Animación misionera

Jóvenes en camino

Este camino con los jóvenes ya cuenta con medio año y la verdad es que cada día sentimos que va más lejos. Desde los primeros días sus vidas se cruzaron con las nuestras y desde ese momento decidimos que de alguna manera teníamos que caminar juntos.

El grupo nació y, aunque sin nombre, fue creciendo con el testimonio de vida de todos.

Ahora son ellos los que llevan el timón. Nosotros plantamos un poco de la semilla que traemos dentro y juntos veremos cómo dará frutos.

Paula y Neuza. LMC Arequipa

Teatro solidario – una fuente de vida

Leiria PortugalComparto con vosotros la que es mi imagen matinal. Aquella imagen de mi ciudad, Linda Leiria, que funciona ahora como telón de fondo para mi mañana de deporte en la que encuentro también a Dios y con él converso. (…) Dialogamos sobre lo que ocurrió el 4 de marzo en “mi” parroquia de Santa Eufemia – un Teatro Solidario llevado al escenario por el TASA (Teatro de Animación de Santa Eufemia): Comedia a partir de las Leyendas de Leiria.

Cuán agradecida estoy a nuestro Padre. En Él confié este Teatro. Muchas fueron las veces que me sentí incapaz. A la memoria muchas veces me venía mi compromiso de Cuaresma que asumí en una oración shemá (oraciones que se desarrollan en Leiria, donde se privilegia el canto y la oración meditada, con inspiración en los métodos de Taizé). Confiar. Confía pues “todo puedes en el que te da fuerza (Filipenses 4:13)”. Confía pues “Dios nunca pide nada que antes Él ya no te haya dado”.

Mientras corro, revivo los momentos en que me desanimé porque las cosas no estaban corriendo tan bien como quería. Pero quiera yo lo que Dios quiere, y sobre todo, que este evento traiga los frutos necesarios a la obra del Señor, a la misión en Arequipa (Proyecto Ayllu) y no más que eso.
Es difícil agradar a todos. Quiero creer que todo lo que hice fue por la Obra del Señor. Después de todo, Jesús no siempre agradó a todos. Y cuán difícil es a veces aceptar las críticas (constructivas o no) y acatarlas en silencio. “Podías hacer a, o b. Pero también podrías hacer c. O quizá d”. Pido perdón por las reacciones menos positivas que he tenido para con aquellos que, aunque yo no lo viera claro, me querían solamente ayudar. ¡Y les debo tanta gracia!

Asumir este evento en nombre de los Laicos Misioneros Combonianos fue vida. Fue vida que se generó, no sólo en mí, sino también en vida que se generó en torno a las relaciones humanas, de las personas que quieren dar(se). Y veo con esta mirada creyente el mundo donde todos (TODOS) somos capaces de amar, todos tenemos un ALMA MISIONERA y (aunque muchas veces en lo escondido) esta necesidad de amar y ser amados. ¡Y es este Amor que debe ser el motor de la vida!

En las semanas anteriores al teatro fuimos invitando a las personas. Muchos dijeron “No puedo”, algunos “No voy, pero compro el billete”, unos cuantos “No sé si voy”, “Yo voy”, “Después de todo no puedo ir”.

Una mezcla de altos y bajos que fueron tejiendo una platea. En realidad, estaba con recelo que la audiencia tampoco fuera suficiente para el TASE (después de todo, actuar en un escenario se hace con más gusto y empeño si el público es numeroso y receptivo). Cuentas hechas, rezaba para que, por lo menos, 50 personas llenasen los bancos de aquel auditorio.
Confía Carolina. Repetía en mí esta frase.
Si supieran la emoción contenida en mi corazón cuando, en esta tarde de domingo que ya ansiaba hace tanto tiempo, llegaron para ver el teatro cerca de 130 personas.

No puedo dejar de agradecer a los presentes, como tampoco a los que estaban de otra forma, en oración, espiritualmente, en pensamiento.

Agradezco también al TASE que de forma gratuita y generosa se dispuso a poner su talento teatral a rendir, colocando a la platea a reír a carcajadas (yo misma lloré de risa).

Agradezco a los varios patrocinadores (unos mencionados en los flyers, otros que prefirieron su anonimato). Y por encima de todo, agradezco a Dios por los frutos de este Teatro Solidario que, mucho más allá de los financieros, son frutos vivos en las relaciones que se establecieron, en el diálogo implicado para su concreción, en los pensamientos que surgieron en la cabeza de cada uno de los colaboradores cuando decidieron contribuir.

¡Muchas gracias a todos!
Desde el fondo de mi corazón, mi más profundo gracias. Y aquí nacieron más “mil vidas para la misión”.

Estoy segura que en todo lo que hicimos tuvo la mano de Dios y de un amigo nuestro, San Daniel Comboni.
LMC Carolina Fiúza

Visita a Rondônia en la Amazonía Brasileña

LMC BrasilLlegada al pequeño aeropuerto de Jí-Paraná y tener una calurosa acogida de treinta y muchos grados.
A la salida José me estaba esperando para llevarme a su casa. Allá Rose y sus tres hijos me han acogido con mucho cariño en familia.
Rose trabaja en el Instituto Padre Ezequiel Ramín desde donde llevan numerosos proyectos que intentan mantener vivo el legado del Padre Ezequiel de justicia para todos.
Hemos tenido un rato para visitar el instituto conocer de sus actividades. Ahora andan de mudanzas pero pronto estarán al cien por cien.
LMC BrasilEn estos días he tenido la oportunidad de visitar una aldea indígena de los indios Arara. Rose trabajó por más de 12 años en la pastoral indígena. Conoce a todas las familias y a tenido a bien mostrarme algo de su realidad. Allá hemos pasado la mañana visitando las distintas familias de la aldea. Conversando y riendo con ellos.
En Brasil sus tierras son invadidas muchas veces, el acceso a educación y salud es complicado y las madereras intentan sacar todo lo posible. Cuentan que la entrada de la televisión también ha traído muchos cambios en poco tiempo.
Rose (LMC que lleva 14 años en la zona) me comenta que la Amazonia es una zona donde todos vienen a sacar algo ya sea de la tierra o de las personas.
José (su marido) trabaja en la pastoral de la tierra. También cuenta los muchos problemas con las ocupaciones (las que buscan el derecho de la tierra y la de algunos que hacen negocio de ellas), la violencia con los fazendeiros y otros tipos de violencia…
Realiza un trabajo en la línea del padre Ezequiel Ramín (comboniano asesinado hace 30 años). Me cuenta sobre los movimientos campesinos que intentan la reforma agraria, buscando tierras para el pequeño agricultor. La invasión y destrucción de la Amazonía por intereses económicos, los pistoleros que siguen matando y haciendo desaparecer a los líderes que incomodan…
Me va contando algunos de los casos que desde la pastoral de la tierra acompañan, documentan y ayudan (no a todos, pues no todos actúan de una manera adecuada). Un trabajo que no está bien visto por muchos y que muchas veces se hace difícil.
LMC BrasilNos hemos acercado a un campamento pero, como él sospechaba, ya estaba totalmente desalojado por la presión a la que le estaban sometiendo. Hemos evitado ir a otros que están en situación conflictiva. Os dejo algunas fotos de este campamento abandonado.
Muchas gracias a toda la familia que me han dejado ser parte de sus vidas por unos días.
No puedo dejar de agradecer al Señor por la vida de entrega y servicio a los que más lo necesitan que hacen nuestros LMC en Brasil.

LMC Brasil

Hoy será un día largo de viaje. Empezando a las 8 de la mañana en carretera hacia Porto Velho y continuando el viaje a las 2 de la mañana en avión hacia Imperatriz, via Brasília, después algo más de coche hasta Açailândia.
Un saludo Alberto

Un tiempo en Curitiba

LMC BrasilEl viaje a Curitiba en autobús se ha hecho un poco pesado, viajar de noche y con las rodillas hundidas en el asiento delantero no es del todo cómodo. Como dice Cristina es una de las desventajas de los que tenemos cierta altura.

Me recogieron Cristina (LMC Brasileña y miembro del Comité Central) y Alex (postulante comboniano) y me llevaron al postulantado donde estaría estos días.

Como Cristina estaba ocupada me fui con los combonianos a la lectura de una tesis sobre el decreto ad gentes y la experiencia con el pueblo Pokot de Uganda. Como veis hay de todo en este viaje misionero.

Después por la tarde pude ir a visitar a Guilherma (LMC Brasileña que trabajó mucho en Mozambique). Se encuentra algo delicada de salud. Esperemos que recupere las fuerzas pronto. Echamos una buena tarde juntos, conversando y merendando.

Por la noche asistimos a una formación sobre violencia englobada en la campaña por la fraternidad de este año en Brasil. Dentro de las formaciones que se realizan en la parroquia comboniana de Curitiba. Fueron 3 días de formación seguidos, por la noche, donde han participado 110 personas. Me pareció maravilloso ver esta expresión de Iglesia que se forma e intenta comprometer con las realidades en las que vive, dando una respuesta. No es fácil ver esto en otros lugares.

Como no todos son reuniones y encuentros. A la mañana siguiente me llevaron a visitar el jardín botánico de Curitiba. Tiempo para compartir con la comunidad del postulantado y visitar la ciudad.

Por la tarde me encontré con parte del grupo LMC de Curitiba. Me llevaron a conocer dos lugares donde se quieren comprometer como grupo. Estuvimos colaborando con los “catadores”. Son las personas que recogen todo la basura no orgánica, la organizan, seleccionan y venden para vivir. Encargándose así del reciclaje en la ciudad. Tienen una asociación que intentan legalizar para sí mejorar sus condiciones de vida y aquí colabora el grupo LMC local.

Después también visitamos una panadería comunitaria, organizada de manera colectiva, tanto el trabajo como el beneficio. Todo ello en un barrio de la periferia de las ciudad (bastante conflictivo por cierto). Este es otro lugar donde están colaborando y animando los LMC.

Por la noche me pude reunir con el grupo LMC de Curitiba, tuvimos un rato para compartir sobre nuestro LMC a nivel internacional, hablarles de lo que otros grupos y comunidades hacen y responder sus preguntas. Fue un bonito rato donde compartir la realidad de todos nuestros LMC alrededor del mundo. Esperemos que alguno se vaya animando también a salir a otras realidades como han venido haciendo el grupo de Brasil siempre.

Un saludo Alberto

Francisco: un mensaje de amor

Papa en PerúLa venida del Papa al Perú no dejó al pueblo peruano indiferente. Su cercanía a la gente tocó sus corazones. Fueron muchos los testimonios de quienes lo acompañaron presencialmente y a través de la televisión. La alegría reinó en el Perú así como todavía vivimos en estos días bajo el signo de la esperanza dejada por un Papa del pueblo. Un Papa que se unió a las grandes heridas abiertas en Perú apelando a un cambio que sólo sucede, si sabemos como hermanos unir nuestras manos en busca de una verdadera casa común.

En este camino de preparación para el sínodo de los jóvenes, el Papa no partió sin dejar un mensaje desafiante de amor y alegría. Recordó con sus palabras que los jóvenes no son el futuro, como tanto se habla, sino el presente de un mundo al que no deben, ni pueden quedar indiferentes.

Papa en Perú“Queridos jóvenes: Me alegra poder reunirme con ustedes. Estos encuentros para mí son muy importantes y más en este año en el cual nos preparamos para el Sínodo sobre los jóvenes. Sus rostros, sus búsquedas, sus vidas, son importantes para la Iglesia y debemos darle la importancia que se merecen y tener la valentía que tuvieron muchos jóvenes de esta tierra que no se asustaron de amar y jugársela por Jesús.

¡Queridos amigos, cuántos ejemplos tienen ustedes! Pienso en san Martín de Porres. Nada le impidió a ese joven cumplir sus sueños, nada le impidió gastar su vida por los demás, nada le impidió amar y lo hizo porque había experimentado que el Señor lo había amado primero. Así como era: mulato, y teniendo que enfrentar muchas privaciones. A los ojos humanos, o de sus amigos, parecía que tenía todo para «perder» pero él supo hacer algo que sería el secreto de su vida: confiar. Confió en el Señor que lo amaba, ¿saben por qué? Porque el Señor había confiado primero en él; como confía en cada uno de ustedes y no se cansará nunca de confiar.

Me podrán decir: pero hay veces que se vuelve muy difícil. Los entiendo. En esos momentos pueden venir pensamientos negativos, sentir que hay muchas situaciones que se nos vienen encima y pareciera que nos vamos quedando «fuera del mundial»; pareciera que nos van ganando. Pero no es así, ¿verdad?

Hay momentos donde pueden sentir que se quedan sin poder realizar el deseo de sus vidas, de sus sueños. Todos hemos pasado situaciones así.

Queridos amigos, en esos momentos donde parece que se apaga la fe no se olviden que Jesús está a su lado. ¡No se den por vencidos, no pierdan la esperanza! No se olviden de los santos que desde el cielo nos acompañan; acudan a ellos, recen y no se cansen de pedir su intercesión. Esos santos de ayer pero también de hoy: esta tierra tiene muchos, porque es una tierra «ensantada». Busquen la ayuda, el consejo de personas que ustedes saben que son buenas para aconsejar porque sus rostros muestran alegría y paz. Déjense acompañar por ellas y así andar el camino de la vida.

Jesús quiere verlos en movimiento; quiere verte llevar adelante tus ideales, y que te animes a seguir sus instrucciones. Él los llevará por el camino de las bienaventuranzas, un camino nada fácil pero apasionante, un camino que no se puede recorrer sólo, sino en equipo, donde cada uno puede colaborar con lo mejor de sí. Jesús cuenta contigo como lo hizo hace mucho tiempo con santa Rosa de Lima, santo Toribio, san Juan Macías, san Francisco Solano y tantos otros. Hoy te pregunta a vos si, al igual que ellos, estás dispuesto a seguirlo. ¿Estás dispuesto a seguirlo? ¿A dejarte impulsar por su Espíritu para hacer presente su Reino de justicia y amor?

Queridos amigos, el Señor los mira con esperanza, nunca se desanima de nosotros. Quizás nosotros sí podemos desanimarnos de nosotros mismos o de los demás.

Sé que es muy lindo ver las fotos arregladas digitalmente, pero eso sólo sirve para las fotos, no podemos hacerle «photoshop» a los demás, a la realidad, ni a nosotros. Los filtros de colores y la alta definición sólo van bien en los videos, pero nunca podemos aplicárselos a los amigos. Hay fotos que son muy lindas, pero están todas trucadas y déjenme decirles que el corazón no se puede «photoshopear», porque ahí es donde se juega el amor verdadero, ahí se juega la felicidad.

Papa en PerúJesús no quiere que te «maquillen» el corazón; Él te ama así como eres y tiene un sueño para realizar con cada uno de ustedes. No se olviden: Él no se desanima de nosotros. Y si ustedes se desaniman los invito a agarrar la Biblia y recordar a los amigos que Dios se eligió:
Moisés era tartamudo; Abrahán, un anciano; Jeremías, muy joven; Zaqueo, uno de baja estatura; los discípulos, cuando Jesús les decía que tenían que rezar, se dormían; Pablo, un perseguidor de cristianos; Pedro, lo negó… y así podríamos seguir esta lista. ¿Qué excusa queremos poner?

Cuando Jesús nos mira, no piensa en lo perfecto somos, sino en todo el amor que tenemos en el corazón para brindar y servir a los demás. Para Él eso es lo importante y siempre va a insistir en lo mismo -no se fija en tu altura, si hablas bien o mal, si te duermes rezando, si eres muy joven o un anciano. La única pregunta es: ¿Quieres seguirme y ser mi discípulo?-. ¡No gastes en disfrazar tu corazón, llena tu vida del Espíritu!

Él espera una y otra vez para donarnos su Espíritu, que es el Amor que Dios quiere derramar en nuestros corazones, para hacernos sus discípulos misioneros.

En el seguimiento de Jesús, uno nunca, pero nunca, se queda fuera. Aunque cometas errores; siempre el Señor nos regala una nueva oportunidad para volver a caminar con Él.

Queridos jóvenes: En mi oración los pongo en manos de la Virgen. Tengan por seguro que Ella los acompañará en todos los momentos de su vida, en todas las encrucijadas de sus caminos, especialmente cuando tengan que tomar decisiones importantes; allí estará Ella, como buena Madre, impulsándolos, sosteniéndolos para que no se desanimen. Y si por esas cosas te desanimas, no te preocupes que se lo dirá a Jesús.

Solamente no dejes de rezar, no dejes de pedir, no dejes de confiar en su maternal protección”.

Papa Francisco en Perú a los jóvenes

Durante el domingo y como hacemos normalmente nos reunimos con el grupo de Jóvenes después de la Eucaristía. Vivíamos todos esta gracia de sabernos lejos, pero aún así cerca del representante de Dios en la tierra. No teníamos nada planeado, en verdad nos juntamos en nuestra casa con el propósito de hacer una pequeña oración y compartir lo que cada uno de nosotros sentía con esta presencia del Papa. Sin embargo, nos sorprendimos cuando al conectar la televisión asistimos a uno de los más desafiantes discursos del Papa para los jóvenes. Permanecimos en silencio. Escuchamos una a una las palabras pronunciadas por tan sabia persona. Sorprendidos rezamos juntos. Hemos experimentado en suelo peruano un pedazo de cielo.

Papa en Perú

Villa Ecológica (Arequipa), 21 de enero de 2018

Paula y Neuza. LMC en Perú