Laicos Misioneros Combonianos

Paz, alegría, perdón, misión

Comentario a Jn 20, 19-31:Segundo Domingo de Pascua, 12 de abril del 2015

vigo-hermanitas++++En este segundo domingo de Pascua, seguimos leyendo el capítulo 20 de Juan, que nos habla de lo que pasó “en el primer día de la semana”, es decir, en el inicio de la “nueva creación”, de la nueva etapa histórica que estamos viviendo como comunidad de discípulos misioneros de Jesús. La presencia de Jesús vivo en medio de la comunidad se repetiría después a los ocho días, para tocar el corazón de Tomás, exactamente como sucede con nosotros cada domingo, cuando cada comunidad cristiana se reúne para celebrar la presencia del Señor.
El evangelio nos dice que Tomás no creyó hasta que puso sus manos en el costado herido de Jesús. Precisamente de ese costado herido de Jesús, de su corazón que se da hasta el final, surge, el Espíritu que permite a la Iglesia seguir viviendo de Jesús. Con el Espíritu la comunidad recibe los siguientes dones: paz, alegría, perdón, misión. Veamos brevemente:

P10009071) “Paz a ustedes”
Jesús usa la fórmula tradicional del saludo entre los judíos, una fórmula que algunas culturas siguen usando hoy de una manera o de otra. En nuestro lenguaje de hoy quizá podríamos decir: “Hola, cómo estás, te deseo todo bien, soy tu amigo, quiero estar en paz contigo”. ¿Les parece poco? A mí me parece muchísimo. Recuerdo cuando el actual Papa Francisco, recién elegido, salió al balcón de la basílica de San Pedro y simplemente dijo: “Buona sera” (Buena tardes). Bastó ese pequeño saludo para que la gente saltara de entusiasmo. No se necesitaba ninguna reflexión “profunda”, ninguna declaración especial; sólo eso: una sencilla palabra de reconocimiento del otro desde una actitud de apertura y amistad.
Pienso en la importancia y belleza de un saludo cordial y cariñoso entre los miembros de una familia, reafirmando día a día esa cercanía amorosa que nos da vida y alegría; pienso en el saludo respetuoso y positivo entre compañeros de trabajo que hace la vida más llevadera y productiva; pienso en esa mano que nos damos durante la Misa reconociendo en el otro a un hermano, aunque me sea desconocido; pienso en el gesto de comprensión y apoyo hacia el extranjero… Pienso en una paz mundial que necesitamos tanto en tiempos de gran violencia y conflictividad. En todas esta situaciones, Jesús es el primero en decirme: “Hola, paz a ti”.
Es interesante anotar que, saludando, Jesús muestra sus manos y su costado que mantenían las huellas de la tortura que había padecido. Es decir, la paz de Jesús no es una paz “barata”, superficial; es una paz que le está costando mucho, una paz pagada con su propio cuerpo. Nos recuerda que saludar con la paz a nuestra familia, a nuestro entorno laboral, a nuestra comunidad… no siempre es fácil; más bien a veces es difícil. Pero Jesús –y nosotros con él- es un “guerrero” de la paz”, un valiente, que no tiene miedo a sufrir.

2) Alegría: “Los discípulos se alegraron de ver al Señor”.
La llegada de Jesús, con su saludo de paz, produce alegría. Como produce alegría la llegada de un amigo; como hay alegría en una familia o en una comunidad cuando hay aceptación mutua. No se trata de una alegría tonta, que oculta las dificultades, los problemas o hasta los pecados; no es la alegría de quien falsea la realidad o se droga con el vino, la droga, los placeres de cualquier tipo o un orgullo inconsciente e insensato.
Es la alegría de quien se siente respetado y respeta; la alegría de quien se siente valorado y valora; la alegría de quien se sabe amado gratuitamente y ama gratuitamente; la alegría de quien se reconoce como Hijo del Padre. Es la alegría honda de quien ha encontrado un sentido a su vida, una misión a la que entregar sus días y sus años, aunque eso implique lucha y sufrimiento. Es la alegría de quien ha encontrado en Jesús a un amigo fiel, a un maestro fiable, a un Señor que vence el mal con el bien.

3) Perdón; “a quienes perdonen les quedará perdonado”.
La alegría del discípulo, como decíamos, no es la del inconsciente ni la del “perfecto”, que pretende hacerlo todo bien. Es la alegría de la persona que acepta ser perdonada y sembrar semillas de perdón. Jesús infundió en su Iglesia el Espíritu del perdón, de la misericordia y de la reconciliación. El Papa Francisco ha recuperado para nuestro tiempo este “principio misericordia”. La Iglesia no es el espacio de la Ley o de la condena; la Iglesia de Jesús es el espacio de la misericordia, de la reconciliación, el lugar donde siempre es posible comenzar de nuevo. Sin misericordia, la humanidad se hace “invivible”, “irrespirable”, porque, al final, no somos capaces de vivir de solo ley. Necesitamos la misericordia, la paz, la alegría de la fraternidad.. y eso solo viene realmente como fruto del Espíritu.

4) Misión: “Como el Padre me envió, así les envío yo”.
La comunidad de discípulos, pacificada, perdonada, convertida en espacio de misericordia, se hace comunidad misionera, enviada al mundo para ser en el mundo precisamente eso: espacio de misericordia, de reconciliación y de paz. ¡Cuánto necesita nuestro mundo este espacio! ¡Cuán necesario es extender por el mundo estas comunidades de discípulos para que humildemente creyentes sean lugares de saludo pacífico, de perdón y de alegría profunda!
P. Antonio Villarino
Roma

[Mozambique] Animación Misionera en la Parroquia de la Santa Cruz

???????????????????????????????El cuarto fin de semana de cada mes, los LMC de Mozambique, tienes la costumbre de reunirse para su formación básica y formación permanente. Estos encuentros son formativos, más también, ciertas ocasiones, se escoge una parroquia para hacer Animación Misionera. Como se realizó ???????????????????????????????este 28 de Marzo, en la Parroquia de la Santa Cruz, en la ciudad de Nampula, comenzando el sábado por la tarde, nos presentamos en un grupo de esta parroquia, formado por solteros y matrimonios jóvenes.
Compartimos la palabra de Dios e hablamos sobre el movimiento de los LMC a nivel de Mozambique y del mundo. Profundizando en las frases de San Daniel Comboni que dicen: “Salvar África con África”, “ Yo muero, pero mi obra no morirá”, “Mil vidas para la misión”, “Las obras de Dios nacen y crecen a los pies de la Cruz”; toso esto fue motivo de nuestra reflexión.
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Terminando  el sábado, en el domingo 29, estuvimos en la comunidad de San Juan de Brito, pertenece a esta misma parroquia, donde culmino nuestra animación con tanta alegría e coincidió con el Domingo de Ramos. Donde se celebra el día de la juventud. Al  final de la celebración, nos reunimos, para continuar hablando sobre nuestro movimiento, de modo particular de las actividades en la parroquia de Carapira y en la Escuela Industrial.
???????????????????????????????Por eso, después de la presentación de las frases de San Daniel Comboni, que anteriormente mencionamos, las personas, con la necesidad de reflexionar, pidieron la traducción en su lengua local (Macua). Entre otras traducciones, se enfocaron mucho en la de “Salvar a África con África”, en macua “Wopola w´África ni África” Dieron diferentes ejemplos. Los creyentes de esta comunidad se conmovieron a partir de esta animación, habiendo la necesidad de informar más. Así, dejamos una abertura de diálogo a través de nuestro contacto.
Otro aspecto importante que no dejamos hablar fue por la semana sobre a familia que es rica porque hoy tiene Sacerdotes, Hermanos, Hermanas Laicos y seculares.
???????????????????????????????Por últimos, agradecemos la disponibilidad y la recepción de la parroquia, e de esta comunidad. Al finalizar todavía nos ofrecieron algunos productos de la “machamba” (Tierra Sembrada en el Campo).

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Por Rui Evaristo Assane, formando LMC

¿Qué está esperando el pueblo Acoli?

LMC GuluEl domingo de Ramos pasado hemos comenzado un momento muy importante en la Iglesia católica, la Semana Santa. Hoy es Sábado Santo, el día de la gran espera. Estamos muy emocionadas y muy contentas de poder pasar este hermoso momento entre el pueblo Acoli. Aquí la manera de celebrar cualquier fiesta es increíble. Comenzando por el Domingo de Ramos. La iglesia estaba llena de gente, cada uno de ellos (desde el más joven hasta el más viejo) mantenía una ramita de palma y la agitaba. Fue alucinante, porque te sentías como en la entrada de Jesús a Jerusalén. ¡Increíble!

El Domingo de Ramos el sacerdote nos preguntó a todos nosotros: ¿qué estás esperando? ¿Qué esperan de esta Semana Santa? ¿Qué está esperando el pueblo Acoli?

Las personas aquí saben lo importante que es la resurrección. Están esperando por Él, que ha resucitado de la muerte. Están esperándole a Él, que sufrió para sanar nuestros pecados y darnos una nueva vida. Están esperando a Jesús, que trae alegría y esperanza. Y os deseamos todas estas cosas. Queremos que conozcáis a Jesús, resucitado de la muerte, le pedimos que hagan una pequeña parada para pensar sobre este gran misterio, pensar sobre el gran amor de Dios que entregó a su Hijo para morir por nosotros y nuestros pecados.

Que Jesús te da fuerza en tus caminos misioneros, la fuerza para seguirlo todos los días, llene tu corazón de alegría, paz y esperanza.

¡¡¡Feliz Pascua !!!

LMC en Gulu

Damos gracias a Dios por la vida de Joan Forns (LMC de España)

“Que se alegren los que buscan al Señor”

(Sal. 104)

Joan Fons(1955-2015)

En medio de la alegría que supone celebrar la Pascua del Señor, recibíamos ayer domingo con sorpresa y tristeza la noticia de la muerte de Joan Forns, LMC de España.

Desde muy joven sintió la llamada misionera viviéndola intensamente en su parroquia y en diversos compromisos sociales. Con una fuerte experiencia de Dios, a lo largo de su vida supo combinar su trabajo como fotógrafo con otra serie de compromisos en favor de los más necesitados lo que le llevó a formar parte del Movimiento de los LMC de España desde el 2008.

El sueño de su vida era servir a la misión fuera de nuestras fronteras, pero debido a problemas de salud no pudo hacerlo realidad. No obstante, aceptó su realidad con mucha fe, continuando con total entrega su labor misionera.

Como familia LMC nos unimos en oración y damos gracias a Dios por su vida y por su entrega.

Descanse en paz.

Coordinadora LMC España

¡No podemos enterrar nuestro espíritu misionero!

BrasilEl 15 de marzo nos reunimos en la ciudad de Curitiba para continuar con las reuniones de seguimiento a las personas interesadas en la vocación laical misionera comboniana de esta región. En esta segunda reunión, continuando con el tema de vocación y misión, hemos tenido la oportunidad y el compromiso de orar juntos en el cumpleaños de San Daniel Comboni. Unidos con toda la familia comboniana nos dedicamos a orar y reflexionar sobre su vida y nuestro compromiso con la misión para la humanidad.

Es inspirador ver que Comboni no midió los esfuerzos para encontrar a Cristo en el rostro de los hermanos africanos, viajó grandes distancias, ayudó a animar a la Iglesia y hacerla ver donde estaba amenazada la vida. Su testimonio consiguió atraer a muchos, fue al encuentro, se colocó en camino, utilizó todos los recursos disponibles en ese momento y no tuvo miedo de las dificultades.

Para reflexionar sobre la importancia de la llamada misionera, también vimos el documental “Misión y comunión eclesial” de la Campaña Misionera del 2010.

La Misión también en nuestros días exige una respuesta urgente y valiente. Misión más allá de nuestras fronteras y Animación Misionera, dos puntos esenciales de la vocación de todos los bautizados. Y estos momentos son importantes para reavivar nuestra llama misionera y ayudar a crear conciencia misionera en la Iglesia, con el deseo de que más personas despierten a esta vocación.

BrasilBrasilAprovechamos también para compartir cómo nació la organización de los LMC en Brasil, una breve reseña de estos casi 20 años de existencia. Vale recordar siempre lo que el Papa Francisco recomendaba en el mensaje del mes misionero “sigue siendo de gran urgencia la misión ad gentes, a la que son llamados todos los miembros de la Iglesia, porque esta es, por naturaleza misionera: la Iglesia nació en “salida”.

Continuemos caminando, siendo un pequeño signo, compartiendo la vida y en la defensa y promoción de la Vida para todos.

LMC Brasil