Laicos Misioneros Combonianos

Signos de Esperanza en nuestro Ser y Hacer Misionero

LMC Peru

Los días 30 y 31 de enero y 1 de febrero de 2026, el grupo de Laicos Misioneros Combonianos del Perú celebró en Lima su Asamblea Nacional, un encuentro que nos convocó para reflexionar, evaluar y revitalizar nuestro camino de vida y compromiso misionero.

Guiados por el lema “Signos de Esperanza en nuestro Ser y Hacer Misionero”, integrantes de las comunidades de Lima y Trujillo, acompañados por nuestro asesor P. Gianni MCCJ, nos congregamos en Chorrillos gracias a la cuidadosa organización del equipo nacional.

Durante estos días, realizamos una revisión profunda de nuestra labor misionera, compartiendo una evaluación sincera de logros, dificultades y aprendizajes. Fue un espacio para intercambiar experiencias, expresar inquietudes y alimentar sueños comunes, fortaleciendo así los lazos que nos unen como comunidad enviada.

La asamblea culminó con una Eucaristía de compromiso, que selló en nuestros corazones los signos de esperanza que, como laicos misioneros, queremos encarnar y ofrecer a lo largo del año 2026.

Entre los acuerdos más significativos, destacamos:

  • Asumir con mayor responsabilidad nuestros compromisos dentro de los LMC, incluido el sostenimiento económico mediante aportes voluntarios.
  • Prepararnos para recibir con fraternidad y acompañar a las laicas misioneras combonianas que se integrarán a la misión en Perú procedentes de Kenia, África.

Este encuentro ha reavivado nuestro espíritu misionero y nos ha confirmado que, desde la comunión y la entrega compartida, estamos llamados a ser signos tangibles de esperanza en nuestra tierra.

LMC-Peru

Encontrarnos es fortalecer nuestro camino colectivo

COP30_Brasil

Participar en la COP-30, en noviembre de 2025, y en el Foro de la Familia Comboniana fue una experiencia muy significativa en mi vida. Fueron días intensos de escucha, aprendizaje e intercambio, en los que pude seguir de cerca importantes debates sobre la justicia climática, el cuidado de la Casa Común y la defensa de los pueblos y los territorios.

Durante esos días, viví experiencias muy significativas, como el Tapiri, un espacio de diálogo interreligioso marcado por el respeto, la escucha y la diversidad de creencias. También tuve la oportunidad de conocer mejor el trabajo que los combonianos realizan en otros países, lo que amplió mi visión sobre las luchas, los retos y los compromisos asumidos en diferentes realidades.

Otro momento muy importante fue la visita a la comunidad de Piquiá. Esta visita permitió presentar a los participantes del Foro de la Familia Comboniana, que venían de fuera, un poco de nuestra historia, nuestras luchas y la resistencia de nuestro pueblo. Visitaron el Centro Comunitario Frei Tito y también comunidades del interior. Fue un momento de intercambio, visibilidad y fortalecimiento de nuestro camino colectivo.

Fue muy bueno volver a ver a gente, hablar con gente nueva y conocer culturas diferentes. Me llevo conmigo cada conversación, cada aprendizaje y cada historia vivida. Fue una experiencia marcante, y volví aún más fortalecida para seguir el camino, con fe, responsabilidad y compromiso con la transformación social y ambiental.

Mainara Bezerra, joven de Piquiá/MA/Brasil

Las posadas una tradición en México

Posadas Mexico

En mi experiencia como mexicana hay muchas tradiciones en este país algunas ya de mucho tiempo atrás, siendo ya una costumbre que pasa de generación en generación, como son las posadas que más allá de solo asistir por los dulces que se nos regala al finalizar cada una, se hace memoria de ese camino que José y María tuvieron que pasar para conseguir un lugar donde naciera Jesús, pues al no encontrar posada como las llamaban antes ahora seria como habitaciones de hotel, lo que pudieron ofrecerles fue un establo y ellos lo aceptaron con gran amor.

Esta tradición de las posadas se organiza y cantan en diferentes partes del país cada lugar con su costumbre, pero con ese toque especial de lo que realmente se conmemora y significan.

En mi familia las organizamos así, 9 de los integrantes toma una posada por día a él o ella le tocara dar aguinaldos o algún aperitivo como bebida caliente más conocida como ponche si se tiene con que comprar, ya que como hace frio este es uno de los signos que nos recuerda que se acerca la Navidad. Se reza el rosario al terminar cada misterio se cantan versos, al ir caminando con los peregrinos.

Ejemplo:       

  • Caminen gustosos espesos queridos ángeles del cielo cubrir los caminos.
  • De la Blanca nieve que ha desgastado los lirios se ponen de color nevado.
  • Por entre esos montes va la omnipotencia también los leopardos le hacen reverencia.
  • Por entre esos montes camina María con su esposo amado de noche y de día.
  • Etc.

Después de varios versos se llega a una casa para pedir la posada, así se hace en tres momentos durante el rosario hasta terminar, al hacer las tres peticiones se canta la entrada de los peregrinos en la casa donde se quedarán ese día que le toca a esa familia la posada, al siguiente día de ahí se comienza para ir a la siguiente casa y así durante los 9 días.

Aún cuando estamos en un mismo país, cada estado, diócesis, parroquia, colonia y familia tienen diferente manera de organizar y realizar esta tradición, aplica igual para los cantos, la tonada y el ritmo.

Aquí en Metlatonoc donde estoy de misión se organizan muy diferente, de acuerdo a su costumbre, ha sido una experiencia muy agradable pues he aprendido mucho de las personas al ir observándolas, los organizadores de las posadas aquí son los mayordomos, solo ellos mueven las imágenes, deciden qué niños las llevarán y tocan la campana mientras se mueven las imágenes, algo curioso que se me hizo aquí es que tienen a los peregrinos vestidos como ellos, con traje típico de la región.

El cantor es quien reza una parte del rosario antes de salir con los peregrinos cuando comienza la letanía ahí es la hora de comenzar a caminar va cantando en latín y responde el mismo, al llegar a la casa donde se pedirá posada deja de cantar la letanía. Los grupos de las carreras Guadalupana y de Juquila son quienes leen las lecturas y cantan el pedimento tanto los versos de afuera como de adentro se dividen para hacerlo así, en estas posadas aquí llevan banda, les regalan silbatos a todos se hace mucho ruino y tiran cohetones, al llegar a la casa donde se quedarán los peregrinos se la reconoce porque está muy adornada y está el portal que prepararon.

El cantor termina de rezar el rosario ahí, los grupos ya mencionados antes se reúnen y cantan algunos villancicos, después sigue la convivencia de toda la comunidad parroquial. Su costumbre es dar pozole y café, la banda toca y las personas se van animando a bailar. Más o menos van terminando todo como entre las 11 o 12 de la noche. Los grupos de las carreras son tres dos Guadalupanas y la de Juquila, se reparten los días que les tocará cantar y participar.

Ha sido un vivir estas fechas de diferente manera al no estar en familia. Como me dijeron mis hermanos, ahora convivirás con otras personas y cuando vengas en tus vacaciones será momento de convivir con nosotros. Es lo que me anima a seguir, la oración y el ánimo que toda mi familia, amigos y conocidos me brindan, estoy tratando de encargarme de las cosas de Dios que yo sé que él se está encargando de las mías, que en principal aquí en la tierra soy yo y mi familia.

Mariana, LMC en Metlatonoc (México).