Laicos Misioneros Combonianos

Día de África 2026

Día de África

Compartimos con vosotros esta conversación organizada desde AMANI; ONG española que colabora con los LMC, con el coordinador del Comité Central de los Laicos Misioneros Combonianos.

En este video nos comparte una mirada a África y en particular desde los LMC presentes en el continente, algo de historia, de los sueños y del compromiso por ser fieles a la vocación misionera inspirados por San Daniel Comboni.

Una nueva familia en Lima

LMC Peru

Cuando estuvimos en Lima, encontramos una nueva familia que nos ayudó con muchas cosas.

Nunca nos sentimos solas porque ellos nos acompañaron en todo. También nos introdujeron a la cultura y la comida del Perú.

A pesar de la barrera del idioma, tuvimos una buena experiencia, lo cual llegó a ser nuestra fortaleza y confianza.

En Lima conocimos a mucha gente, familias y también amigos de los LMC.

Muchas veces fuimos a rezar el rosario y otros días fuimos a pasear. También celebramos cumpleaños juntos. Además, fuimos a la playa para disfrutar.

En todos esos encuentros encontramos esperanza y confianza, especialmente en el idioma español.

Belinda Awino, LMC en Perú

¡Que Dios os bendiga!

LMC Polonia

Acabo de terminar mi Experiencia Comunitaria.

Ha sido un tiempo privilegiado, un regalo de Dios, para profundizar y enriquecer mi relación con Él y con los demás.

Estoy especialmente agradecido a la familia de Edyta y Stanisław, así como a sus tres hijos, con quienes he pasado estos últimos meses. Me han abierto las puertas de su casa y sus grandes corazones.

Les doy las gracias de todo corazón por su amabilidad y su comprensión.

Doy las gracias también a los Hermanos y Padres Combonianos, así como a todos los Laicos Misioneros Combonianos, por cada gesto, cada buen consejo, cada acompañamiento espiritual, cada encuentro, formación, presentación, catequesis de Daniel Comboni, y por todo el bien que me han hecho y siguen haciéndome.

Durante esta Experiencia Comunitaria, también he podido participar en el retiro espiritual ignaciano en silencio y en numerosos actos religiosos. También visité la tumba de la Sierva de Dios Helenka Kmieć, a quien elegí como santa patrona de mi ministerio misionero al comienzo de la Experiencia Comunitaria.

Les agradezco a todos por sus oraciones y les pido que sigan rezando por mí, ya que mi partida hacia África está prevista para dentro de unas semanas.

Atentamente,

Con mis oraciones,

Leszek, LMC Polonia

Caminando con la gente de Carapira: juntos por un futuro de esperanza

LMC Mozambique

Os escribimos desde el norte de Mozambique para compartir la alegría y los retos de nuestro servicio misionero, que es posible gracias a vuestras oraciones y a vuestro continuo y valioso apoyo. Estamos centrando nuestras energías en proyectos de promoción en diversos ámbitos: alfabetización, formación para madres y jóvenes, autosuficiencia y economía. María Augusta es la protagonista del trabajo con los alumnos de primaria que tienen serias dificultades para leer y escribir. Dos veces al día acoge sobre todo a niñas que, durante un par de horas, aprenden y consolidan lo que no logran hacer en tres horas de clase en un aula de cien alumnos. Ilaria se ocupa de la formación económica, un aspecto importante en un contexto cultural que desconoce el concepto de ahorro y donde la tradición es gastar inmediatamente lo que se gana; una labor de paciencia, sabiendo que no se pueden obtener los frutos esperados a corto plazo. Federica se dedica a la formación de los jóvenes porque son el futuro de este país. Si hasta hace poco eran los protagonistas de los incendios en la sabana y de los cortes de carretera por insatisfacción política, hoy se apuesta con ellos por la interiorización de valores como la paz, la protección del medio ambiente y la posibilidad de pensar y proyectar con creatividad un futuro mejor.

Los retos a los que nos enfrentamos son bastante arduos: la pobreza y la destrucción provocadas por un ciclón, como ha ocurrido recientemente, no se borran de un plumazo, pero creemos que construir sobre las personas y con las personas puede dar resultados positivos. Por eso nos esforzamos cada día por trabajar para transformar la vida de las personas a través de la formación práctica y la educación. En la escuela secundaria de Carapira ofrecemos además una intensa formación en valores humanos y evangélicos; la enseñanza incluye una parte teórica y otra práctica. Además, nos esforzamos para que estos 250 alumnos, que viven lejos de sus respectivas comunidades, no pierdan la formación catequética.

Lo hacemos todos los viernes, recorriendo con ellos un camino anual enriquecido con retiros y salidas en las que se encuentran con experiencias de vida. Nos alegra participar también en la dinámica de las 99 comunidades de Carapira; la parroquia abarca, además del centro, cinco regiones y 21 zonas pastorales. Lo que nos proponemos es lograr que las personas sean lo más autónomas posible en su autogestión. Estamos firmemente convencidas de que no es dando cosas o dinero como resolvemos las situaciones. Ciertamente, la ayuda práctica también es necesaria, pero si no va acompañada de formación y de un camino de toma de conciencia, hace que las personas se vuelvan dependientes. Con todo nuestro ser intentamos no generar injusticias en un país que ya ha sufrido muchas y compartir con ellos nuestra vida cotidiana. El contexto es difícil: corrupción y discriminación de todo tipo y pocas oportunidades de trabajo.

Todo esto contrasta con los abundantes recursos de materias primas que, en lugar de ser riqueza para Mozambique, se convierten en interés de países extranjeros, incluida Italia. En Nampula, a una hora de donde estamos, todavía hay campos de refugiados donde viven quienes han huido del terrorismo de origen islámico que sigue activo en Cabo Delgado. Una violencia provocada no tanto por razones religiosas como por el control del territorio. Nos comprometemos en nuestra realidad basándonos en un discernimiento comunitario. Y la resiliencia de nuestra gente nos anima a seguir haciéndolo. Actualmente estamos llevando a cabo el proyecto de lucha contra la desnutrición, ayudando a 40 madres a cuidar de sus pequeños que, de otro modo, correrían el riesgo de morir por falta de alimentos. Además, hemos planificado la reforma de la cocina de la escuela secundaria, que se encuentra en muy mal estado, sobre todo por las consecuencias de años de ahumado. Un deterioro que repercute en la salud de los alumnos y del personal escolar. Agradecemos a todos los que contribuyen a nuestra actividad moral y materialmente. Compartid así la obra de testimonio y amor que nos ayuda a transformar nuestra vida y la de las personas que nos han acogido. ¡Muito obrigada (gracias en portugués)!

¡Koxukhuru vanjene (muchas gracias, en lengua macua)!

Federica e Ilaria – LMC en Mozambique

[Revista Nigrizia, abril de 2026]