Laicos Misioneros Combonianos

Juntos en y como familia

LMC Peru

El amor solo tiene sentido cuando es compartido. Durante el año que pasó hemos aprendido, vivido y experimentado ese amor con los más chiquititos. El Proyecto “Mi Colegio, Mi familia y Yo” no es un proyecto de niños sino de familias. Familias capaces – niños felices.

 

Comunidad Ayllu. Paula y Neuza. LMC en Perú

La Iglesia de Cristo en misión en el mundo

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Logo-mes-misionero-ESEsta guía para la celebración del Mes Misionero Extraordinario, con el tema “Bautizados y enviados: la Iglesia de Cristo en misión en el mundo”, es un texto elaborado por iniciativa de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y las Obras Misionales Pontificias, que contiene aportaciones de todo el mundo y se dirige a los cristianos de todo el mundo. Un texto hecho posible gracias a la intervención de las Direcciones Nacionales de las Obras Misionales Pontificias presentes en los distintos países.

El propósito de la Guía es servir a cada diócesis en sus necesidades de formación y animación misionera, preparando a los fieles a vivir el Mes Misionero Extraordinario querido por el Papa Francisco con ocasión del centenario de la promulgación de la Carta Apostólica Maximum Illud del Papa Benedicto XV (30 de noviembre de 1919).

La Guía ayudará a inspirar la creatividad de las Iglesias locales y de los fieles para abordar los desafíos inherentes a la evangelización a partir de la missio ad gentes y de su propio contexto, sin ninguna pretensión de exhaustividad o de sistematicidad en la reflexión teológica o catequética sobre la misión.

Las partes que componen la Guía corresponden a las dimensiones espirituales, indicadas por el Santo Padre al convocar el Mes Misionero Extraordinario: el encuentro personal con Jesucristo vivo en la Iglesia, el testimonio de los santos y mártires de la misión, la formación catequética a la misión y la caridad misionera. El texto, además de en español, está publicado en inglés, italiano, francés y portugués. Este próximo febrero se publicará la versión en papel.

Guia

 

 

 

 

Feliz año nuevo desde Brasil

LMC Brasil

LMC BrasilEstamos aquí ya hace 1 mes y medio para la Gloria de Dios. Nuestro agradecimiento hacia TODOS los que conocemos y por consiguiente a quienes forman parte de nuestra vida y parte de este proyecto-vida a quienes continuamente ponemos siempre en las manos de nuestro Señor.

Gracias a Dios nos hemos ido adaptando en la comunidad brasileña, especialmente en Ipê Amarelo. Ante todo creo que lo que nunca deja de sorprendernos es que Dios ya estaba aquí, es decir, la iniciativa siempre es de Dios y ninguna persona nunca está fuera de Dios, como una vez más en nuestra vidas lo podemos constatar estando hoy aquí, tan lejos de nuestro lugar terrenal donde nacimos y hemos vivido, pero donde también está el otro: mi hermano, nuestro hermano.

En este tiempo hemos celebrado con mucha alegría los 60 años de vida de Lourdes Viera. Una LMC incansable cofundadora de los LMC en Brasil hace ya más de 20 años.

Para nosotros como familia es una gran bendición tenerla, ella es nuestra Vovó, es especial para nuestros hijos. Nos ha ido introduciendo con mucha energía pero también con toda la caridad del mundo en esta comunidad y en la vida misionera en general.

También celebramos la Navidad (Natal en portugués) con mucha alegría y entusiasmo pues es nuestra primera navidad fuera de casa y lejos de nuestras familias. Nuestros hijos gracias a Dios la pasaron con mucha naturalidad y alegría. Como don de Dios, el hecho que estemos juntos ha sido nuestra mayor fortaleza.

Gracias a Dios, la familia de Laicos Misioneros Combonianos de Alejo y Tere de Ramirez, que ha sido de mucha inspiración para nosotros desde hace muchos años, decidieron pasar la Navidad aquí en casa. Es cierto que no los conocíamos hasta ahora, pues lo único que sabíamos de ellos era una foto que vimos hace 4 años. Ellos también tienen más de 20 años de ser parte de esta gran familia de LMC y si bien es cierto que no han podido salir de su tierra, han hecho esa salida que Dios nos pide hacer todos los días; Salir de ellos mismos hacia los demás y para ellos entre sí como familia, como muchísimos otros no han podido (o querido). Son un hermoso matrimonio con 3 hijas, que han trabajado en la formación espiritual de muchos LMC y que son ejemplo a seguir como familia cristiana.

LMC Brasil

Gracias a Dios se llegó el año nuevo, en donde tuvimos la oportunidad, que en lo personal nos gusta mucho, y es la de pasar en casa solos como familia. Tuvimos nuestro tiempo para platicar acerca de todas las bendiciones recibidas por nuestro buen Padre Dios en todo este año que cerramos. Y el momento más esperado; el de podernos bendecir entre todos, cada uno de nosotros entre sí para seguir reconociéndonos mutuamente como la familia con la que Dios nos ha bendecido y nos seguirá bendiciendo. Y se preguntarán ?Los niños estarán conscientes de lo que sucede y lo que están haciendo? Como muchas cosas en la vida, no lo sabemos a ciencia exacta, sin embargo, estamos juntos, y desde Lucia, la más pequeña, hasta Esteban, el más consciente, cada uno de ellos es valioso, importante, digno, querido, amado y así se sienten, así nos sentimos con ellos: Nuestro hermoso tesoro!

Ya lo decía nuestro párroco (aquí en Brasil) el Padre Agustinho el último domingo del año, en que nuestra buena Madre y Maestra la Iglesia, celebra la Sagrada Familia: “la familia es el mejor hospital, el mejor terapeuta, la mejor escuela, el lugar donde se vive el amor, el lugar que todos tenemos”.

Les deseamos a todos un Bendecido Inicio de Año del hombre y una bendecida vida, nos depositamos en las manos de Dios y en sus oraciones. Nos despedimos con la bendición que nuestro Padre a través de la Iglesia nos regala año con año para iniciar siempre de nuevo: ¡Yahvé te bendiga y te guarde! ¡Yahvé haga resplandecer su rostro sobre ti y te mire con buenos ojos! ¡Yahvé vuelva hacia ti su rostro y te dé la paz! (Num. 6, 24-26)

Familia Camey, LMC en Brasil.

¡En el mundo pero NO del mundo!

LMC-Centroafrica

LMC-Centroafrica¡Hola a todos!
Soy André, soy un niño pigmeo, la verdad es que no sé cuántos años tengo, probablemente entre 7 y 9 años. Vivo en Ndobo, un campamento en la selva de la República Centroafricana, cerca de Mongoumba. Mi casa, si puedes llamarla una casa, es similar a un iglú hecho de ramas y hojas secas, con tablones de madera que hacen de cama, no hay baño, cocina, televisión, electricidad, pero, afortunadamente, está cerca de un pozo de agua, que un misionero construyó hace mucho tiempo, por lo que puedo beber y lavarme sin caminar una hora por la selva.
De lunes a viernes con otros amigos que viven en el campamento, me levanto y voy a la escuela, caminando unos 4 km sin zapatos. Algunos días llegamos un poco tarde pero como no tenemos reloj, no sabemos a qué hora tenemos que despertarnos; Todo se vuelve más difícil en la temporada de lluvias, porque el camino se convierte en un pantano.
Cuando llegamos a la parroquia de Mongoumba, entramos en una sala que Cristina ha preparado especialmente para nosotros, todos tenemos un lugar con nuestro nombre, donde podemos lavarnos un poco, hacer alguna tarea de la escuela y después de saludar a Anna, María Augusta, Cristina y Simone nos vamos corriendo para clase. María Augusta a menudo entra en clase para ayudar a la maestra a “mantenernos a raya”, ya que somos más de 50, nos enseñan francés, aunque a nosotros nos gusta hablar nuestro idioma, el SANGO.
La escuela termina a las 12.30, luego volvemos a la sala San Daniele Comboni, nos ponemos la ropa llena de agujeros y vamos a comer a “DA TI NDOYE” (casa de la caridad/del amor), donde un día nos preparan arroz con frijoles, un día de papilla de yuca con pescado, un día de Makongo (orugas) con ngungia! Comemos todo rápido y luego esperamos que Simone y Cristina lleguen a  la casita cerca de la iglesia para regresar al campamento juntos, donde jugamos a la pelota, a veces coloreamos o vemos una película, hasta que casi está oscuro, Simone y Cristina nos saludan y nos recuerdan que al día siguiente tenemos que llegar a tiempo!
Mi día se cierra en la oscuridad del campamento, sin luces y quizás con algún animal extraño que se cuela por mi casita, pero acurrucado bajo el cielo de la República Centroafricana, acolchado con estrellas que a veces parecen pequeñas perlas preciosas.
Oh, lo olvidé… ¡No existo! Estoy en el mundo… hecho de carne y hueso, puedo correr, saltar, jugar… ¡pero no soy del mundo!
¡Y como yo, hay muchos otros niños pigmeos en la República Centroafricana! No solo somos explotados, porque los recursos que se encuentran en la tierra de nuestro país se exportan a lugares que ni siquiera conocemos para producir televisiones, teléfonos, computadoras, armas, bombas … sino que estamos fuera del mundo … Estoy excluido, sin documentos, sin fecha de nacimiento, sin registro escrito… en definitiva …
… EN EL MUNDO pero NO DEL MUNDO! (Jn 17.15)
un caluroso saludo
un beso a todos
un fuerte abrazo
una pequeña oración
André con
Paul, Pierre, Marie, Albert Dimanche, Pierre, François Albert, Philippe, Guy, Marie, Terese, Marcel, Gabriel …
(Con Anna, Maria Augusta, Cristina y Simone)