar la cruz de cada uno. Somos palabras de consejo mutuo, somos sonrisas, somos silencios que se confiesan, somos lágrimas. Somos, en la consecuencia del ser, frágiles y muchas son las veces en que de rodillas nos reconciliamos con el amor.

En la humildad de cada persona que cruza mi camino encuentro el rostro de Dios, un Dios misericordioso.

En la alegría y el dolor del día a día encuentro el sentido de la vida. Y cada vez que a lo lejos, veo a una familia, un conjunto de niños que me esperan, veo dos brazos, los brazos de Cristo.

LMC Portugal

Neuza Francisco, LMC en Misión, en Perú

Con Jesús en Mazarronquiari (nuestro lugar de misión)

LMC PeruLlegamos a Pangoa con las maletas llenas de esperanza y preguntas sin respuesta. ¿Dónde sería ahora nuestro lugar de misión? En realidad el Señor ha respondido de varias maneras y una fue la respuesta de Rosa para ser parte de este campo misionero. Pedimos en oración que envíe misioneros y Rosa a pesar de sus dificultades dijo sí. Por mi parte también se presentaron algunos inconvenientes pero que al final se resolvieron y allí estaba la voluntad del Señor.

Encontrarnos en la Comunidad de Pangoa en pleno inicio del Triduo Pascual ha sido también una respuesta de la voluntad del Señor. Nos hicimos parte de las celebraciones en la parroquia. Primero acompañando al padre Oscar en la celebración de jueves Santo en San Pablo de Mazarronquiari y luego el viernes Santo en el Vía Crucis en Pangoa. Por la tarde llegamos a Santa Teresita, lugar de misión de años anteriores del cual se nos había hablado tanto. Nos quedamos una noche, fue hermoso celebrar con los hermanos en la fe en un lugar tan apartado. Cayó la noche, cenamos en un pequeño restaurante y luego compartimos una cama que nos ofreció un vecino. Antes se divirtieron viendo una película que poco entendieron pero que les hizo reír.

El sábado de Pascua lo celebramos otra vez en la parroquia y nos preparamos para salir a nuestro lugar final: San Pablo de Mazarronquiari. Me dio alegría saber que iríamos a un lugar muy pobre y apartado. Otra respuesta, el Señor elige a sus preferidos. A pesar de saber que no estaríamos muy cómodas lo aceptamos con fe.

Llegamos el lunes muy temprano porque a las 7 am cerraban el camino por obras en la carretera. Al llegar no tenían claro donde ubicarnos. En realidad era un espacio grande como una cancha deportiva y alrededor solo hay 7 a 8 casitas. Había poco donde escoger. Sin embargo el coordinador decidió darnos un cuarto de madera y techo de calaminas. Lo mejor que había. Agradecimos el gesto y nos instalamos. En realidad nos instalaron. Dos vecinos trajeron seis troncos y varias tablas con las que nos hicieron una tarima para dormir. A un lado colocaron dos troncos más y una tabla. Ya estaba lista la cocina, así de simple. Traíamos poco en realidad así que no fue difícil hacer las camas y ordenar nuestro menaje.

Llegaron los niños en la tarde y nos sacaron de nuestras cavilaciones porque ya querían empezar la catequesis, así que manos a la obra iniciamos presentando a Dios padre creador. Ellos son el motor de nuestros días y quienes nos arrancan muchas sonrisas. Están siempre atentos a lo que necesitemos y prestos a darnos una mano. El señor Pablo, fundador de la comunidad por quien lleva su nombre no deja de visitarnos trayéndonos algunos comestibles como yuca o zapallo de la zona. Es muy gentil. Las madres también envían con sus hijos alguna fruta o yuca cocida. El problema es comerlo todo.

A parte de la catequesis estamos realizando celebraciones y el rosario. En realidad aquí es poco lo que se puede teorizar es mejor la práctica, así que el saludo, una conversación, jugar con los chicos o ver una película es el mejor testimonio de amor cristiano que podemos dar. También hacer de nuestra catequesis un lugar para aprender las cosas de Dios y desarrollar la creatividad. Cada día nos dejan sorprendidas.

San Pablo de Mazarronquiari

LMC PeruEs un anexo de la Comunidad Nativa de Mazarronquiari. Está formada por unas tres familias que luego crecieron y llegaron actualmente a 20. En su mayoría son mujeres y niños que visten con la habitual cushma. Los varones jóvenes ya no la usan. Ellos salen a trabajar en las mañanas, los niños van a la escuela muy temprano y las mujeres a cosechar o cocinar. Varias familias no viven en el centro sino a 10 o 15 minutos caminando. A la escuela se llega en 30 minutos a paso rápido.

Me cuenta el fundador que están allí hace 30 años aproximadamente y que él fue uno de los primeros. En su honor le pusieron el nombre, él sonríe orgulloso. Una característica es que dan apertura a la iglesia católica. Otras comunidades tienen iglesias evangélicas y ya no reciben bien al sacerdote. Aquí hay dos catequistas y varios de ellos se han casado por religioso. Es un signo de que la voluntad de Dios era traernos por aquí para atenderlos.

Luces y sombras

Esta comunidad es muy joven, los padres no pasan de 35 años y los niños están por todas partes. Muy sonrientes y con ganas de aprender a pesar de las necesidades. Ellos no lo notan. Su principal fuente de ingresos es el café. Lo siembran y cosechan. La yuca es su sustento y fuente de alimentación. Las frutas también son parte de su dieta diaria.

Los niños tienen relativamente cerca centros educativos desde inicial hasta la secundaria. Allí reciben desayuno y almuerzo lo que alivia los gastos familiares y garantiza una adecuada alimentación para el logro de aprendizajes. Todos asisten temprano y vuelven a las 2pm o 3pm. Sus padres hacen un gran esfuerzo para enviarlos y comprar los útiles.

Sin embargo, no es suficiente. Aquí constato que no se puede lograr el desarrollo de un lugar si solo se atienden necesidades parciales y no se considera un desarrollo integral. Las chicas cuando acaban la secundaria solo tiene un camino si se quedan en el lugar: ser madres jóvenes y formar un hogar, repitiendo la historia de pobreza y sobrevivencia. Vi dos chicas de no más de 18 gestantes y una de 17 con un niño en brazos. Me sobrecoge palpar esta realidad. Más aún cuando una de las que acabó el año pasado la secundaria me pide trabajo y me cuestioné qué alternativa podría tener aquí. Ella quiere trabajar pero no en el café, ¿para qué acabó la secundaria?

Es triste ver las pocas oportunidades que hay y la gran pregunta es, ¿para qué estudió hasta secundaria? ¿Es un saludo a la bandera para decir que la educación es obligatoria? Finalmente la joven escapó y la hallaron en un bar de poca reputación. ¿Allí la lanzamos cuando no hay más respuesta a su inquietud de buscar algo mejor? Rezo por ella, no hay alternativa. La espera el novio para casarse, ya no puede aspirar a algo más.

Hoy pregunté porque no tuestan y muelen el café. Es más rentable. Me explica un joven padre: nadie lo compra, los intermediarios lo quieren sin tostar…y a bajo precio. ¡Qué explotación! El café sale de aquí a 5.80 el kilo, para exportar el kilo no baja de 20 soles. Y en Miraflores la taza está 15 soles. Saca tu cuenta. ¿Quiénes se benefician con el esfuerzo del campesino? Aunque tienen la máquina para hacer café no lo puede vender. Y por cierto el único café que tomo es el de sobre de una marca transnacional. Contradicciones.

Se acaba el día pero no deja de dar vueltas en mi cabeza las ideas para mejorar la vida de estas personas. Sé que hay proyectos y millonarias inversiones, pero poco o nada llega hasta aquí. Y los niños siguen con un futuro incierto solo los alegra saber que no están solos y que Dios Padre vela por ellos.

Espero que la experiencia de convivir y ver de cerca sus esperanzas y sufrimientos me comprometa a dar con alegría mi tiempo para anunciar que tenemos un Dios vivo que conoce sus penas y los ha elegido porque el ama la justicia y levanta al pobre. Que el Señor nos dé un corazón de carne para responder a su llamado.

LMC Peru

Rocío y Rosa. LMC Perú

Revista “El Camino” – entrevista a Márcia Costa

LMCEn abril los LMC estuvieron presentes en la Parroquia de Cristo Rey de la Vergada. Como tal, su revista “El Camino” del mes de abril, estuvo especialmente dedicado al Movimiento de los LMC. En esta edición especial, podemos leer una entrevista a nuestra LMC Márcia Costa, un testimonio del matrimonio LMC formado por Carlos y Sandra y noticias de Perú sobre nuestra LMC Neuza Francisco.

La entrevista a Márcia Costa, por Sofia Coelho

Márcia Costa, Laica Misionera Comboniana, natural de Aveiro, nació el 18 de julio de 1982. Conocí a Márcia, en Mozambique, en agosto de 2015 y allí es donde tuve el privilegio y conseguí realizar este trabajo, un nuevo testimonio misionero. Ya pasaron más de dos años y llegó la hora de publicar estas páginas de Misión. ¡Un rostro más de la misión!

Sofía Coelho: ¿Cómo encontraste a Comboni? Cuéntame un poco de tu recorrido.

Marcia Costa: Bueno, yo digo que encontré a Comboni, un poco por casualidad, yo estaba en la universidad en Viseu y en ese momento era animadora de la Juventud Obrera Católica (JOC).Y unas amigas me hablaron de Comboni y del grupo Fe y Misión, me invitaron a participar en una semana de animación misionera y recuerdo que en aquel momento coincidía con el campamento anual de las JOC. Con esfuerzo conseguí conciliarlos y pude participar de esta semana, pero no conocía a Comboni, lo que sabía de él era todavía era muy poco. Cuando estás caminando, estás en tu camino, respetas naturalmente el camino de los demás, pero vas pasando al lado.  Y como decía, participé, me gustó mucho la experiencia, pasamos una semana trabajando en un hogar de ancianos y con otros jóvenes y ahí fue donde empecé a conocer un poco a Comboni.

SC: Y ¿entonces…?

MC: Entonces decidí hacer el camino de “fe y misión” para aprender más, un poco más de Comboni. Porque yo siempre quise partir a otros países, pero yo pensaba… partir a través de la Cruz Roja, o de alguna otra institución. Siempre quise esta parte social, trabajo social, ayudar a las personas.  Pero al ir caminando y avanzando en la espiritualidad comenzó a tener sentido hacerlo desde un servicio a Cristo. Como una vocación…

SC: ¿Marcia y Comboni tenían sentido?

MC:   Sí. A medida que fui conociendo un poquito mejor, tuvo sentido, su carisma. Su lema de “Salvar con África”,   es en lo que creo, creo que debemos trabajar para formar líderes, debe ser el propio pueblo a proclamar su autonomía, su desarrollo y su reino de justicia y paz. Ayudar a las personas a creer en sí mismas, a creer que Dios está en medio de ellos.  Entendí que era por aquí mi camino.

SC:   ¿Y ese camino? ¿Preguntas? ¿Cómo llegaste a los LMC’S (Laicos Misioneros Combonianos)?

MC:   Claro que tuve muchas dudas. Sabe que Comboni decía que, “para las misiones, debemos ser Santos y Capaces…” Y pensé a menudo que yo no era Santa, ni Capaz, y si eso es lo que quieren, entonces no es para mí… (risas …)

SC: entiendo bien (risas…)

MC: Pero yo estaba queriendo conocer mejor y más a Comboni. Y después del camino del grupo Fe y Misión fui que conocí a los LMC.

SC: Marcia nuestros lectores, en su mayoría, es posible que nunca hayan oído hablar de los Laicos, tendrás que explicar un poco para que todo el mundo entienda.

MC: Un laico, es una persona común… un cristiano común que decide dedicar su vida a una Vocación. En nuestro caso, hemos compartido la espiritualidad Comboniana… este Salvar África con África, estar disponible a partir al encuentro de otras personas, de otras culturas y aprender el camino de la salvación / conversión, tenemos la certeza de no caminar para salvar, sino que nos salvamos con el pueblo. Porque es Dios quien nos salva.  Ser Laica es hacer este camino de Cristo.

SC: ¿Qué edad tenías cuando asumiste este camino?

MC: Ups… dos años de formación… estaba a punto de cumplir los 26 años, cuando hice mi compromiso. En seguida a Francia para aprender el francés y sólo después fui a la República Centro África.

SC:   Muy bien. Antes de contar tu experiencia misionera en la República Centro África e incluso antes de hablar de esta que hoy vives aquí en Carapira, Mozambique, dime qué es la Misión?

MC: Oh… (vacila…) ¿Qué es la misión?  (Risas…)   No es una respuesta fácil, porque la Misión tiene varios aspectos en la Misión. Tiene la dimensión del yo; la dimensión de los Otros y la dimensión de Cristo. ¡La Misión es Cristo! Y dentro de la dimensión que es Cristo, tiene el encuentro con el Otro. Y dentro del encuentro con el Otro, tienes el camino de conversión personal. Sofía, digo esto porque a veces cuando pensamos en la Misión, pensamos sólo en lo que vamos a dar, porque queremos dar. Nosotros somos así, gente que le gusta dar, y cuando llegamos a la Misión encontramos a otros pueblos que viven de otra manera, que viven de forma diferente, que viven con diversas dificultades pero que son felices y viven Cristo, no a tu manera, sino a la manera de ellos. Es complicado porque cuando ves a Cristo piensas en la manera “correcta”, la manera que te transmitieron, que lo ves desde pequeñita y por eso es correcto. Y es difícil a veces aprender esta abertura. Es todo un camino que hay que hacer, parece fácil cuando hacemos el curso de misionología, cuando hablamos de la inculturación, estamos “súper disponibles”, somos “súper tolerantes”, “capaces de un amor incondicional”, y aquí hablo por mí misma, pero de la teoría a la práctica, llegar y verte confrontada con toda la realidad es diferente y, naturalmente, tienes reservas … no es tan sencillo, por eso hablo de la conversión personal, porque vas aprendiendo de tus limitaciones y en la medida en que estás a “lavar los pies a los demás” ellos están lavando los tuyos también y así te muestran que también tienen a Dios.  Y entiendes que Dios es mucho más que aquel Dios que has conocido desde pequeñita, Dios es mucho mayor. Y nosotros ¡somos la imagen de Dios! No sé si me estoy haciendo entender, no te puedo hablar de misión con una palabra, o en una frase.

SC: Sí, entendí, y creo que fuiste clara, creo que el lector también lo entenderá, aprecio la manera sincera responder a la pregunta sin clichés, contando de hecho una realidad. Marcia tengo aquí algunas preguntas más, pero primero dame algunos ejemplos donde ves a Dios, dónde ves esta imagen de Dios de la que hablas, ¿puedes darme ejemplos concretos? ¿A partir de tu experiencia personal?

MC: Me acuerdo de esta imagen que tenemos de Dios, de la creación del mundo, mira por ejemplo en la RCA, que tenía un pigmeo, Gabriel, que al que quiero mucho, muy sonriente, siempre con una sonrisa era fantástico. Iba muchas veces por casa. Nosotros teníamos un árbol de mango que estaba seco delante de nuestra casa, y pensábamos cortarla para luego plantar otro árbol. Así que hablé con Gabriel, “Gabriel puedes cortar el árbol, nosotros te pagamos”, dijo que sí. Se tomó días para cortar el árbol y me fascinó su respeto por la creación de Dios. Como te comentaba el árbol estaba seco, pero a menudo se detenía y hablaba con el árbol, con respeto, para disculparse y agradecerle por todo lo que ella ya nos había dado. Ahí está la imagen de Dios, cuando estás allí (en tu país) luchando con el mundo porque estás enojada con unas cuantas cosas y porque tienes tu manera de pensar… tú tienes allí una persona a hablarte de Dios, no aquel “tu” Dios tradicional, de la Iglesia, del bautismo, sino aquel Dios que nos creó a todos, aquel Dios que creó toda esta naturaleza fantástica para nosotros. Por ejemplo cuando el hombre iba a coger la miel, mientras el hombre subía al árbol, las mamás hacían una danza de agradecimiento abajo, para agradecer al árbol que acogió la colmena, para agradecer a las abejas que produjeron la miel.  Allí con los pigmeos, aprendí esta sencillez, vi la Laudato Si, en vivo y a todo color.  Porque nosotros cuando partimos, a veces decimos que vamos a ayudar a los “pobrecitos”, a ayudar la “miseria humana” y aquí de nuevo os digo que hablo por mí misma, cuando llegué a la misión entendido que “la miseria humana” existe realmente, pero muchas veces ella vive dentro de mí, con mis limitaciones, con mis dificultades de saber amar a los demás, o de saber escuchar al Otro con el respeto que él merece. O de promover más su dignidad.  Muchas veces parece que estamos con un pie arriba, porque estamos con una actitud de quien llegó para enseñar, cuando debemos estar en actitud de aprender. Y esto a veces es difícil, sobre todo cuando partes por primera vez, y nosotros vamos por dos años, tu primer pensamiento es a menudo querer “salvar el mundo”, todos somos muy capaces … (risas …) muy soñadores (más risas …).  Entonces tú quieres llegar y “hacer” y ante todo hay que escuchar. Dar tiempo de entender la cultura. Y tiempo para no enojarse.  Yo en la RCA al principio me enfadaba mucho. No fue fácil, nosotros vivíamos en una situación muy pesada a nivel social. El Pueblo Pigmeo era esclavo, existía un sentimiento de posesión. El niño Pigmeo, no nace libre. También está todo el tema de la brujería, es casi imposible no enfadarse. Pero necesitas aprender que más que hablar es mejor escuchar.  Y es necesario caminar juntos. Después es cierto, son “tus católicos” que están matando a la persona que fue acusada de brujería, es cierto, pero la pregunta es, “¿Qué pasaría si yo hubiera nacido aquí?”.”¿Cuál sería mi actitud?” Es necesario este camino. Y no es más que un camino de amor. Y Dios es amor. Pero el amor tiene diferentes maneras de ser interpretado. Entonces la manera como experimento el amor es diferente, será diferente en el Pueblo Macúa, diferente en el Pueblo Pigmeo… Hay que aprender cómo se vive el amor.

SC: Bueno, en la RCA, tu primer destino misionero, ¿tenías portugueses? ¿Cuéntanos un poco?

MC: Fui sola. Pero fui a conocer y hacer comunidad con Susana Vilas Boas y María Augusta, ambas portuguesas y LMC. Después fui a casa de las Hermanas, para aprender la lengua local, y me quedé allí unos tres meses, cuando regresé, ya no estaba María Augusta, y me quedé en comunidad con Susana. Después Susana regresó y llegó Élia también portuguesa y LMC. No nos conocíamos antes, pero éramos de la misma cultura.

SC: ¿Cuáles eran tus funciones en la RCA? En la actualidad, en Mozambique ya he visto que existe una mezcla, auxilias en la escuela, trabajas en la cocina, realizas tareas de enfermería, en la pastoral, trabajas con grupos de Infancia Misionera, en la concienciación y evangelización y en la República Centro África como era, porque ya sentí que son realidades diferentes y si me permites sentí una cierta pasión por tu parte por la Misión en RCA?

MC: Allá no teníamos funciones específicas, nos ocupábamos entre todas de todo. Existían escuelas de integración para los Niños Pigmeos, una en el centro de la misión y las otras quedaban en medio del Bosque. Mi trabajo era acompañar un poquito el trabajo realizado en las escuelas y acompañar a los padres, pues intentábamos incluir a los padres en el proceso de la educación, mostrar la importancia de aprender a leer y a escribir hasta por una cuestión de defensa del propio pueblo.

SC: ¿Cómo vives la espiritualidad comboniana, tienes alguna frase con la que te identifiques?

MC: Tengo varios pensamientos de Comboni que hacen mucho sentido para mí, pero como he dicho antes estoy muy de acuerdo con el lema “¡Salvar África con África!”

SC: Marcia agradezco tu buena disposición para responder a estas preguntas, tengo muchas otras, por supuesto, pero quedarán para una próxima oportunidad. Y quién sabe tal vez en Portugal o en otro país de Misión. ¡Gracias! Y en nombre de mi equipo joven, agradezco el testimonio.

Gracias Márcia.

Por: Sofía Coelho